Mateo 5, 20-26
XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
[Se omite la Memoria de SAN PEDRO JULIAN EYMARD, Presbítero,
o de SAN EUSEBIO DE VERCELLI, Obispo]
📖 LECTURA DEL DÍA
PRIMERA LECTURA
[La tierra entera verá la salvación que viene de nuestro Dios.]
Del libro del profeta Isaías 52, 7-10
¡Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero que anuncia la paz, al mensajero que trae la
«Tu Dios es rey»!
buena nueva, que pregona la salvación, que dice a Sión:
Escucha: Tus centinelas alzan la voz y todos a una gritan alborozados, porque ven con sus propios ojos al Señor, que retorna a Sión.
Prorrumpan en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén, porque el Señor rescata a su pueblo, consuela a Jerusalén.
Descubre el Señor su santo brazo a la vista de todas las naciones. Verá la tierra entera la salvación que viene de nuestro Dios. Palabra de Dios.
🙏🏼 🙏🏼 🙏🏼
SALMO RESPONSORIAL del salmo 66
R. Que te alaben, Señor, todos los pueblos.
Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora. R.
Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad tu juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R.
Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R.
SEGUNDA LECTURA
[Este es un gran misterio, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.]
De la carta del apóstol san Pablo a los efesios 5, 20-26 Hermanos: Dando gracias siempre y por todo a Dios Padre en nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Respétense unos a otros, por reverencia a Cristo: que las mujeres respeten a sus maridos, como si se tratara del Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es su cuerpo. Por tanto, así como la Iglesia es dócil a Cristo, así también las mujeres sean dóciles a sus maridos en todo.
Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a su Iglesia y se entregó por ella para santificarla, purificándola con el agua y la palabra. Palabra de Dios. Palabra de Dios.
✝️ EVANGELIO DEL DÍA
[Todo el que se enoje contra su hermano, será llevado ante el tribunal]
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 20-26
Mateo 5, 20-26
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro centavo».
que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último. Palabra del Señor.
🌎 🌎 🌎 🌎 🌎
Perspectiva de Doctrina Social de la Iglesia:
Este pasaje es el fundamento de la justicia restaurativa y la cultura del encuentro. La DSI enseña que:
1. La justicia no es solo cumplir leyes (fariseísmo), sino una relación fraterna. El pecado contra el hermano (ira, insulto) es tan grave como el homicidio, porque rompe la comunión. La justicia social exige reparar el vínculo, no solo evitar el delito.
2. Prioridad de la reconciliación sobre el culto. La Iglesia subraya que ningún acto religioso es válido si convive con la injusticia o el rencor hacia el pobre o el ofendido. El amor al prójimo es condición para el amor a Dios.
3. El «último céntimo» y el bien común: El llamado a «ponerse en paz» y «pagar» evita la espiral de violencia y exige responsabilidad personal. La DSI lo aplica a la deuda social: la paz verdadera requiere justicia concreta y reparación, no meras apariencias.
En síntesis: La justicia del Reino es activa, relacional y exige restauración antes que condena. Esta es la semilla de la opción preferencial por los pobres y la no violencia activa que promueve la Iglesia.





























