Mateo 11, 25-30
Solemnidad,
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
📖 LECTURA DEL DÍA
Primera lectura
Lectura del libro del Deuteronomio
Deuteronomio 7, 6-11
En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: «Eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios; él te ha elegido a ti para que seas pueblo suyo entre todos los pueblos de la tierra.
El Señor se ha comprometido contigo y te ha elegido, no por ser tú el más numeroso de todos los pueblos, ya que al contrario, eres el menos numeroso; más bien te ha elegido por el amor que te tiene y para cumplir el juramento hecho a tus padres. Por eso, el Señor, con mano firme, te sacó de la esclavitud y del poder del faraón, rey de Egipto.
Reconoce, pues, que el Señor, tu Dios, es el Dios verdadero y fiel. Él guarda su alianza y su misericordia hasta mil generaciones para los que lo aman y cumplen sus mandamientos; pero castiga a quienes lo odian, y los hace perecer sin demora.
Guarda, pues, los mandamientos, preceptos y leyes que yo te mando hoy poner en práctica». Palabra de Dios.
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SALMO RESPONSORIAL del salmo 102
R. El Señor es compasivo y misericordioso.
Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R.
El Señor perdona tus pecados y cura tus enfermedades; él rescata tu vida del sepulcro y te colma de amor y de ternura. R.
El Señor hace justicia y le da la razón al oprimido. A Moisés le mostró su bondad y sus prodigios al pueblo de Israel. R.
El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados. R.
Segunda lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
1 Juan 4, 7-16
Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor. El amor que Dios nos tiene, se ha manifestado en que envió al mundo a su Hijo unigénito para que vivamos por él.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados.
Si Dios nos ha amado tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros: en que nos ha dado su Espíritu. Nosotros hemos visto y de ello damos testimonio, que el Padre envió a su Hijo como salvador del mundo. Quien confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios y Dios en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en ese amor. Dios es amor y quien permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él. Palabra de Dios.
✝️ EVANGELIO DEL DÍA
Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Mateo 11, 25-30
En aquel tiempo, Jesús exclamó: «¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien.
El Padre ha puesto todas las cosas en mis manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.
Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera». Palabra del Señor.
☀️ Perspectiva de DSI:
1. Opción por los pobres y «pequeños» (v. 25): La DSI subraya que Dios revela su Reino a los humildes y marginados, no a los soberbios. Esto impulsa a la Iglesia a priorizar a los excluidos, denunciar estructuras de pecado que generan desigualdad y construir una economía al servicio de la persona, no del capital.
2. Dignidad del trabajo y descanso (v. 28-30): Jesús invita a los «cansados y agobiados» —una realidad de muchos trabajadores explotados, migrantes sin tierra o familias en pobreza. La DSI defiende el descanso dominical, salarios justos, condiciones laborales dignas y la justa distribución de las cargas. El «yugo ligero» de Jesús contrasta con los sistemas económicos que oprimen (como el trabajo infantil o la precariedad).
3. Solidaridad y bien común (v. 29-30): «Aprendan de mí que soy humilde» —la autoridad cristiana es servicio. La DSI promueve una participación social donde los más débiles no sean aplastados por leyes injustas, sino que la comunidad asuma el «yugo» de la fraternidad, buscando el bien de todos, especialmente los últimos.
En síntesis, este Evangelio denuncia el cansancio estructural de los pobres y llama a construir un orden social basado en la ternura de Dios, donde el poder sea servicio y el trabajo sea liberador, no esclavizante.





























