Evangelio del 23 de septiembre de 2025

Memoria de San Pío de Pietrelcina, Presbítero

Lucas 8, 19-21

El texto de Lucas 8:19-21 es breve pero de una profundidad enorme:

«Se presentaron entonces su madre y sus hermanos, pero no podían llegar hasta él a causa de la multitud. Le anunciaron: “Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte”. Pero él les respondió: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica”».

A primera vista, Jesús parece desvincularse de su familia biológica. Sin embargo, su mensaje es todo lo contrario: no es un rechazo, sino una expansión universal de la familia. Él redefine el concepto de parentesco no sobre la base de la sangre, sino sobre la base de una adhesión libre y activa a la Voluntad de Dios.

La DSI, que bebe de estos principios evangélicos para iluminar la vida en sociedad, nos permite ver en este pasaje varios pilares fundamentales.

  1. La Dignidad de la Persona y la Primacía de la Conciencia

La DSI sitúa la dignidad inviolable de la persona como fundamento de toda la vida social. Jesús no valora a las personas por su linaje o su rol social (ni siquiera el sagrado de ser su madre según la carne), sino por su capacidad de escuchar y decidir actuar conforme a la Palabra.

· Aplicación social: Esto subraya que en la sociedad (familia, comunidad, Estado) cada individuo es valioso por sí mismo, llamado a la libertad y la responsabilidad. No se le debe reducir a ser un mero «miembro de un clan» o un número. La verdadera identidad y pertenencia se construyen con actos libres y responsables.

  1. La Familia como «Iglesia Doméstica» y su Apertura a la Sociedad

Este pasaje no anula la importancia de la familia. Al contrario, la eleva a un nuevo nivel. La familia natural es la primera escuela donde se aprende a «escuchar y poner en práctica» la Palabra. El Concilio Vaticano II la llamó «Iglesia doméstica». Pero esta familia no es un círculo cerrado; está llamada a abrirse y a reconocer como hermanos a todos los que comparten la misma fe y compromiso con el bien.

· Aplicación social: La familia es la célula básica de la sociedad, pero su misión es formar personas solidarias que trasciendan sus intereses particulares. Frente a visiones individualistas o colectivistas, la DSI promueve una familia que educa para la fraternidad universal.

  1. El Principio de Solidaridad y la Fraternidad Universal

Jesús está fundando una nueva familia basada no en la sangre, sino en la comunión de vida con Dios. Este es el origen más profundo del principio de solidaridad en la DSI. Si todos somos hijos de un mismo Padre y hermanos de Cristo, entonces la humanidad entera es una sola familia. La «fraternidad» deja de ser una idea bonita para convertirse en una realidad espiritual que exige compromisos concretos.

· Aplicación social: Este principio desafía toda forma de exclusión, nacionalismo exacerbado, racismo o indiferencia ante el sufrimiento de los lejanos. El «prójimo» es cualquiera, especialmente el necesitado (cf. Parábola del Buen Samaritano). La solidaridad es la respuesta práctica a la pregunta «¿Quién es mi hermano?».

  1. El Bien Común y la Opción Preferencial por los Pobres

La nueva familia de Jesús tiene una norma de funcionamiento: «escuchar la Palabra de Dios y ponerla en práctica». La Palabra de Dios está llena de llamados a la justicia, la misericordia y la defensa del pobre y el marginado. Por lo tanto, pertenecer a esta familia implica trabajar por el bien común, que es el conjunto de condiciones que permiten a todos desarrollar su dignidad.

· Aplicación social: La opción preferencial por los pobres es una consecuencia directa. Quienes «oyen y practican» la Palabra no pueden permanecer indiferentes ante las estructuras injustas que excluyen a muchos de la mesa común. La práctica de la Palabra se convierte en trabajo por la justicia social.

  1. La Subjetividad de la Sociedad: La «Puesta en Práctica»

Jesús no dice «mis hermanos son los que saben la Palabra», sino los que la practican. La DSI insiste en que los laicos, los cristianos en el mundo, tienen la vocación de transformar la realidad social con su acción concreta. La fe sin obras está muerta (Santiago 2:17).

· Aplicación social: La transformación de la sociedad no se logra sólo con buenas intenciones, sino con un compromiso activo en la política, la economía, la cultura y every ámbito de la vida pública. Ser «hermano» de Jesús implica ser un constructor activo del Reino de Dios en la historia.

Conclusión

Lucas 8:19-21, leído con la lente de la DSI, es un texto radical y revolucionario. Nos muestra que:

· La verdadera identidad se encuentra en la relación con Dios y en el compromiso con su Voluntad.
· La verdadera familia es la comunidad de los que, viviendo en solidaridad y justicia, reconocen a Dios como Padre.
· La verdadera religión no es un asunto privado, sino una fuerza que impulsa a crear una sociedad más fraterna, justa y inclusiva, donde todos puedan sentirse, efectivamente, hermanos.

Este pasaje es, en definitiva, el corazón del mensaje social del Evangelio: una llamada a construir una civilización del amor, donde la ley fundamental sea el amor a Dios y al prójimo.

Reunión de Provincia Eclesiástica de Guadalajara

Hoy por la mañana tuvimos la reunión con la participación de 5 de las 8 Diócesis, Arquidiócesis de Guadalajara, Pbro. Mauricio Muratalla, Diócesis de San Juan de los Lagos, Pbro. Miguel González, Diócesis de Autlán, Pbro. Valentín Ramírez, Diócesis de Aguascalientes, Hna. María Magdalena y Diócesis de Colina, Pbro. Jesús después de las presentaciones se vio a grandes rasgos la razón de ser de la Provincia, el trabajo que se tiene en la actualidad, las 3 prioridades: 1. Construcción por La Paz, 2. Cuidado Integral de la casa común, y 3. Formación de ahí se vieron nuevas directrices de acción, esperando que con pequeños pasos se cree un gran camino, ya que nos toca abrir caminos de Pastoral Social, se agradeció al Pbro. Salvador por la recepción y hospitalidad en la Parroquia de San Bernardo.

Evangelio del 22 de septiembre de 2025

Lucas 8, 16-18

Este texto forma parte del «discurso de la parábola» de Jesús, justo después de haber explicado la parábola del sembrador.

Texto Bíblico (Lucas 8:16-18)

16 «Nadie enciende una lámpara y la tapa con una vasija o la mete debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entren vean la luz. 17 Porque no hay nada oculto que no llegue a descubrirse, ni nada secreto que no llegue a conocerse y a salir a la luz. 18 Mirad, pues, cómo oís; porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que cree tener se le quitará.»


Análisis desde la Perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia

La DSI se basa en cuatro pilares fundamentales: la dignidad de la persona humana, el bien común, la subsidiaridad y la solidaridad. Este pasaje toca directamente estos principios, especialmente en su llamado a la responsabilidad personal y comunitaria.

  1. La Lámpara como la Fe y la Doctrina Social (v. 16): La Misión de Iluminar

· Interpretación literal: La lámpara es la Palabra de Dios, la Verdad revelada por Jesús. No se esconde, sino que se da a conocer.
· Perspectiva DSI: La fe cristiana, que incluye la DSI, no es un bien privado. No es para guardarse en la intimidad («debajo de la cama») o para un círculo selecto («bajo una vasija»). La DSI es, por esencia, una luz para iluminar las realidades temporales: la economía, la política, la cultura, el trabajo, la ecología.
· Aplicación: El creyente y la comunidad eclesial tienen la misión de «poner en el candelero» los principios del Evangelio y de la DSI. Esto significa:
· Dar testimonio público: Defender la vida, abogar por la justicia, promover la paz y la dignidad de los pobres en los espacios públicos.
· Transparencia: Actuar con honestidad e integridad en todos los ámbitos (negocios, política, administración), siendo «luz» contra la corrupción y la opacidad.

  1. Nada Oculto que no se Descubra (v. 17): Llamado a la Transparencia y la Rendición de Cuentas

· Interpretación literal: Dios conoce todo y al final todo será revelado. Es una advertencia contra la hipocresía.
· Perspectiva DSI: Este versión es un poderoso fundamento para exigir transparencia, justicia y el fin de las estructuras de pecado.
· Aplicación:
· En lo social y político: Las injusticias, las desigualdades estructurales, la explotación laboral, la destrucción del medio ambiente, aunque estén «ocultas» o normalizadas, serán puestas en evidencia. La DSI alienta a los cristianos a ser profetas que denuncian estas realidades ocultas.
· En lo personal y comunitario: Nos desafía a examinar nuestras propias acciones: ¿Nuestro consumo explota a otros? ¿Nuestro silencio permite injusticias? La DSI nos recuerda que somos corresponsables del bien común y seremos juzgados también por nuestras omisiones.

  1. «Mirad, pues, cómo oís» (v. 18a): La Audiencia Activa y la Conversión

· Interpretación literal: La escucha de la Palabra de Dios no puede ser pasiva o superficial. Debe ser una escucha atenta, acogedora y dispuesta a poner en práctica.
· Perspectiva DSI: La «escucha» aquí se entiende como la apertura a la verdad y al grito del otro, especialmente del pobre y marginado. Es la base de la conversión personal y social.
· Aplicación:
· Oír el clamor de los pobres: Es escuchar activamente las necesidades de los más vulnerables, tal como lo promueve el Principio de la Opción Preferencial por los Pobres.
· Discernir: «Cómo oís» implica un discernimiento crítico de la información, las ideologías y las propuestas sociales a la luz del Evangelio. No se acepta pasivamente cualquier discurso, sino que se juzga con la lente de la dignidad humana.

  1. «Al que tiene, se le dará…» (v. 18b): La Responsabilidad y los Talentos

· Interpretación literal: Quien acoge la Palabra con un corazón bueno y la hace fructificar (como la buena tierra en la parábola del sembrador) recibirá más entendimiento y gracia. Quien la rechaza, perderá incluso la poca fe o comprensión que tenía.
· Perspectiva DSI: Este versículo habla de la administración de los bienes y talentos (cf. Parábola de los Talentos, Mt 25:14-30). Lo que «se tiene» no son solo bienes materiales, sino también conocimiento, influencia, capacidades y fe.
· Aplicación:
· Economía de comunión: Los bienes económicos y los talentos personales son dones para poner al servicio del bien común (Destino universal de los bienes). Quien los usa responsablemente, «genera más fruto». Quien los acapara egoístamente («el que no tiene»), termina perdiendo incluso su humanidad.
· Círculo virtuoso: La solidaridad genera más solidaridad. La justicia construye una sociedad más estable y próspera para todos. El egoísmo, en cambio, genera desconfianza, pobreza y ruptura social, haciendo que la comunidad «pierda» incluso lo poco que tiene.

Conclusión Integradora

Lucas 8:16-18, desde la Doctrina Social de la Iglesia, es un llamado urgente a:

  1. Ser luz pública: No tener miedo de aplicar la fe y sus principios morales a la construcción de la sociedad. La DSI es la lámpara que debemos poner en el candelero del mundo.
  2. Actuar con justicia y transparencia: Porque toda acción, personal o estructural, será finalmente juzgada por su coherencia con la verdad y la dignidad humana.
  3. Escuchar y discernir activamente: Estar atentos a la realidad social con oídos de fe, especialmente al clamor de los que sufren.
  4. Ser administradores responsables: Usar nuestros talentos y bienes al servicio de los demás, confiando en que esta es la manera de construir una sociedad verdaderamente próspera y humana.

En esencia, este pasaje subraya que la fe es dinámica y exige una conversión misionera que transforme no solo los corazones, sino también las estructuras sociales, económicas y políticas, iluminándolas con la luz del Evangelio.

EVANGELIO del 21 de Septiembre de 2025

Lucas 16, 1-13 (la parábola del administrador astuto) con una reflexión desde la perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI).


Evangelio: San Lucas 16, 1-13

1 Decía también a sus discípulos: «Un hombre rico tenía un administrador, al que acusaron de malgastar sus bienes.
2 Entonces lo llamó y le dijo: “¿Qué es eso que me cuentan de ti? Dame cuenta de tu administración, porque en adelante no podrás seguir administrando”.
3 El administrador se puso a pensar: “¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar, me da vergüenza.
4 Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, haya quien me reciba en su casa”.
5 Fue llamando uno por uno a los deudores de su señor y dijo al primero: “¿Cuánto debes a mi señor?”
6 Él respondió: “Cien barriles de aceite”. Él le dijo: “Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta”.
7 Después dijo a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?” Él contestó: “Cien fanegas de trigo”. Le dijo: “Toma tu recibo y escribe ochenta”.
8 Y el señor alabó al administrador injusto porque había actuado con astucia. Pues los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz.
9 Y yo os digo: Ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.
10 El que es de fiar en lo poco, lo es también en lo mucho; y el que no es honrado en lo poco, tampoco lo es en lo mucho.
11 Si, pues, no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo verdadero?
12 Y si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿quién os dará lo vuestro?
13 Ningún siervo puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.»


Reflexión desde la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)

Esta parábola es una de las más difíciles y a la vez más ricas del Evangelio, ya que Jesús no alaba la injusticia del administrador, sino su astucia pragmática y la previsión con la que asegura su futuro. La clave para entenderla está en los versículos finales (10-13), donde Jesús aplica la lección a sus discípulos. La DSI encuentra aquí una profunda enseñanza sobre el uso de los bienes materiales.

  1. La Astucia de los Hijos de la Luz (v. 8)

Jesús contrasta la astucia de «los hijos de este mundo» (quienes usan toda su inteligencia para conseguir fines terrenales) con la often falta de creatividad y determinación de «los hijos de la luz» (los creyentes) para alcanzar fines eternos.

· DSI y la Prudencia: La Iglesia valora la prudencia como una virtud cardinal. No se trata de ser ingenuos, sino de ser sabios y astutos para discernir cómo actuar en el mundo complejo. Los creyentes estamos llamados a usar nuestra inteligencia, recursos y habilidades con la misma determinación que el administrador, pero no para engañar, sino para construir el Reino de Dios, promover la justicia y servir al bien común.

  1. El uso de «el dinero injusto» (Mammón) para fines justos (v. 9)

La frase «Ganaos amigos con el dinero injusto» es central. «Mammón» (palabra aramea que significa riqueza o propiedad) es calificado como «injusto» no porque el dinero en sí sea malo, sino porque tiende a corromper, a ser acumulado de manera egoísta y a convertirse en un ídolo que oprime a los pobres.

· Destino Universal de los Bienes: La DSI enseña que Dios ha dado la tierra y sus recursos a toda la humanidad. La propiedad privada es legítima, pero tiene una hipoteca social. Este versículo es un llamado urgente a usar los bienes materiales (el «dinero injusto») no para acumular, sino para «hacerse amigos», es decir, para practicar la caridad y la justicia, especialmente con los pobres y necesitados. La limosna, la inversión social, el comercio justo y la creación de empleo digno son formas modernas de «reducir la deuda» de los demás, como hizo el administrador.
· Moradas Eternas: La perspectiva es escatológica. Los bienes materiales son temporales; debemos usarlos con una mirada puesta en la eternidad. La verdadera riqueza es la que se acumula en el cielo through acts of love and justice.

  1. La Fidelidad en lo Pequeño: La Administración Responsable (vv. 10-12)

Jesús pasa de la parábola a un principio general de administración. La fidelidad en las pequeñas cosas (el manejo del dinero y los bienes materiales) es la prueba para recibir bienes mayores (los bienes espirituales y el Reino mismo).

· Administración (Stewardship): Este es un concepto crucial en la DSI. El ser humano no es el dueño absoluto de la creación, sino un administrador responsable ante Dios. Esto se aplica a nivel personal (nuestros gastos, ahorros y donaciones), social (cómo las empresas administran sus recursos y tratan a sus empleados) y global (cómo cuidamos la casa común, el medio ambiente, para las futuras generaciones). La infidelidad en esta administración (corrupción, explotación, consumismo desenfrenado) nos descalifica para recibir los verdaderos tesoros de Dios.

  1. La Elección Radical: Dios o el Dinero (v. 13)

El versículo final es la conclusión inevitable y el corazón del mensaje. Jesús presenta una elección excluyente: no se puede servir a dos señores. El dinero (Mammón) exige una lealtad total que rivaliza con la lealtad debida a Dios.

· Structures of Sin: La DSI advierte que cuando el afán de lucro se convierte en el principio absoluto, se crean estructuras de pecado que oprimen a las personas. La idolatría del dinero es la raíz de innumerables males sociales: la desigualdad, la trata de personas, la economía de descarte, la especulación financiera que ignora el valor humano.
· Llamado a la Conversión: Este versículo es un llamado a examinar nuestra vida y nuestra sociedad para liberarnos de esta idolatría. La economía debe estar al servicio del ser humano, no al revés. La DSI promueve una economía de comunión y participación, donde el mercado esté regulado por la ética y orientado hacia el bien común.

Conclusión y Llamado a la Acción

La parábola del administrador astuto no es un manual para estafadores, sino una provocación de Jesús para que sus discípulos usen todos los recursos a su disposición con inteligencia, creatividad y un sentido de urgencia para promover el Reino.

· A nivel personal: ¿Uso mi dinero y mis bienes para «hacerme amigos» en el cielo, es decir, para aliviar el sufrimiento y promover la dignidad de otros? ¿Soy un administrador fiel y prudente de lo que Dios me ha confiado?
· A nivel social: ¿Apoyamos como ciudadanos estructuras económicas justas? ¿Denunciamos la corrupción y la idolatría del dinero que excluye a los débiles? ¿Usamos nuestro voto, nuestra voz y nuestro consumo para favorecer una economía al servicio de las personas?

La DSI nos desafía a ser astutamente generosos, prudentemente justos y radicalmente fieles al Dios de la Vida, liberándonos de la esclavitud de Mammón para servir al verdadero Señor.

EVANGELIO DEL 20 DE SEPTIEMBRE DE 2025

Lucas 8, 4-15

El pasaje de la parábola del sembrador (Lucas 8:4-15) es extraordinariamente rico para una lectura desde la Doctrina Social de la Iglesia (DSI). La DSI no se limita a comentar las estructuras sociales, sino que profundiza en las disposiciones del corazón humano que dan forma a esas estructuras. Esta parábola es fundamental porque habla precisamente de la recepción de la Palabra de Dios (que incluye su mensaje social) en el mundo.

Texto Bíblico: Lucas 8:4-15 (Resumen)

Jesús cuenta la parábola de un sembrador cuya semilla cae en cuatro tipos de terreno:

  1. Junto al camino: La pisotean y se la comen las aves.
  2. Sobre la roca: Brota, pero se seca por falta de humedad.
  3. Entre espinos: Crece, pero los espinos la ahogan.
  4. En tierra buena: Da fruto al ciento por uno.

Luego, Jesús explica a sus discípulos que la semilla es «la Palabra de Dios» y los terrenos son los diferentes tipos de corazón que la reciben.

Análisis desde la Perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia

La DSI ve en esta parábola una poderosa metáfora de cómo los principios del Evangelio (amor, justicia, solidaridad, opción preferencial por los pobres, bien común) son recibidos, acogidos o rechazados en la persona y, por extensión, en la sociedad.


  1. La Semilla: La Palabra de Dios y la Doctrina Social

· ¿Qué es? La semilla es la propuesta transformadora del Reino de Dios. La DSI es la explicitación de esa semilla aplicada a la vida en sociedad. No es una ideología política, sino «una palabra cargada de preocupaciones primordiales para la vida del hombre y la sociedad» (Compendio de la DSI, §11).
· Universalidad: El sembrador siembra generosamente, para todos. Esto refleja el principio de la destinación universal de los bienes. Los frutos de la tierra (y de la Palabra) están destinados a todos, no solo a unos pocos. La DSI insiste en que la economía y la política deben estar al servicio de toda la persona y de todas las personas.

  1. Los Terrenos: Los Obstáculos para la Transformación Social

Cada terreno representa una actitud interior que impide que la semilla de la justicia y la caridad fructifique en obras concretas.

· a) El camino endurecido: La Indiferencia y la Ideología
· Interpretación: El corazón endurecido por el tránsito continuo de intereses egoístas. La Palabra ni siquiera penetra. «Viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven».
· Perspectiva DSI: Representa la indiferencia ante el sufrimiento ajeno y la cerrazón ideológica. Es la mentalidad que prioriza el beneficio económico o la comodidad personal sobre la dignidad humana (cf. Fratelli Tutti, §28-29). Es el «globalización de la indiferencia» del que habla el Papa Francisco. Las estructuras que perpetúan la pobreza y la exclusión son sostenidas por esta indiferencia colectiva.
· b) El terreno pedregoso: El Entusiasmo sin Raíces (El Asistencialismo)
· Interpretación: Reciben la Palabra con alegría, pero en la prueba abandonan. No tienen raíz.
· Perspectiva DSI: Simboliza el asistencialismo o el activismo sin conversión profunda. Son iniciativas sociales o caritativas que surgen del entusiasmo momentáneo pero que se agotan cuando requieren un compromiso serio, cambio de estructuras o enfrentar oposición. La DSI pide una conversión personal y estructural que vaya más allá de un parche temporal. La «prueba» es la dificultad de cambiar sistemas injustos.
· c) Los espinos: La Idolatría del Mundo (Materialismo y Individualismo)
· Interpretación: La semilla es ahogada por «las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida».
· Perspectiva DSI: Este es el terreno más común en la sociedad moderna. Los «espinos» son los principios antagónicos al Evangelio que la cultura dominante promueve:
· Preocupaciones y afanes: El activismo vacío que nos impide reflexionar y actuar con sentido.
· Riquezas: La cultura del descarte y el materialismo que miden el valor de las personas por su productividad o capacidad de consumo (cf. Laudato Si’, §22).
· Placeres: El hedonismo y el individualismo que nos encierran en la búsqueda del bienestar privado, ahogando la solidaridad y el compromiso por el bien común. La DSI advierte constantemente contra estos peligros.

  1. La Tierra Buena: La Cultura del Encuentro y el Bien Común

· Interpretación: El corazón que acoge la Palabra con un espíritu noble y generoso, la guarda y da fruto con perseverancia.
· Perspectiva DSI: Representa la persona y la comunidad que encarnan los principios sociales de la Iglesia. Es el modelo de ciudadano y de sociedad que la DSI promueve:
· Acoger y comprender: Implica un diálogo serio entre la fe y la razón, escuchando el clamor de los pobres y la creación.
· Dar fruto con perseverancia: Es el compromiso constante por:
· La justicia social.
· La dignidad del trabajo.
· La construcción de la paz.
· La opción preferencial por los pobres.
· El cuidado de la casa común (ecología integral).
· Fruto al ciento por uno: Es el resultado de una sociedad que vive los valores del Evangelio: solidaridad, subsidiariedad, bien común y caridad política. Es la «cultura del encuentro» donde nadie es descartado y todos pueden florecer.

Conclusión

La parábola del sembrador, leída con la lente de la Doctrina Social de la Iglesia, es un diagnóstico profético de los obstáculos para construir una sociedad más justa y fraterna. Nos recuerda que:

  1. El cambio social comienza con la conversión del corazón. Antes de cambiar las estructuras, debemos permitir que la semilla del Evangelio transforme nuestras propias actitudes de indiferencia, superficialidad y materialismo.
  2. La DSI es la semilla del Evangelio aplicada al campo social. Es una propuesta que, para ser fecunda, debe caer en un terreno bien preparado: un corazón abierto, crítico con las idolatrías del mundo y perseverante en el amor.
  3. La responsabilidad es personal y comunitaria. Cada uno debe examinar qué tipo de terreno es para la Palabra. Como comunidad (Iglesia), estamos llamados a ser «agricultores sociales»: no solo sembrar la semilla, sino también trabajar para abonar el terreno de la cultura, eliminar las piedras de la injusticia y arrancar los espinos del individualismo, preparando así una tierra buena donde pueda brotar el fruto del Reino de Dios.

Evangelio del 19 de septiembre de 2025

Lucas 8, 1-3

Lucas 8:1-3 (NVI)
1 »Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con él,
2 »y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios,
3 »Juana, mujer de Chuza intendente de Herdes, y Susana, y otras muchas que le servían de sus bienes.

Ahora, analicemos este pasaje desde la perspectiva de los principios de la DSI:

  1. Dignidad de la Persona Humana y el Rol de la Mujer

Este es el principio más destacado del pasaje. En una época y cultura donde el testimonio de las mujeres era menospreciado y su rol público muy limitado, Lucas las presenta de manera explícita y honorífica.

· Reconocimiento e Inclusión: Jesús rompe los esquemas sociales al incluir a las mujeres en su círculo más cercano de discípulos itinerantes. No son seguidoras anónimas, sino que Lucas las nombra: María Magdalena, Juana, Susana. La DSI insiste en que la dignidad de toda persona, hombre o mujer, es inviolable y debe traducirse en una participación plena en la sociedad (y en la Iglesia). Este pasaje es un precedente evangélico de esa igualdad en la dignidad y en el discipulado.
· Rehabilitación y Misión: María Magdalena es identificada por su pasado («de la que habían salido siete demonios»), pero no es definida por él. Jesús la ha sanado, restituyendo su dignidad plena. La DSI habla de la «rehabilitación» de las personas para que puedan integrarse socialmente. Estas mujeres, transformadas por el encuentro con Cristo, no son marginadas sino integradas en la misión más esencial: anunciar el Reino.

  1. La Opción Preferencial por los Pobres y los Excluidos

Las mujeres en el mundo judío del siglo I eran, en muchos aspectos, ciudadanas de segunda categoría. Su testimonio no era válido en un tribunal. Al elegirlas como testigas de su ministerio, su mensaje y su resurrección (son ellas las primeras en el sepulcro vacío), Jesús realiza una opción preferencial por los marginados de esa estructura social.

Jesús no solo predica para ellos, sino que camina con ellos y los eleva a una posición de responsabilidad y confianza. La DSI deriva de este principio evangélico el imperativo de poner en el centro de la preocupación social a los que están al margen de los sistemas económico, social y político.

  1. El Destino Universal de los Bienes y la Economía de Servicio

El versículo 3 es clave desde la perspectiva socioeconómica: «…y otras muchas que le servían de sus bienes».

· Administración, no Posesión Absoluta: Estas mujeres, como Juana (esposa de un administrador de Herodes, es decir, de una persona adinerada), ponen sus recursos económicos al servicio de la misión de Jesús. No los usan para beneficio personal o para acumular, sino para sostener la comunidad que anuncia el Reino. Esto encarna perfectamente el principio del destino universal de los bienes, que enseña que, aunque la propiedad privada es legítima, el uso de los bienes debe estar orientado al bien común.
· Una Comunidad de Apoyo Mutuo: El grupo de Jesús no era una comunidad de austeridad autoimpuesta y pobreza, sino una comunidad de solidaridad y compartimiento. Los recursos de quienes los tenían sostenían la misión que beneficiaba a todos, especialmente a los más necesitados. Es un modelo económico basado en la gratuidad, la solidaridad y el servicio, en contraste con una economía de acumulación y explotación.

  1. La Caridad y la Subsidiariedad

El verbo «servir» (diakonéō en griego) es fundamental. Indica un servicio activo, un ministerio de apoyo. Este servicio:

· Es Activo (Subsidiariedad): Las mujeres toman la iniciativa de usar sus capacidades y recursos para sostener la misión. No son espectadoras pasivas. La DSI promueve la subsidiariedad, que defiende que las estructuras superiores (o en este caso, el mismo Jesús) no deben absorber la capacidad de iniciativa y aporte de las personas o grupos menores. Jesús permite y valora este servicio esencial.
· Es Caridad en Acción: Su servicio es un acto de caridad (o amor social como prefiere llamarlo el Papa Francisco). No es una limosna despectiva, sino una participación comprometida y personal en una obra que transforma el mundo. Es el «amor político» en el mejor sentido: orientado al bien común de la comunidad que Jesús está construyendo.

Conclusión

Lucas 8:1-3, desde la Doctrina Social de la Iglesia, no es solo una anécdota sobre el financiamiento del ministerio de Jesús. Es una radiografía del Reino de Dios en construcción. Nos muestra una comunidad:

· Inclusiva, que defiende la dignidad de todos, especialmente de los marginados.
· Solidaria, que practica la opción por los pobres y el destino universal de los bienes.
· Activa, donde cada miembro, según sus capacidades, sirve al bien común (subsidiariedad y caridad).

Este pasaje desafía a la Iglesia de hoy a examinar si vive estos mismos principios: si valora y promueve el rol de la mujer, si sus estructuras económicas son solidarias y transparentes, y si es verdaderamente una comunidad donde todos, con sus dones y bienes, sirven juntos a la misión de anunciar el Evangelio.

EVANGELIO del 18 de septiembre de 2025

Memoria de Beatos SAN JUAN BAUTISTA y JACINTO DE LOS ÁNGELES

Lucas 7:36-50 (el perdón de la mujer pecadora en casa de Simón el fariseo).

Este pasaje es una mina de oro para la DSI, ya que condensa en una sola escena los temas de juicio social, exclusión, gracia, y las nuevas relaciones que funda el Evangelio.

Texto Bíblico: Lucas 7:36-50 (NVI)

(Resumen narrativo) Un fariseo llamado Simón invita a Jesús a comer. Una mujer de la ciudad, conocida como pecadora, entra y unge los pies de Jesús con perfume, los baña con sus lágrimas y los seca con sus cabellos. Simón juzga en su interior que Jesús no debe ser profeta por permitir que una pecadora lo toque. Jesús le cuenta una parábola sobre dos deudores a quienes se les perdona deudas de distinto tamaño (500 y 50 denarios) y pregunta cuál de ellos amará más al acreedor. Simón responde que presumiblemente aquel a quien más se le perdonó. Jesús entonces contrasta la hospitalidad fría de Simón con los actos de amor extravagante de la mujer, y declara: «Por lo cual te digo que sus muchos pecados le han sido perdonados, porque amó mucho; pero al que poco se le perdona, poco ama». Luego dice a la mujer: «Tus pecados están perdonados… Tu fe te ha salvado; vete en paz».


Análisis desde la Perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)

Esta historia no es solo sobre el perdón personal, sino una dramática representación de cómo el mensaje de Jesús subvierte el orden social basado en el estatus, la pureza y el mérito.

  1. La Cuestion de la Pureza y la Exclusión Social (v. 36-39)

· Los Personajes y su Estatus:
· Simón el Fariseo: Representa la élite religiosa y social. Su mundo está ordenado por estrictas barreras de pureza ritual. Invitar a un maestro como Jesús era un acto de cortesía, pero también de control (evaluarlo).
· La Mujer: Es descrita como «pecadora», likely una prostituta. En la sociedad de la época, era una excluida social y religiosa. Era considerada impura y su mero contacto contaminaba.
· El Conflicto: La mujer transgrede todas las normas sociales al entrar en la casa de un fariseo y tocar a un rabino. Simón no ve a una persona, ve una categoría: «pecadora». Su juicio («Si este fuera profeta, sabría quién es la que lo está tocando») revela un sistema que valora a las personas por su estatus de pureza y mérito, no por su dignidad inherente.
· Principio de la DSI: Dignidad de la Persona. La DSI insiste en que la dignidad humana es innata e inalienable, viene de ser creada a imagen de Dios, no de su comportamiento o estatus social ( Gaudium et Spes, 27). Jesús ve más allá de la categoría de «pecadora» y percibe a una persona digna de amor y perdón. La Iglesia debe trabajar contra toda estructura que etiquete y excluya a personas o grupos.

  1. La Parábola de los Dos Deudores: Una Crítica al Sistema de Deuda (v. 40-43)

· La Economía como Metáfora: Jesús usa la imagen de la deuda económica para hablar del pecado. En el mundo antiguo (y moderno), la deuda era un mecanismo brutal de opresión que podía llevar a la esclavitud y la pérdida de la tierra.
· La Gracia como Liberación: El acreedor perdona la deuda a ambos gratuitamente. No es por mérito ni por pago. Esto es pura gracia.
· Principio de la DSI: Opción Preferencial por los Pobres y el Perdón de Deudas. La parábola refleja la preocupación constante de la Biblia por el jubileo y la remisión de deudas (Levítico 25) como un acto de justicia social para restablecer la igualdad en la comunidad. La DSI ha abogado por mecanismos de perdón de la deuda externa de países pobres, reconociendo que es una condición indispensable para su desarrollo. La gracia de Dios, representada en el perdón de la deuda, es el fundamento para construir una sociedad donde se perdonen las ofensas y se busque la rehabilitación sobre la mera retribución.

  1. El Amor como Fruto de la Gracia, no como Condición para ella (v. 44-47)

· La Lección Clave: Jesús corrige la comprensión de Simón. No es que la mujer fuera amada porque era muy pecadora y por eso se le perdonó mucho. Es al revés: porque experimentó el perdón gratuito (la gracia), su respuesta es un amor extravagante y gratuito. «Le han sido perdonados sus muchos pecados, porque amó mucho» significa que su amor es la prueba y el fruto del perdón que ya había recibido por fe, no la causa del mismo.
· Contraste de Hospitalidad: Jesús contrasta los actos mínimos de cortesía de Simón (agua para los pies, beso de saludo, aceite para la cabeza) con los actos excesivos de amor de la mujer. Simón opera en la lógica del mérito y la reciprocidad («te invito, tú me debes honor»). La mujer opera en la lógica de la gratuidad («he recibido tanto que doy todo»).
· Principio de la DSI: La Lógica del Don y la Gratuidad. La DSI critica una economía y una sociedad basadas únicamente en el interés y el intercambio contractual. Frente a esto, propone la «graturidad» como un principio esencial (Caritas in Veritate, 34, 36). La economía del Reino se basa en dar sin esperar nada a cambio, como hace la mujer y como hace Dios. Esto debe inspirar modelos de negocio, políticas sociales y relaciones humanas que prioricen el don sobre el mero intercambio.

  1. La Rehabilitación Pública y la Paz Social (v. 48-50)

· «Tus pecados están perdonados»: Jesús no solo lo piensa; lo declara en voz alta, delante de todos los invitados. Hace lo que el sistema religioso de Simón nunca haría: rehabilita públicamente a la excluida. Le devuelve su honor y su lugar en la comunidad.
· «Vete en paz» (Shalom): Shalom no es solo ausencia de conflicto. Es paz plena, bienestar integral, armonía consigo misma, con Dios y con la comunidad. Es el objetivo último de la DSI: la construcción de una sociedad pacífica donde todos puedan florecer.
· Principio de la DSI: Rehabilitación y Reinserción Social. El acto de Jesús es un modelo para los sistemas penales y sociales. La justicia no debe buscar solo castigar, sino restaurar a la persona que ha fallado. La sociedad debe crear caminos para la reinserción de los excluidos (exconvictos, marginados), dándoles la posibilidad de una nueva vida en «paz».

Conclusión: Hacia una Sociedad de Gracia y Acogida

Para la Doctrina Social de la Iglesia, Lucas 7:36-50 es un microcosmos del cambio social que propone el Evangelio:

  1. De la Exclusión a la Acogida: Se desafían las categorías que dividen la sociedad (puro/impuro, digno/indigno) y se afirma la dignidad de todos.
  2. Del Mérito a la Gracia: Se reemplaza la lógica de la reciprocidad y el mérito por la lógica del don y el perdón gratuito, que es el motor de un amor auténtico.
  3. Del Juicio a la Rehabilitación: El objetivo deja de ser condenar y pasar por alto para ser restaurar e integrar, buscando el shalom para cada persona y para la comunidad en su conjunto.

La escena en la casa de Simón es un llamado a la Iglesia a ser una comunidad que vive la gratuidad, que se ensucia los pies dejándose tocar por los excluidos, y que anuncia con valentía un perdón que libera y una paz que restaura la justicia social.

Evangelio del día 17 de septiembre de 2025

Lucas 7, 31-35

Texto Bíblico: Lucas 7:31-35 (NVI)

**31»¿Con qué, pues, compararé a los hombres de esta generación? ¿A qué se parecen? 32 Se parecen a los niños que se sientan a jugar en la plaza y se gritan unos a otros: “Tocamos la flauta, y no bailaron; cantamos un funeral, y no lloraron.”

33 Porque vino Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y dicen: “Tiene un demonio.” 34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Ahí tienen a un glotón y a un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.” 35 Pero la sabiduría se abre paso por todos sus hijos.


Análisis desde la Perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)

Jesús está respondiendo a las críticas de los fariseos y escribas que rechazan tanto el ascetismo de Juan como la proximidad de Jesús a los marginados. Su análisis revela una dinámica social perversa.

  1. La Cerrazón Ideológica y la Mala Fe (v. 31-32)

· La Metáfora de los Niños Caprichosos: Jesús describe una generación que, como niños malcriados, se niega a jugar sin importar las reglas que se propongan. No quieren jugar a la boda («bailar») ni al funeral («llorar»). Su objetivo real no es encontrar la verdad, sino mantener su postura de queja y superioridad.
· Principio de la DSI: La Apertura a la Verdad. La DSI insiste en que el bien común solo puede alcanzarse mediante la búsqueda honesta de la verdad (Gaudium et Spes, 26). La actitud que Jesús describe es lo opuesto: es una cerrazón ideológica que rechaza cualquier evidencia o propuesta que no se ajuste a sus prejuicios. Es la actitud que paraliza el diálogo social y político, donde los bandos se critican mutuamente no por el contenido de sus propuestas, sino por quién las propone.

  1. El Rechazo a los Profetas y sus Métodos (v. 33-34)

Jesús señala dos modelos de profetismo, ambos rechazados por el mismo sistema:

· Juan el Bautista (Ascetismo, denuncia severa): Representa la crítica profética desde fuera del sistema. Vive en el desierto, denuncia el pecado con dureza y llama a la conversión radical. El sistema lo rechaza tachándolo de fanático, extremista o «endemoniado» (v. 33). Lo acusan de no ser normal.
· Jesús de Nazaret (Encarnación, proximidad): Representa la crítica profética desde dentro de la sociedad. Se encarna, comparte la mesa, se acerca a los excluidos para sanar y incluir. El sistema lo rechaza tachándolo de populista, de falta de seriedad, de «glotón y borracho» (v. 34), y lo acusan de guilt by association («amigo de pecadores»).
· Principio de la DSI: El Deber de Participar y la Libertad de Iniciativa. La DSI alienta a los cristianos a participar en la vida pública y a abordar los problemas sociales con libertad y creatividad (Gaudium et Spes, 75). Este pasaje muestra que no hay una sola estrategia válida. La Iglesia debe apoyar tanto a quienes, como Juan, denuncian las estructuras de pecado desde la periferia, como a quienes, como Jesús, trabajan desde dentro para transformarlas. El rechazo sistemático a ambos modelos revela que el problema no es el método, sino el mensaje mismo que desafía el status quo.

  1. La Acusación Social: «Amigo de recaudadores y pecadores» (v. 34)

Esta es la acusación clave desde una perspectiva social. Para la mentalidad farisaica, la pureza ritual y social era lo más importante. Associarse con «pecadores públicos» (recaudadores, considerados traidores y ladrones) y prostitutas era contaminarse y legitimar su estatus.

· Principio de la DSI: Opción Preferencial por los Pobres. Jesús encarna este principio de la manera más radical. Su práctica de compartir la mesa con los excluidos es un acto social y teológico profundamente significativo. No es una simple estrategia pastoral; es una denuncia profética de un sistema que categoriza y excluye a las personas, y al mismo tiempo, una afirmación de su dignidad intrínseca e inclusión en el Reino. La DSI bebe de esta fuente: la Iglesia debe ser «amiga» de los marginados modernos, lo que a menudo le acarreará las mismas críticas de ser «poco seria», «ideologizada» o de «meterse donde no le llaman».

  1. El Triunfo de la Sabiduría de Dios (v. 35)

· «Pero la sabiduría se abre paso por todos sus hijos»: Esta es la conclusión esperanzadora. Frente a la necedad humana («esta generación»), la Sabiduría de Dios (Sophia) se justifica a sí misma («se abre paso», es «justificada») a través de sus obras («todos sus hijos»).
· Los «hijos de la Sabiduría» son tanto Juan (el asceta) como Jesús (el que comparte la mesa), y todos aquellos que, con métodos diversos pero coherentes, trabajan por la justicia del Reino.
· Principio de la DSI: El Bien Común como Fruto de la Sabiduría. La DSI es, en esencia, la aplicación de la Sabiduría de Dios a los problemas sociales complejos. Este versículo afirma que, a pesar de la oposición y la mala fe de los que se aferran al poder y los prejuicios, la obra de Dios—la justicia, la misericordia, la inclusión—prevalece y se demuestra como el camino correcto a través de sus frutos concretos (cf. Mt 11:19). La lucha por la justicia social, aunque sea criticada desde todos los frentes, se valida por su coherencia con el proyecto de Dios.

Conclusión: Un Llamado al Realismo y la Perseverancia

Para la Doctrina Social de la Iglesia, este pasaje es un espejo realista de lo que significa trabajar por la transformación social:

  1. Advierte sobre la oposición: Quienes se benefician del sistema injusto o están ideológicamente ciegos encontrarán siempre una excusa para rechazar la propuesta del Evangelio, ya sea por ser «demasiado radical» o «demasiado condescendiente».
  2. Legitima diversos carismas: No hay un único método para la acción social. La Iglesia necesita tanto «juánes» que denuncien con valentía como «jesús» que se ensucien las manos construyendo alternativas.
  3. Afirma la opción por los excluidos: La cercanía a los marginados será siempre un punto de conflicto con el mundo, pero es un signo no negociable de la autenticidad del mensaje cristiano.
  4. Ofrece esperanza: La última palabra no la tiene la «generación caprichosa», sino la Sabiduría de Dios, que se abre paso a través de todos aquellos que, con fidelidad creativa, trabajan por hacer realidad su Reino de justicia y paz.

La DSI es, por tanto, un llamado a no desanimarse ante las críticas incoherentes y a confiar en que la obra de Dios, aunque a menudo se malinterpreta, en última instancia será reivindicado por sus frutos..

Evangelio del 16 de Septiembre de 2025

Lucas 7, 11-17

La resurrección del hijo de la viuda de Naím, es mucho más que un milagro prodigioso. Leído con la lente de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), se revela como un acto de justicia social profética que desenmascara las estructuras de exclusión y anuncia el corazón compasivo de Dios.

Texto Bíblico: Lucas 7:11-17 (NVI)

11 Poco después, Jesús se fue a un pueblo llamado Naín, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. 12 Cuando se acercaba a la puerta del pueblo, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda. Y mucha gente del pueblo la acompañaba. 13 Al verla el Señor, se compadeció de ella y le dijo: «No llores.» 14 Entonces se acercó y tocó el féretro, y los que lo llevaban se detuvieron. —¡Joven, yo te lo ordeno, levántate! —dijo. 15 El muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo devolvió a su madre. 16 Todos se llenaron de temor y comenzaron a alabar a Dios. —Un gran profeta ha surgido entre nosotros —decían—. ¡Dios ha venido en ayuda de su pueblo! 17 Y estas noticias acerca de Jesús se divulgaron por toda Judea y por los alrededores.


Análisis desde la Perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)

La DSI no lee este milagro solo como la reversión de una muerte biológica, sino como la restauración de una persona en su integridad social y económica. Jesús actúa sobre las consecuencias más devastadoras del pecado estructural.

  1. Identificación de la Víctima: La Viuda y su Hijo Único

El pasaje destaca deliberadamente la situación social de la mujer:

· Era viuda.
· Su hijo era único.
· Iban a enterrarlo.

En el contexto socioeconómico del siglo I, esta descripción es el equivalente a una sentencia de muerte social y económica para la madre. La viuda, sin un hombre (marido o hijo) que la representara y la sustentara, quedaba fuera de la red de protección social y económica. No tenía derechos, no podía poseer heredades de manera segura y estaba condenada a la indigencia, la mendicidad o la explotación.

Jesús no se encuentra con un muerto cualquiera; se encuentra con la víctima humana de un sistema que no protegía a los más vulnerables. La muerte del joven es una tragedia personal, pero también el colapso total del sistema de sustento de su madre.

Principio de la DSI: Opción Preferencial por los Pobres. La DSI insiste en que la prueba moral de una sociedad es cómo trata a sus miembros más vulnerables. Jesús encarna este principio al detener su marcha y fijar su atención inmediata en la persona que se encuentra en la situación de mayor desamparo absoluto.

  1. La «Compasión» como Motor de la Acción Social (v. 13)

· «Al verla el Señor, se compadeció de ella»: El verbo griego es esplanchnísthē, que significa conmoverse hasta las entrañas. No es una lástima pasiva; es una conmoción visceral que impulsa a actuar. Es la misma compasión que siente el Buen Samaritano (Lc 10:33).
· Motor de la DSI: Esta compasión divina es el fundamento de toda la Doctrina Social de la Iglesia. No es una filosofía fría ni un programa político ideológico. Es la respuesta obligada del creyente y de la comunidad al grito del que sufre. La DSI nace de esta «conmoción visceral» ante las estructuras de pecado que crean viudas y huérfanos modernos (parados de larga duración, migrantes abandonados, ancianos solos).

  1. La Acción Restauradora: Justicia Social Integral (v. 14-15)

Jesús no solo consuela; actúa de manera concreta para revertir la situación:

· «No llores»: No es un cliché de pésame. Es un anuncio de esperanza y una promesa de que la situación de dolor va a cambiar. Es la palabra profética que se opone a la resignación.
· Toca el féretro: Al tocar el ataúd, Jesús ritualmente se contamina (Nm 19:11). Pero él invierte la lógica: la pureza legal no contamina el amor que se hace cargo del impuro; por el contrario, el amor purifica y restaura la vida. Es una crítica a los sistemas religiosos o sociales que, en nombre de la pureza, la eficiencia o la legalidad, excluyen y abandonan a los que sufren.
· «¡Levántate!»: La resurrección del joven es, ante todo, la restauración de la dignidad y la vida de la madre. Jesús no devuelve la vida al joven para que se vaya por su cuenta; «se lo devolvió a su madre». El milagro tiene una finalidad social clara: recomponer la relación familiar fracturada y devolver a la mujer su estatus, su protección y su sustento.

Principio de la DSI: Dignidad de la Persona y Bien Común. La acción de Jesús defiende la dignidad intrínseca de la mujer, que estaba siendo anulada por las circunstancias. Al restaurar su hijo, restaura su bien común particular (el sustento de la familia) y la reintegra al bien común de la comunidad de Naím, de la que estaba a punto de quedar excluida.

  1. El Reconocimiento Profético: Un Profeta que Enmienda la Sociedad (v. 16)

· «Un gran profeta ha surgido entre nosotros»: La gente identifica correctamente a Jesús como un profeta. En la tradición bíblica, los profetas no son solo adivinos; son denunciadores de injusticias sociales y anunciadores de la voluntad de Dios de justicia para los oprimidos (cf. Isaías 1:17, Jeremías 22:3).
· «¡Dios ha venido en ayuda de su pueblo!»: La gente ve en el acto de Jesús la propia acción de Dios. Esto revela la naturaleza de Dios: Él no es un ser distante, sino un Dios que «ve», «se conmueve» y «actúa» en favor de su pueblo, especialmente de los más débiles. La misión de la Iglesia, por tanto, es continuar esta misión profética de ayudar al pueblo, denunciando lo que causa dolor y trabajando activamente por la restauración social.

Conclusión: El Mandato de Restaurar la Vida Social

Para la Doctrina Social de la Iglesia, el milagro de Naím es un paradigma de su misión:

  1. Ver y Analizar: Detenerse a analizar las situaciones de muerte social actuales (desempleo, pobreza extrema, soledad no deseada, exclusión).
  2. Conmoverse: Permitir que el sufrimiento del otro nos afecte profundamente, como motor de la acción.
  3. Actuar Restaurando: No basta con dar una limosna o un consuelo pasajero. Hay que trabajar para devolver la vida en sentido integral: restituir la dignidad, recomponer los lazos familiares y comunitarios rotos, y crear estructuras que protejan a los más vulnerables de la «muerte social».
  4. Ser Profetas: Ser voz que, como Jesús, anuncia «No llores» allí donde hay desesperanza, porque el poder de Dios puede revertir las situaciones más irreversibles a través de nuestra acción solidaria.

Jesús no resucita al joven en un lugar privado, sino a la entrada de la ciudad, en el espacio público. Es un acto con implicaciones públicas. La DSI es la aplicación de este mismo poder restaurador a las «entradas de las ciudades» modernas, donde tantos son excluidos y llevados simbólicamente a enterrar su dignidad y su esperanza.

Evangelio del 15 de septiembre de 2025

Fiesta de Nuestra Señora de los Dolores

Un pasaje profundamente significativo. Juan 19:25-27, conocido como el «Testamento de Jesús en la Cruz», trasciende enormemente el ámbito de lo privado y familiar cuando se lee con la lente de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI). Se convierte en un fundamento crucial para entender la naturaleza de la comunidad que Jesús funda y el modelo de relaciones que debe caracterizarla.

Texto Bíblico: Juan 19:25-27 (NVI)

25 Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, y la hermana de su madre, María, esposa de Cleofas, y María Magdalena. 26 Cuando Jesús vio a su madre, y a su lado al discípulo a quien él amaba, dijo a su madre: «Mujer, aquí tienes a tu hijo.» 27 Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora ese discípulo la recibió en su casa.


Análisis desde la Perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)

Este pasaje, en su contexto de agonía y muerte, establece principios eternos para la vida social de la Iglesia y, por extensión, para su misión en el mundo.

  1. Solidaridad en el Sufrimiento: La Comunidad al Pie de la Cruz

· Presencia Frente a Ausencia: Mientras los discípulos hombres habían huido (excepto «el discípulo amado»), un grupo de mujeres y un discípulo permanecen fieles al pie de la cruz. Desde la perspectiva social, esto representa a los que no abandonan a los que sufren, a los que se solidarizan con las víctimas de la injusticia del mundo.
· Principio de la DSI: La Solidaridad. La DSI define la solidaridad no como un «sentimiento superficial», sino como la «determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común» (San Juan Pablo II, Sollicitudo Rei Socialis). La cruz es el lugar del máximo mal, pero también donde nace la comunidad solidaria que se hace cargo del dolor ajeno. La Iglesia está llamada a ser esta comunidad que no huye del sufrimiento del mundo, sino que lo acompaña.

  1. La Fundación de una Nueva Familia: Más Allá de los Lazos de Sangre

· «Mujer, aquí tienes a tu hijo… Aquí tienes a tu madre»: Jesús no se está ocupando simplemente del cuidado material de su madre viuda. Está realizando un acto de profundo significado teológico y social. Está creando nuevos vínculos de pertenencia.
· Principio de la DSI: La Fraternidad Universal. En la cruz, Jesús rompe los límites de la familia natural para fundar una familia universal basada en el discipulado y el amor mutuo. Este es el origen de la comprensión de la Iglesia como familia de Dios. Este principio desafía toda forma de nepotismo, tribalismo, nacionalismo extremo o exclusivismo que privilegie a un grupo sobre otro. En la comunidad cristiana, los lazos en Cristo superan y transforman los lazos étnicos, sociales o económicos (cf. Gálatas 3:28).

  1. Reciprocidad en la Acogida: El Discípulo «recibe en su casa»

· «Y desde aquella hora ese discípulo la recibió en su casa»: El mandato de Jesús se cumple de inmediato. El verbo «recibir» (paralambánō) implica acoger, tomar para sí, hacer propio. No es una hospitalidad temporal; es una integración total en la vida y los bienes.
· Principio de la DSI: El Destino Universal de los Bienes y la Acogida. Este acto concreto modela cómo debe funcionar la comunidad:
· Destino Universal de los Bienes: Los bienes (en este caso, «la casa») están para ser compartidos para el bien de todos, especialmente de los más vulnerables (en la cultura de la época, una viuda sin hijo que la cuidara).
· Cultura de la Acogida: La DSI habla constantemente de la acogida al migrante, al pobre, al diferente. María, en su vulnerabilidad, representa a todos los que necesitan ser acogidos. La comunidad cristiana debe ser una «casa» abierta, donde se practique esta reciprocidad: los fuertes acogen a los débiles, y los débiles (representados por María, la llena de gracia) se convierten en una bendición y un tesoro espiritual para la comunidad.

  1. María como Figura de la Iglesia y de los Vulnerables

La DSI ve en este pasaje un símbolo poderoso con dos dimensiones:

· María como Icono de la Iglesia: Ella, al pie de la cruz, es la primera discípula y la madre de todos los vivientes en el orden de la gracia. La Iglesia, como María, está llamada a:

  1. Estar junto a las cruces del mundo (solidaridad).
  2. Acoger a todos como hijos (maternidad espiritual, fraternidad).
  3. Ser custodiada y «recibida» por los discípulos a lo largo de la historia, reconociendo en ella el modelo de fidelidad.
    · María como Representante de los Vulnerables: En ese momento, María es una viuda a punto de perder a su único hijo. Es la persona social y económicamente vulnerable. El mandato de Jesús es, por tanto, un mandato claro de protección social para los más frágiles. La comunidad (el Discípulo) tiene la responsabilidad de organizarse para cuidar de sus miembros más débiles (enfermos, ancianos, pobres, migrantes).

Conclusión: El Modelo de Comunión Social

Para la Doctrina Social de la Iglesia, Juan 19:25-27 es mucho más que un tierno momento entre madre e hijo. Es el modelo fundacional de las relaciones sociales en la comunidad cristiana.

· Frente al individualismo: Propone la solidaridad (permanecer juntos en el dolor).
· Frente a la exclusión: Propone la fraternidad universal (crear nuevos lazos de pertenencia).
· Frente a la indiferencia ante el necesitado: Propone la acogida y el cuidado recíproco (recibir en la propia casa).

La cruz, lugar de ejecución y división, se convierte, a través de este acto de Jesús, en el lugar de nacimiento de una nueva sociedad, basada no en el poder sino en el amor, no en la exclusión sino en la acogida, y no en la autonomía individual sino en la interdependencia solidaria. La DSI es la aplicación de este «testamento» a las estructuras complejas del mundo moderno.

EVANGELIO del 14 de septiembre de 2025

La parábola del Padre Misericordioso (o del Hijo Pródigo) en Lucas 15 es uno de los textos más ricos para una lectura desde la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), ya que no es solo una historia personal de perdón, sino una poderosa narrativa sobre la comunidad, la exclusión, la justicia restaurativa y la economía del don.

Evangelio de Lucas 15:1-32

(Se compone de tres parábolas: la oveja perdida, la moneda perdida y el hijo perdido)


Análisis desde la Perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)

El capítulo entero es una respuesta de Jesús a la crítica de los fariseos y escribas: «Este recibe a los pecadores y come con ellos» (v. 2). La comida en común era el símbolo máximo de aceptación y comunión en la cultura judía. Jesús, por tanto, está defendiendo su práctica de inclusión radical como el corazón mismo del mensaje del Reino.

  1. La Oveja y la Moneda Perdidas (Lc 15:1-10): El Valor del Débil y la Acción Comunitaria

· La Búsqueda Activa: El pastor sale a buscar la oveja perdida; la mujer enciende una lámpara y barre para encontrar la moneda. La DSI enfatiza la opción preferencial por los pobres. Esto no es un sentimiento pasivo, sino una acción positiva y prioritaria para buscar, incluir y restaurar a quienes el sistema ha marginado («perdido»). Dios no espera pasivamente; va activamente en busca de los excluidos.
· La Alegría Compartida: La alegría no es privada («¡Alégrense conmigo!»). La recuperación de lo perdido es un evento comunitario que fortalece a toda la comunidad. La DSI insiste en que el bien común se alcanza cuando todos los miembros de la sociedad son valorados e integrados. La pérdida de uno es una pérdida para todos; la recuperación de uno es un triunfo para todos.
· El Valor Intrínseco: La oveja es una entre cien; la moneda, una entre diez. Para la lógica del mundo («farisaica»), perder un 1% o un 10% es «asumible». Para la lógica de Dios, cada vida tiene un valor absoluto e irrepetible que justifica una búsqueda incansable. Este es el fundamento de la dignidad de la persona humana, principio angular de la DSI.

  1. El Padre Misericordioso (Lc 15:11-32): Un Modelo de Sociedad Alternativa

Esta parábola es un microcosmos de la sociedad y un modelo para la transformación social.

A) El Hijo Menor (vv. 11-20a): La Víctima del Sistema

· Petición Insólita: Pedir la herencia era como desear la muerte del padre. Es el individualismo radical, que rompe los lazos familiares y comunitarios para buscar una autonomía absoluta.
· Despilfarro y Hambre: El hijo menor representa a los que son excluidos por el sistema económico («pecadores»). Gasta su herencia en «una vida licenciosa» (v. 13) y termina en la miseria, soñando con comer la comida de los cerdos (animales impuros, tocar fondo en lo social y religioso). Es el resultado de una economía que no perdona, que explota y luego desecha a las personas.
· El Camino de Vuelta: Su decisión de volver no es por puro amor, sino por hambre («¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra!»). Sin embargo, es suficiente. La DSI ve aquí la llamada a la conversión social, que incluye el arrepentimiento personal pero también el reconocimiento de que la comunidad es el lugar donde se satisface la necesidad humana.

B) El Padre (vv. 20b-24): La Encarnación de la Misericordia como Justicia Social

· La Corrida: El padre, figura de autoridad, rompe todos los protocolos. Corre (acción indigna para un anciano), se conmueve, abraza y besa al hijo antes de que este termine su discurso preparado. Es la gratuidad absoluta del amor.
· Restitución de la Dignidad: El padre no solo lo perdona; lo reintegra plenamente a la comunidad familiar con símbolos concretos:
· El mejor vestido: Restaura su honor y estatus.
· El anillo: Le devuelve la autoridad (firma de documentos).
· Sandalias: Lo reconoce como hijo libre (los esclavos iban descalzos).
· El banquete: El símbolo máximo de comunión y reconciliación.
· Principio de la DSI: Esto es justicia restaurativa, no punitiva. El objetivo no es castigar, sino sanar las relaciones y restablecer la dignidad del que ha fallado y ha sido herido. Es el modelo para sistemas penales y sociales que deberían buscar la rehabilitación y la reintegración, no solo el castigo.

C) El Hijo Mayor (vv. 25-32): La Mentalidad del Sistema Opresor

· La Queja: El hijo mayor representa perfectamente la mentalidad de los fariseos y de cualquier sistema basado en el mérito, la recompensa y la exclusión. Su lenguaje es de cálculo económico («Tantos años sirviéndote…») y de propiedad («Este hijo tuyo…»). Se niega a entrar al banquete, excluyéndose a sí mismo.
· La Lógica de la Retribución: No puede comprender la gratuidad. Para él, el amor del padre es un bien escaso: si se le da al hermano menor, es porque a él se le quita. Vive una relación contractual con el padre, no filial.
· Principio de la DSI: El hijo mayor encarna la tentación constante de la DSI: construir una sociedad basada en criterios de productividad, mérito y pureza, donde no hay lugar para el perdón y la gratuidad. Es la mentalidad que justifica la desigualdad («ellos no se lo merecen») y se resiste a las políticas de inclusión y redistribución. El padre le recuerda la lógica del Reino: «Todo lo mío es tuyo» (v. 31). La gratuidad y la justicia no son excluyentes; la verdadera justicia se basa en la pertenencia común a una misma familia (solidaridad), no en el mérito.

Conclusión: Hacia una Civilización del Amor

Para la Doctrina Social de la Iglesia, Lucas 15 es un manifiesto que propone un nuevo modelo de convivencia social, opuesto al modelo farisaico (y neoliberal) de exclusión y mérito.

  1. El Centro es la Misericordia: La virtud principal no es la eficiencia o la pureza legal, sino la misericordia (amor que se inclina hacia la miseria del otro). Esta debe ser el principio que inspire las leyes, la economía y las políticas sociales.
  2. La Comunidad es Inclusiva: La sociedad («la casa del Padre») tiene un lugar para todos: para el que se equivocó y quiere volver, y para el que siempre ha estado pero tiene un corazón que necesita convertirse de la ira a la compasión.
  3. La Economía es de Don: Frente a la economía de acumulación y despilfarro (hijo menor) y de cálculo y mérito (hijo mayor), el Padre propone una economía del don y de la fiesta, donde el bienestar de todos es motivo de celebración común.

La parábola termina abierta. No sabemos si el hijo mayor entró al banquete. La pregunta final de Jesús es para la Iglesia y para la sociedad: ¿Estamos dispuestos a entrar en la lógica de la fiesta y la inclusión, o nos quedaremos fuera, resentidos, aferrados a nuestra justicia propia? La DSI es la invitación constante a entrar y a construir esa «fiesta» en la realidad social.

Evangelio del día 13 de septiembre de 2025

Lucas 6, 43-49

Texto Bíblico: Lucas 6:43-49 (NVI)

**43»No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno. 44 Cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni se cosechan uvas de las zarzas. 45 El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca.

**46»¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo? 47 Les voy a decir a quién se parece todo el que viene a mí, y oye mis palabras y las pone en práctica: 48 Se parece a un hombre que, al construir una casa, cavó hondo y echó los cimientos sobre la roca. Vino una inundación, y el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no pudo derribarla porque estaba cimentada sobre la roca. 49 Pero el que oye mis palabras y no las pone en práctica se parece a un hombre que construyó su casa sobre la tierra, sin cimientos. El río dio con ímpetu contra ella, y en seguida se derrumbó, y fue grande la ruina de esa casa.»


Análisis con Perspectiva Social

Jesús ha expuesto la teoría del Reino (bienaventuranzas, amor al enemigo, no juzgar). Ahora exige una práctica coherente. El discipulado no es una etiqueta, sino una construcción social tangible.

  1. Los Frutos y el Árbol: Los Sistemas se Juzgan por sus Resultados (v. 43-45)

Esta metáfora trasciende la moral individual. Es un análisis crítico de los sistemas sociales y religiosos vigentes.

· «Cada árbol se reconoce por su fruto»: En el contexto social, los «árboles» son los sistemas de poder: el Imperio Romano, el sistema religioso del Templo, la economía de Herodes. Jesús invita a juzgarlos no por sus discursos (su apariencia de «árbol»), sino por sus frutos concretos en la vida de la gente.
· ¿Cuál es el fruto del sistema romano? Opresión, violencia, impuestos asfixiantes, crucifixiones.
· ¿Cuál es el fruto del sistema religioso corrupto? Cargas pesadas, exclusión de pecadores y pobres, hipocresía (Lc 11:37-52).
· Estos son «árboles malos» que no pueden dar «frutos buenos» de justicia, paz e inclusión.
· «De lo que abunda en el corazón habla la boca»: El «corazón» de un sistema es su ideología y sus valores fundamentales. Un sistema cuyo corazón es la codicia (como el económico de Herodes) producirá discursos que justifiquen la explotación y acciones («frutos») de opresión. La nueva comunidad debe tener un «corazón» transformado por las palabras de Jesús, para que de él broten naturalmente los frutos del amor, la gratuidad y la compasión.

  1. La Coherencia: El Peligro de la Confesión Vacía (v. 46)

Este versículo es el centro del pasaje y una acusación directa.

· «¿Por qué me llaman ustedes ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que les digo?»: Llamar «Señor» (Kyrios) a Jesús era un acto político radical, ya que ese mismo título se usaba para el Emperador Romano (César era el Kyrios). La comunidad de Jesús se define en oposición al señorío de César.
· Interpretación social: Pero es hipocresía (y autoengaño) confesar a Jesús como «Señor» con la boca y luego vivir según los valores del «Señor» César: acumular bienes, buscar el poder sobre los demás, excluir, juzgar, devolver mal por mal. Jesús exige coherencia entre la profesión de fe y la práctica económica, social y relacional. De lo contrario, la confesión es vacía y no tiene poder para transformar nada.

  1. Los Dos Cimientos: La Prueba de Fuego de la Crisis (v. 47-49)

La parábola final es una advertencia sobre la sostenibilidad de los proyectos de vida, tanto personales como comunitarios.

· La casa sobre la roca: Representa a la persona o comunidad que pone en práctica las palabras de Jesús. «Cavar hondo» implica un trabajo difícil, intencional y costoso. Los «cimientos sobre la roca» son la práctica radical del amor al enemigo, la generosidad, el no juzgar y la opción por los pobres.
· «La inundación»: Representa las crisis inevitables: la persecución (v. 22), la presión social para conformarse, las dificultades económicas, la tentación de volver a la lógica del mundo. La casa (la comunidad) que se basa en la práctica solidaria y la mutualidad sobrevivirá a la crisis. Se sostendrá porque sus relaciones están construidas sobre la base sólida de la gratuidad, no del interés frágil.
· La casa sobre la tierra: Representa a quienes oyen las palabras pero no las practican. Es la religión de la confesión sin compromiso (el «Señor, Señor» del v. 46). Es construir la vida personal o comunitaria sobre los cimientos inestables del mundo: el dinero, el prestigio, el poder.
· «Fue grande la ruina de esa casa»: La advertencia es grave. Cuando sobreviene la crisis (la persecución, la pobreza), este proyecto se derrumba estrepitosamente porque sus bases son débiles. La «gran ruina» sugiere que el colapso no es solo individual, sino que afecta a toda la comunidad que dependía de esa falsa seguridad.

Conclusión: La Praxis como Fundamento del Reino

Lucas 6:43-49, desde una perspectiva social, es un llamado urgente a la praxis—la práctica reflexiva y constante—como único fundamento válido para la nueva sociedad.

  1. Desenmascara los sistemas opresores al juzgarlos por sus frutos, no por sus promesas o su apariencia.
  2. Exige coherencia radical a su comunidad: no pueden invocar al Dios de la vida mientras viven según las reglas de los sistemas de muerte.
  3. Advierte que la mera teoría o confesión religiosa es insuficiente para sobrevivir a las crisis. Solo la práctica constante de la justicia, el amor y la misericordia crea una comunidad resiliente y capaz de resistir las «inundaciones» del Imperio y de la historia.

El Sermón del Llano no termina con una idea, sino con un desafío de construcción. Jesús no funda una escuela de filosofía, sino un movimiento social alternativo cuyo éxito o fracaso no se medirá por su ortodoxia, sino por su ortopraxis—por los frutos concretos que dé en la transformación real de las relaciones humanas.

Evangelio del día 12 de septiembre de 2025

Lucas 6, 39-42

Texto Bíblico: Lucas 6:39-42 (NVI)

39 También les puso esta parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? 40 El discípulo no está por encima de su maestro, pero todo el que se prepare cabalmente será como su maestro.

**41»¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que tienes en el tuyo? 42 ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame sacarte la astilla del ojo”, si tú no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.


Análisis con Interpretación Social

Jesús acaba de establecer los principios radicales de la nueva comunidad (amor al enemigo, no juzgar, dar gratuitamente). Ahora, con estas parábolas, advierte sobre los obstáculos internos que pueden destruir este proyecto desde adentro: el liderazgo ciego y la crítica destructiva que nace de la propia ceguera.

  1. La Parábola de los Ciegos (v. 39): Una Crítica a los Líderes Corruptos

Esta no es una parábola general sobre la incompetencia. En el contexto social del siglo I, es una denuncia directa contra las élites religiosas y políticas que guiaban al pueblo.

· «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?»: Los fariseos, los escribas, los sacerdotes del Templo e incluso los clientes de Herodes se presentaban como «guías» del pueblo. Pero Jesús los declara ciegos. ¿Por qué?
· Ceguera espiritual: No reconocieron al Mesías en Jesús (Lc 7:30).
· Ceguera social: Justificaban un sistema religioso que oprimía con cargas pesadas (Lc 11:46) y uno económico que explotaba a los pobres. Eran «ciegos» a la injusticia que su privilegio perpetuaba.
· «¿No caerán ambos en el hoyo?»: La advertencia es grave. La consecuencia de un liderazgo corrupto no es solo su propia perdición, sino la de toda la nación que los sigue. La «caída en el hoyo» puede interpretarse como la ruina social, económica y espiritual que culminaría en la destrucción de Jerusalén (año 70 d.C.). Jesús advierte que seguir a líderes ciegos conduce al desastre colectivo.

  1. El Discípulo y el Maestro (v. 40): El Llamado a un Nuevo Tipo de Liderazgo

Este versículo es la clave de solución a la parábola anterior.

· «El discípulo no está por encima de su maestro»: Nadie puede dar lo que no tiene. Si los «maestros» (las actuales élites) son ciegos, sus discípulos (el pueblo que los sigue) también lo serán.
· «Pero todo el que se prepare cabalmente será como su maestro»: Jesús está presentándose a sí mismo como el nuevo y verdadero Maestro. Él no es un ciego que guía a ciegos; es la luz del mundo (Jn 8:12). El llamado es a prepararse («ser instruido cabalmente») bajo su enseñanza para llegar a ser como él.
· Interpretación social: La nueva comunidad del Reino necesita un nuevo tipo de líder, formado en la escuela de Jesús. Líderes que vean con claridad, que no estén cegados por el poder, el dinero o el privilegio religioso, y que puedan guiar al pueblo hacia la justicia y la liberación del Reino, no hacia el hoyo de la opresión.

  1. La Viga y la Astilla (v. 41-42): La Crítica Hipócrita dentro de la Comunidad

Este es quizás el punto más crucial para la vida interna de la comunidad que Jesús está formando.

· La «viga» y la «astilla»: La diferencia de tamaño es grotesca y deliberada. La viga representa una falla masiva, una ceguera estructural. La astilla representa una falta menor, un error individual.
· Interpretación social: La «viga» no es solo un pecado personal. Es la ceguera sistémica que uno ha internalizado. Por ejemplo:
· Un discípulo que, habiendo sido oprimido, ahora critica con dureza los pequeños errores de un hermano (la astilla), mientras es ciego a la «viga» de su propio espíritu de juicio, exclusión o falta de compasión, replicando así la dinámica de los opresores de los que fue víctima.
· La tendencia a señalar y condenar las fallas de los demás (especialmente de los más débiles) para sentirse justificado, mientras se ignora la propia complicidad con sistemas injustos o la propia falta de amor radical.
· «¡Hipócrita!»: Jesús usa la palabra más fuerte. Un hipócrita es un actor, alguien que representa un papel. En este caso, representa el papel de juez justo, pero en realidad está ciego a su propia injusticia. Es la misma acusación que Jesús lanza contra los fariseos (Lc 12:1).
· «Saca primero la viga de tu propio ojo…»: El proceso no es para dejar de ayudar al otro, sino para poder hacerlo bien. El orden es crucial: primero, autoexamen crítico y desmantelamiento de la propia ceguera internalizada. Luego, podrás ver con claridad para ayudar a tu hermano de una manera que sea restaurativa y no condenatoria, que sane y no que hiera.

Conclusión: Llamado a la Autocrítica Comunitaria

Desde una perspectiva social, Lucas 6:39-42 es un llamado a la vigilancia y la autocrítica dentro del movimiento de Jesús.

  1. Advierte contra seguir ideologías ciegas (económicas, políticas, religiosas) que prometen guía pero solo conducen a la ruina colectiva.
  2. Propone a Jesús como el único maestro cuyo modelo de liderazgo servicial y compasivo debe ser imitado.
  3. Insta a la comunidad a purificarse internamente de los mecanismos de juicio y exclusión que replica del mundo exterior. Antes de intentar «cambiar el mundo» o de señalar las fallas de los demás, la comunidad debe realizar un profundo trabajo de introspección y desaprendizaje de las lógicas opresoras («las vigas») que lleva dentro.

Este pasaje es esencial para que la comunidad que practica el amor al enemigo (vv. 27-38) no se destruya a sí misma desde adentro con la hipocresía, la crítica fratricida y los liderazgos no transformados. Es la base para una práctica revolucionaria auténtica y humilde.

Evangelio del día 11 de septiembre de 2025

Lucas 6, 27-38

27»Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a los que los odian, 28 bendigan a los que los maldicen, oren por los que los maltratan. 29 Si alguien te golpea en una mejilla, vuélvele también la otra. Si alguien te quita la capa, no le impidas que se lleve también la túnica. 30 Dale a todo el que te pida, y si alguien se lleva lo tuyo, no se lo reclames. 31 Traten a los demás tal y como quieran que ellos los traten. 32 »Si aman solamente a los que los aman, ¿qué mérito tienen? hasta los pecadores aman a ceuxien los aman. 33 Si hacen bien solamente a los que les hacen bien, ¿qué mérito tienen? Hasta los pecadores actúan así. 34 Y si prestan solamente a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a los pecadores para recibir de ellos el mismo trato. 35 »Por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados. 36 Sean compasivos, así como su Padre es compasivo. 37 »No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará. Perdonen, y se les perdonará. 38 Den, y se les dará: se les echará en el regazo una medida generosa, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.»


Análisis con Perspectiva Social

Jesús está dirigiendo estas palabras a una comunidad oprimida (los «pobres» y «hambrientos» de las bienaventuranzas). No les está diciendo que se resignen, sino que les está dando una estrategia activa y revolucionaria para desarmar al opresor y crear nuevas relaciones sociales.

  1. La Ética del Amor como Estrategia Política (v. 27-30)

Estos versículos son a menudo malinterpretados como un llamado a la pasividad. Por el contrario, desde una perspectiva social, son tácticas de resistencia no-violenta que buscan romper el ciclo de la violencia y la opresión.

· «Amen a sus enemigos… vuelve la otra mejilla»: En una cultura de honor y vergüenza, donde una bofetada era un gesto de dominación (un superior golpeando a un inferior con el dorso de la mano), «ofrecer la otra mejilla» es un acto de desafío no-violento. Forcejea al agresor a golpearte como a un igual (con la palma de la mano) o a verse a sí mismo como un agresor. No es sumisión; es una acción que recupera la dignidad y expone la injusticia del acto.
· «Si alguien te quita la capa… dale también la túnica»: La ley permitía tomar la capa de un deudor como prenda (Éx 22:26), pero esta debía ser devuelta al anochecer porque era también su manta. Jesús dice: «Si te roban la poca dignidad que te queda (la capa), expon la total desnudez del sistema». Al dar también la túnica (la prenda interior), el pobre queda completamente desnudo. En aquel contexto, la desnudez avergonzaba no a la persona desnuda, sino a quien contemplaba la desnudez (ver Génesis 9:20-23). Es una protesta dramática que avergüenza al opresor y revela la brutalidad del sistema económico que deja a una persona sin nada.
· «Dale a todo el que te pida… no se lo reclames»: Esto no promueve la irresponsabilidad, sino una economía de gratuidad radicalmente opuesta a la economía del Imperio, basada en la deuda, el interés y la explotación. Es un llamado a crear una comunidad donde los bienes se comparten para satisfacer necesidades, no para acumular poder sobre los demás.

  1. La Superación de la Lógica del Mercado (v. 31-35)

Jesús identifica la lógica predominante del mundo: el interés y el intercambio recíproco («hago bien a quien me hace bien», «presto a quien me puede pagar»). Esta es la base de las relaciones sociales en un sistema corrupto.

· «¿Qué mérito tienen?»: Jesús desmonta esta lógica. Hacer el bien esperando algo a cambio no es ética, es negocio. Es la misma actitud que tienen «los pecadores» (aquí meaning las personas que se rigen solo por los valores del sistema).
· «Denles prestado sin esperar nada a cambio»: Esto es revolucionario. Ataca directamente el mecanismo de opresión más común: la deuda. Los campesinos de Galilea estaban aplastados por las deudas con los recaudadores y las élites. La comunidad de Jesús debe ser un espacio libre de esa lógica explotadora. Prestar sin interés y sin esperar restitución es un acto de liberación concreta que crea igualdad y fraternidad.
· «Serán hijos del Altísimo»: La identidad de esta nueva comunidad no viene de seguir las reglas de pureza o de éxito económico del sistema, sino de imitar la gratuidad de Dios, quien es bueno con todos sin distinción.

  1. Los Fundamentos de la Nueva Comunidad (v. 36-38)

Jesús resume la cualidad fundamental que debe definir las relaciones dentro de esta contra-sociedad: la compasión (misericordia).

· «Sean compasivos, como su Padre es compasivo»: La compasión no es solo un sentimiento, es una actitud práctica que se traduce en acción. Es el antídoto contra la indiferencia del sistema hacia el sufrimiento de los pobres.
· «No juzguen… no condenen… perdonen»: En un contexto social donde los sistemas religioso y político juzgaban y excluían constantemente (a pecadores, impuros, pobres, etc.), la comunidad de Jesús debe ser un espacio de gracia y acogida. El «no juzgar» es una prohibición de replicar dentro de la comunidad las dinámicas de exclusión del mundo exterior.
· «Den, y se les dará… una medida desbordante»: Esta es la promesa para la comunidad que adopta esta economía alternativa. No es una promesa de enriquecimiento individual, sino de abundancia comunitaria. Cuando se rompe la dinámica de la acumulación y se vive la gratuidad, todos tienen lo suficiente. La «medida desbordante» simboliza la sobreabundancia de vida que hay en el Reino de Dios, en contraste con la escasez artificial que genera el sistema del Imperio.

Conclusión: La Construcción de una Sociedad Alternativa

Desde una perspectiva social, Lucas 6:27-38 es un manual de instrucciones para construir el Reino de Dios en medio del Imperio.

Jesús no está predicando una ética individual para que cada persona sea más amable. Está fundando un nuevo pueblo con un ADN diferente:

  1. Practica la Resistencia No-Violenta: Desarma al opresor mediante actos de dignidad que exponen la injusticia, sin usar sus mismas armas de violencia.
  2. Rechaza la Lógica del Mercado: Sustituye la reciprocidad interesada y la explotación por la gratuidad, el perdón de deudas y la generosidad radical.
  3. Crea una Cultura de Compasión: Se convierte en un espacio seguro donde no hay lugar para el juicio excluyente, sino solo para la acogida y el perdón, reflejando el carácter mismo de Dios.

Este pasaje es un llamado a crear islas de esperanza en medio de un mar de opresión. Son comunidades donde los valores del Gran Reversión (anunciados en los v. 20-26) se hacen realidad a través de la práctica concreta del amor activo, incluso hacia el enemigo. Es, quizás, el desafío social más radical jamás propuesto.

Lectura del día 10 de septiembre de 2025

Evangelio Lucas 6:20-26

20 Mirando a sus discípulos, dijo: «¡Dichosos ustedes los pobres, porque el reino de Dios es de ustedes! 21 »¡Dichosos ustedes los que ahora pasan hambre, porque serán saciados! ¡Dichosos ustedes los que ahora lloran, porque reirán! 22 »¡Dichosos ustedes cuando los hombres los odien, cuando los excluyan, los insulten y proscriban su nombre como malo, por causa del Hijo del hombre! 23 »Alégrense en aquel día y salten de gozo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas padres de ellos.

24 »Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya han recibido su consuelo! 25 »¡Ay de ustedes los que ahora están saciados, porque pasarán hambre! ¡Ay de ustedes los que ahora ríen, porque lamentarán y llorarán! 26 »¡Ay de ustedes cuando todo el mundo los alabe, porque así también persiguieron a los falsos profetas padres de ellos!


Análisis con Perspectiva Social

Jesús no está haciendo una declaración espiritual etérea. Está realizando un análisis concreto de la realidad social de su tiempo y proclamando un cambio radical, un «gran reversión» del orden establecido.

  1. Las Bienaventuranzas: Una Proclamación de Esperanza para los Excluidos (v. 20-23)

Las bienaventuranzas de Lucas son directas y materiales. A diferencia de Mateo, que espiritualiza («pobres de espíritu»), Lucas dice simplemente «pobres» y «hambrientos». Esto señala una condición socioeconómica real.

· «¡Dichosos ustedes los pobres!» (v. 20): En el siglo I, la pobreza no era una virtud; era el resultado de la opresión sistemática: impuestos abusivos, despojo de tierras, deudas y explotación por parte de las élites (romanas y judías). Decir que el Reino de Dios es de ellos es una declaración políticamente explosiva. Significa que el sistema de Dios pertenece a los que no tenían lugar en el sistema actual. Es una promesa de justicia restaurativa, donde los desposeídos serán restaurados.
· «¡Dichosos ustedes los que ahora pasan hambre!» (v. 21): El hambre era la consecuencia directa de la pobreza y la injusticia. La promesa de ser «saciados» es la promesa de un mundo donde la distribución de los recursos será justa y donde ya no existirá la escasez artificial creada por la avaricia de unos pocos.
· «¡Dichosos ustedes los que ahora lloran!» (v. 21): ¿Por qué lloraba la gente? Por la pérdida de sus tierras, por la muerte de hijos debido a la miseria, por la opresión del Imperio. La promesa de la risa es la promesa de que su luto se convertirá en alegría porque la causa de su dolor—el sistema injusto—será derribado.
· «¡Dichosos cuando los odien… por causa del Hijo del hombre!» (v. 22-23): Jesús identifica claramente la causa de la persecución: la fidelidad a su proyecto (el «Hijo del hombre»). Quien se ponga del lado de los pobres y anuncie un nuevo orden, será perseguido por el orden establecido. Al vincular esta persecución con la de los profetas, Jesús sitúa a sus seguidores en la larga tradición de quienes denunciaron la injusticia social y fueron rechazados por el poder (e.g., Amós, Jeremías, Isaías).

  1. Los «Ayes»: Una Denuncia Profética contra la Opresión (v. 24-26)

Si las bienaventuranzas son esperanza para los oprimidos, los «ayes» son un juicio contra los opresores. Son la contraparte necesaria. No se trata de una maldición por ser rico en sí, sino una advertencia grave por estar del lado incorrecto de la brecha social.

· «¡Ay de ustedes los ricos!» (v. 24): La riqueza en el contexto lucano often no era «bendición divina», sino el fruto de la explotación (ver la denuncia de Santiago 5:1-6). El «consuelo» que ya han recibido es su lujo, su comodidad y su poder, construido sobre el sufrimiento de los pobres. Jesús advierte que han agotado su recompensa; no hay lugar para ellos en el nuevo Reino si no cambian.
· «¡Ay de ustedes los que ahora están saciados!» (v. 25): Esta es la consecuencia directa de la hambruna de los otros. Quienes están «saciados» son aquellos indiferentes al hambre de su prójimo, aquellos que en los banquetes de Herodes ignoran al Lázaro que yace a su puerta (Lc 16:19-31). La promesa de que «pasarán hambre» es la advertencia de que su seguridad basada en la acumulación es ilusoria y será derribada.
· «¡Ay de ustedes los que ahora ríen!» (v. 25): Es la risa de la indiferencia, la frivolidad y el disfrute egoísta que ignora el dolor ajeno. Su alegría se basa en un mundo que está por terminar.
· «¡Ay de ustedes cuando todo el mundo los alabe!» (v. 26): Este es quizás el «ay» más agudo. Jesús desenmascara la naturaleza del poder. El aplauso del «mundo» (el sistema social corrupto) es señal de que se está en sintonía con sus valores injustos. Si los poderosos te alaban, es porque no los estás desafiando. Los falsos profetas eran aquellos que decían lo que los reyes y poderosos querían oír («paz, paz» cuando no había paz, Jer 6:14). Recibir su alabanza es una señal de traición al proyecto de Dios.

Conclusión: El Gran Reversión

Desde una perspectiva social, Lucas 6:20-26 es el manifiesto del Gran Reversión. Jesús anuncia la inversión total del orden social vigente:

Jesús no está espiritualizando la pobreza ni satanizando la riqueza per se. Está tomando partido en un conflicto social concreto. Su mensaje es:

· Para los oprimidos: Su situación no es voluntad de Dios. Dios está de su lado y está actuando para liberarlos. Tienen dignidad y un futuro esperanzador.
· Para los opresores e indiferentes: Su «éxito» es su fracaso final. Su estilo de vida es moralmente insostenible y los coloca fuera del proyecto de Dios. Se les llama urgentemente al arrepentimiento (metanoia), que no es solo un cambio de corazón, sino un cambio de lugar: dejar de lado la opresión y la indiferencia y ponerse del lado de los pobres y del proyecto de justicia del Reino.

Este pasaje es, por tanto, un llamado urgente a la conversión social, a elegir de qué lado estamos: del lado del sistema que oprime y excluye, o del lado del Reino que libera, incluye y restaura.

Evangelio del día 09 de septiembre de 2025

Lucas 6, 12-19

Texto Bíblico: Lucas 6:12-19 (NVI)

12 En aquellos días salió Jesús al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 13 Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los que nombró apóstoles: 14 Simón (a quien llamó Pedro) y su hermano Andrés; Jacobo y Juan; Felipe y Bartolomé; 15 Mateo y Tomás; Jacobo, hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Zelote; 16 Judas, hijo de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.

17 Bajó con ellos y se detuvo en un llano. Había allí un gran número de sus discípulos y una multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y de Sidón. 18 Habían llegado para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades. También eran sanados los atormentados por espíritus impuros; 19 y toda la gente procuraba tocarlo, porque poder salía de él y sanaba a todos.


Análisis con Perspectiva Social

Desde una óptica social, este pasaje no es solo la elección de los doce apóstoles, sino la fundación de un nuevo modelo de comunidad que desafía radicalmente las estructuras establecidas de su tiempo.

  1. La Base de la Nueva Comunidad: La Oración y la Discernimiento (v. 12)

Jesús no elige a sus colaboradores basándose en nepotismo, riqueza o estatus social. Se retira a orar toda la noche. Este acto subraya que la autoridad en su movimiento no viene de lo humano, sino de lo divino. Es un contrapunto directo a las estructuras de poder de la época (el Imperio Romano y las autoridades religiosas judías), que se basaban en herencia, poder militar o influencia política.

· Perspectiva social: La verdadera transformación social debe estar fundamentada en principios éticos y espirituales, no en la ambición personal. La oración representa una búsqueda de guía que trasciende los prejuicios y conveniencias sociales.

  1. La Composición del Grupo: Un Modelo de Inclusividad Radical (v. 13-16)

La lista de los doce apóstoles es socialmente explosiva:

· Pescadores (Pedro, Andrés, Jacobo, Juan): Gente del común, trabajadores manuales, la clase trabajadora de la época.
· Mateo (Leví): Un recaudador de impuestos. Considerado un traidor y pecador por colaborar con el Imperio Romano y often extorsionar a su propio pueblo. Era despreciado social y religiosamente.
· Simón el Zelote: Los zelotes eran un movimiento de resistencia armada que buscaba derrocar a Roma por la fuerza. Eran, en esencia, lo opuesto político e ideológico de un recaudador como Mateo.

Al poner en el mismo grupo a un colaboracionista del Imperio (Mateo) y a un revolucionario anti-imperial (Simón el Zelote), Jesús está creando deliberadamente una comunidad reconciliada. Su proyecto no es para una facción política o una clase social específica; es una nueva familia donde las barreras humanas de odio, clase y ideología son derribadas.

· Perspectiva social: El Reino de Dios no se construye con homogeneidad, sino con la reconciliación de los opuestos. La verdadera comunidad valora la diversidad y desafía a las personas a convivir a pesar de sus profundas diferencias.

  1. El Escenario y la Acción: El Poder que Bajó a la Llanura (v. 17)

Jesús «bajó con ellos y se detuvo en un llano». Este simple acto geográfico es tremendamente simbólico. En contraste con los poderosos que habitaban en palacios en las alturas (geográfica y socialmente), Jesús se ubica en un lugar plano, a nivel de todos.

· Perspectiva social: Es una democratización del acceso. El poder y la sanación no están reservados para una élite en un templo o un palacio, sino que están disponibles para todos en el espacio común, la «llanura». Representa un poder que es horizontal, accesible y se pone al servicio del pueblo.

  1. La Multitud: La Sociedad Herida que Clama por Sanación (v. 17-19)

La multitud no es homogénea. Viene de:

· Judea y Jerusalén: El centro religioso y político judío.
· Tiro y Sidón: Territorios gentiles (no judíos), tradicionalmente vistos como paganos e impuros.

Jesús no hace distinciones. La multitud representa a toda la humanidad doliente: judíos y gentiles, creyentes y paganos, todos unidos por el sufrimiento y la necesidad. La sociedad entera, con sus fronteras y divisiones, acude a quien ofrece sanación gratuita.

· Perspectiva social: El texto muestra que el sufrimiento (enfermedad, opresión, exclusión) es un denominador común que traspasa todas las barreras sociales. La respuesta de Jesús es la sanación integral (física, espiritual, social). Al sanar, no solo cura cuerpos, sino que restaura a las personas a la comunidad, de la que often estaban excluidas por sus dolencias (la lepra, las posesiones, etc.).

  1. El Poder que «Sanaba a Todos» (v. 19)

La frase clave es: «poder salía de él y sanaba a todos». El poder de Jesús es inclusivo y no excluyente. No pregunta por la afiliación religiosa, la pureza ritual, el estatus económico o el historial moral antes de actuar. Su poder se ejerce con una gratuidad absoluta.

· Perspectiva social: Esto es una crítica directa a cualquier sistema (religioso, político, económico) que categoriza a las personas en «dignas» e «indignas» de recibir ayuda, cuidado o dignidad. El mensaje es que en el proyecto de Dios, la gracia y la restauración son un derecho accesible para todos, sin excepción.

Conclusión: Un Manifiesto Social en Acción

Lucas 6:12-19 es, en esencia, el acto fundacional de una contra-sociedad o un «Reino» alternativo. Jesús no solo elige líderes; está modelando cómo debe funcionar una comunidad humana bajo los valores de Dios:

  1. Se funda en la guía espiritual, no en la ambición humana.
  2. Se construye con inclusión radical, reconciliando a enemigos políticos y sociales.
  3. Se ejerce con horizontalidad, bajando al nivel de la gente común.
  4. Se dirige a la sanación integral de toda la sociedad herida, sin exclusiones.
  5. Actúa con gratuidad, ofreciendo liberación y vida plena para todos.

Este pasaje desafía a las comunidades de fe y a la sociedad en general a examinar sus propias estructuras: ¿Están basadas en la exclusión o en la inclusión? ¿El poder se ejerce desde arriba o se comparte en la llanura? ¿La sanación y la ayuda se ofrecen a todos o solo a los «aceptables»? La respuesta define si se está construyendo según el modelo del mundo o según el modelo de Jesús.

Reunión de la Comisión de Pastoral Social

Hoy que celebramos La Natividad de Maria, tuvimos menciones recordado a Paty López, el Padre Alfredo Romo, quienes fueron colaboradores de la Comisión y hoy descansan en Paz, quienes colaboraron el Padre Ernesto Sánchez, el Padre Olegario Corona, Padre Silvio Marinelli, el Padre José Miguel Reyes, el Padre Blas Ballesteros y el Obispo Engelberto Polino, por su gran labor y esfuerzo formando, transformando y haciendo historia, hoy comenzamos con nuevas directrices, felicitamos al Padre Filiberto Arias por su cumpleaños, invitamos al Banco de Alimentos quien nos muestra su proyecto y nos invita a sumarnos, para finalizar, todos fuimos invitados a seguir trabajando en la gran Misión de la Misericordia. Gracias por su trabajo y asistencia.

Evangelio del día 08 de septiembre de 2025

Mateo 1, 1-16. 18-23


Texto Bíblico: Mateo 1, 1-16. 18-23 (Fragmentos clave, NVI)

(1) Esta es la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: (2) Abraham fue padre de Isaac… [sigue la lista de nombres]… (3) Judá fue padre de Fares y de Zerah, cuya madre fue Tamar… (5) Salmón fue padre de Booz, cuya madre fue Rahab. Booz fue padre de Obed, cuya madre fue Rut. David fue padre de Salomón, cuya madre había sido la esposa de Urías… (16) y Jacob fue padre de José, que fue el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo. (18) El nacimiento de Jesús, el Cristo, fue así: María, su madre, estaba comprometida para casarse con José; pero antes de unirse a él, resultó que iba a tener un hijo por medio del Espíritu Santo… (21) Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. (23) «La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel» (que significa «Dios con nosotros»).


Análisis con Perspectiva Social

  1. La Genealogía: Un Manifiesto de Inclusión (vv. 1-16)

En una cultura obsesionada con el pedigrí, la pureza racial y la legitimidad, la genealogía de Jesús es escandalosa. Mateo, escribiendo para una audiencia judía, rompe todos los moldes:

· Inclusión de Mujeres: En una lista dominada por hombres, Mateo incluye cinco mujeres: Tamar, Rahab, Rut, la esposa de Urías (Betsabé) y María. Esto es radical e inaudito.
· Tamar (v. 3): Una mujer cananea que actuó con astucia para obtener justicia (Génesis 38).
· Rahab (v. 5): Una prostituta de Jericó, extranjera y pagana, que ayudó al pueblo de Israel (Josué 2).
· Rut (v. 5): Una mujer moabita (pueblo enemigo de Israel), extranjera y pobre, que se convirtió en antepasada de David.
· Betsabé (v. 6): La mujer con la que David cometió adulterio y asesinato. Se la menciona no por su nombre, sino como «la que fue mujer de Urías», recordando forever el pecado de poder de David.
· María (v. 16): Una joven mujer cuyo embarazo inexplicable la ponía en riesgo de ser repudiada y apedreada.
· Perspectiva Social: Al incluir a estas mujeres, Mateo desmonta cualquier idea de un mesianismo basado en pureza étnica o moral. El linaje de Jesús está tejido con hilos de escándalo, pecado, extranjería y estrategias de supervivencia femenina. El Mesías viene de los márgenes, de los descartados, de los que no cuentan. Es un golpe al nacionalismo excluyente y al patriarcado.

  1. La Situación de José y María: Una Crisis Social (v. 18-19)

El compromiso (desposorio) era un contrato legal y social tan vinculante como el matrimonio. El embarazo de María fuera de ese contrato no era solo un «chisme»; era un escándalo público que acarreaba consecuencias devastadoras:

· Para María: Podía ser repudiada públicamente y, según la ley (Deuteronomio 22:20-21), potencialmente condenada a muerte por apedreamiento.
· Para José: Como hombre «justo» (que cumple la ley), se enfrenta a un dilema brutal: aplicar la ley rigurosamente (con denuncia pública) o actuar con «compasión» (dikaios también implica misericordia) y repudiarla en privado para protegerla.
· Perspectiva Social: La encarnación de Dios irrumpe en medio de una crisis humana de honor, ley y supervivencia. Jesús nace en un contexto de precariedad social, donde su madre es una mujer vulnerabilizada por las estructuras legales y religiosas de su tiempo. Dios elige nacer en el seno del estigma y el riesgo.

  1. La Intervención Divina: Subversión de la Ley (v. 20-21)

El ángel no se aparece primero a María, sino a José, el que tiene el poder social y legal para decidir el destino de ambos. El mensaje del ángel es liberador:

· «No temas»: Quita el peso de la decisión de sus hombros.
· «Ella ha concebido por el Espíritu Santo»: Legitima divinamente la situación que la ley humana condena. Dios se pone del lado de la acusada.
· «Salvará a su pueblo de sus pecados»: El nombre «Jesús» (Yeshúa) significa «Yahweh salva». Pero la salvación no es solo espiritual; comienza salvando a una mujer de la condena social y legal, es decir, de un sistema pecaminoso.
· Perspectiva Social: Esta es una intervención divina en favor de la justicia restaurativa. Dios no respalda una aplicación rígida de la ley que destruye vidas. La «justicia» que José busca practicar es reinterpretada por Dios como misericordia y protección del vulnerable. Es un precedente para desafiar leyes y normas humanas que oprimen en lugar de dar vida.

  1. El Emmanuel: Dios con los Excluidos (v. 23)

El nombre «Emanuel» («Dios con nosotros») adquiere una profundidad social abrumadora.

· ¿Dónde está «Dios con nosotros»? No en el palacio de Herodes, ni en el Templo de Jerusalén, ni en una familia de impecable linaje. Está en el vientre de una mujer juzgada por su sociedad, en el hogar de un artesano que elige creer en lo imposible antes que aplicar la ley punitiva.
· Perspectiva Social: La encarnación es un acto de solidaridad radical con los que están al margen. Dios se encarna en la persona del excluido, del estigmatizado, del que carga con el «pecado» que otros le imponen. Toda teología de la «opción preferencial por los pobres» nace aquí.


Conclusión: Implicaciones para una Praxis Social Cristiana

Mateo 1 es mucho más que una introducción; es un manifiesto teológico-social que anuncia el tipo de Mesías que será Jesús y el tipo de comunidad que fundará.

  1. Desmantela toda Superioridad: Contra el racismo, el clasismo, el nacionalismo y el moralismo, la genealogía proclama que el Reino de Dios se construye con la historia torcida de la humanidad, incluyendo a extranjeros, mujeres vulnerables y pecadores.
  2. Defiende a los Vulnerabilizados por el Sistema: La historia de José y María es un llamado a ponernos del lado de los «acusados» por nuestras sociedades (migrantes irregulares, mujeres juzgadas, pobres estigmatizados) y a buscar una «justicia» que restaure, no que condene.
  3. Reinterpreta la Ley desde la Misericordia: La actitud de José, guiada por Dios, modela cómo debemos abordar las normas: la ley está al servicio de la vida y la protección de los más frágiles.
  4. Ubica a Dios en el Lugar Correcto: La Navidad no es una fiesta de la opulencia, sino la celebración de que Dios está en el pesebre de los descartados, en la crisis familiar no resuelta, en la valentía de quienes eligen la compasión sobre el cumplimiento ciego de la norma.

El Evangelio, desde su primera página, es una buena noticia para los pobres y los excluidos y una advertencia para los sistemas de poder que se basan en la pureza, el honor y la exclusión.

Evangelio del día 07 de septiembre de 2025


Texto Bíblico: Lucas 14, 25-33 (NVI)

(25) Grandes multitudes seguían a Jesús. Él se volvió y les dijo: (26) «Si alguien viene a mí y no prioriza su lealtad a mí por encima de su padre y su madre, su esposa y sus hijos, sus hermanos y sus hermanas, e incluso su propia vida, no puede ser mi discípulo. (27) Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. (28) »Supongamos que uno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene lo necesario para terminarla? (29) No sea que después de haber puesto los cimientos no pueda acabarla, y todos los que lo vean se rían de él (30) y digan: “Este hombre empezó a construir y no pudo terminar”. (31) »¿O qué rey, al salir a enfrentarse contra otro rey, no se sienta primero a considerar si con diez mil hombres es capaz de enfrentarse al que viene contra él con veinte mil? (32) Si no puede, enviará una delegación mientras el otro está todavía lejos, y pedirá condiciones de paz. (33) Así mismo, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo.


Análisis con Perspectiva Social

  1. El Contexto: Multitudes y el Peligro del Seguimiento Superficial (v. 25)

Jesús no dice esto en privado. Se lo dice a «grandes multitudes» que lo seguían, probablemente emocionadas por sus milagros y su popularidad. Él detecta un seguimiento basado en el entusiasmo, no en la convicción.

· Perspectiva Social: Jesús rechaza ser un líder de masas. No busca números, sino compromiso radical. Esto es un antídoto contra una religión de espectáculo o de conveniencia social, donde «seguir» no cambia nada en la vida ni desafía el orden establecido.
· Hoy: Desafía el «cristianismo cultural» o la fe como una identidad más que no interfiere con la lealtad a la familia, la nación o el sistema económico. Jesús exige una elección primaria.

  1. La Redefinición Radical de las Lealtades (v. 26)

La palabra «aborrecer» (en griego, miseō) es un semitismo fuerte que significa «amar menos» o «priorizar por debajo de». No se trata de odiar a la familia, sino de romper con la lealtad absoluta e incuestionable al clan, que era la base de la sociedad mediterránea del siglo I.

· Perspectiva Social: En una sociedad donde la familia extendida determinaba la identidad, el estatus, la economía y la protección, este mandato es explosivo. Jesús está creando una nueva comunidad basada en el discipulado, no en los lazos de sangre o étnicos. Esto libera a las personas (especialmente a mujeres, jóvenes y marginados) de estructuras familiares opresivas para integrarlas en una familia de fe donde la hermandad se define por seguir a Jesús.
· Hoy: Desafía el nepotismo, el nacionalismo extremo («la patria primero»), las dinastías familiares que oprimen, y cualquier estructura que exija una lealtad absoluta que compita con los valores del Reino de Dios (justicia, igualdad, amor al marginado).

  1. La Cruz como Símbolo de Consecuencia Social (v. 27)

Cargar la cruz no era una metáfora para un día difícil. Era la imagen pública y brutal de la pena capital romana para los rebeldes políticos y los esclavos.

· Perspectiva Social: Jesús advierte que seguirlo tiene consecuencias reales en el mundo real. El sistema romano y las élites religiosas colaboracionistas no tolerarían un movimiento que subvertía sus valores fundamentales (poder, riqueza, estatus). Seguir a Jesús significa riesgo de rechazo, exclusión social, persecución económica y hasta la muerte por parte de los poderes opresores.
· Hoy: El discipulado auténtico puede llevar al conflicto con sistemas injustos. Defender a los pobres, a los migrantes, al medio ambiente o denunciar la corrupción puede tener un «costo social»: ser cancelado, perder privilegios, ser desacreditado o sufrir represalias.

  1. La Renuncia a los Bienes: El Desafío Económico (v. 33)

Este es el clímax del pasaje. Renunciar a todos los bienes es la expresión concreta de las lealtades reordenadas.

· Perspectiva Social: En el mundo antiguo, la riqueza se acumulaba a través de la explotación (impuestos, latifundios, deuda). Poseer «bienes» significaba participar, consciente o inconscientemente, en un sistema económico opresivo. Jesús llama a un desapego radical no como un fin ascético, sino como una liberación para la solidaridad. Solo quien no está apegado a su riqueza puede redistribuirla y practicar la justicia económica sin ambigüedades.
· Hoy: Es un juicio directo a la teología de la prosperidad y al capitalismo desenfrenado. Cuestiona nuestra participación en economías que explotan a las personas y al planeta. El discipulado exige una revisión radical de nuestra relación con la propiedad privada y una opción preferencial por la comunidad y el compartir.

  1. Las Parábolas de la Planificación: El Discipulado es Estratégico (vv. 28-32)

Jesús no promueve un entusiasmo irreflexivo. Las parábolas del constructor y del rey piden una evaluación realista y estratégica.

· Perspectiva Social: El discipulado no es un impulso sentimental; es un proyecto de vida consciente y comunitario. Jesús está construyendo un movimiento que requiere perseverancia, recursos y estrategia para enfrentarse a los «reyes» de este mundo (sistemas de poder). Advierte contra el activismo burnout o la fe que se desvanece ante la primera dificultad.
· Hoy: Llama a las comunidades cristianas a la planificación seria para la misión social: calcular el costo de la defensa de los derechos humanos, de crear refugios para migrantes, de desafiar leyes injustas. Es un llamado a la resiliencia y la perseverancia organizada.


Conclusión: Implicaciones para una Praxis Social Cristiana

Lucas 14:25-33 no es una invitación a un ascetismo individual, sino un manifiesto para un movimiento contracultural. Desde una perspectiva social, nos llama a:

  1. Desafiar las Lealtades Idolátricas: Evaluar críticamente nuestra lealtad a la familia, la nación, la empresa o la ideología cuando entran en conflicto con el seguimiento de Jesús.
  2. Aceptar el Costo de la Justicia: Entender que trabajar por la transformación social generará oposición y que debemos estar preparados para las consecuencias.
  3. Practicar el Desapego Económico Radical: Revisar nuestro consumo, posesiones e inversiones para liberarnos para la solidaridad y la construcción de economías alternativas basadas en el compartir.
  4. Construir Comunidad Estratégica: Formar comunidades de discipulado que se planifiquen y se apoyen mutuamente para perseverar en la lucha por un mundo más justo, sabiendo que se enfrentan a poderes formidables.

Jesús no quiere seguidores, quiere discípulos que, habiendo calculado el costo, estén dispuestos a reconstruir el mundo desde los márgenes, incluso si eso significa nadar contra la corriente de toda estructura social, familiar y económica existente.

Evangelio del día

Evangelio del 06 de septiembre de 2025

de Lucas 6, 1-5


Texto Bíblico: Lucas 6, 1-5 (NVI)

(1) Un sábado, mientras Jesús y sus discípulos atravesaban unos campos de trigo, estos arrancaban algunas espigas, las restregaban entre las manos y se comían los granos. (2) —¿Por qué hacen lo que no está permitido en sábado? —les reprocharon algunos fariseos. (3) —¿Acaso no han leído lo que hizo David cuando él y sus compañeros tuvieron hambre? —les respondió Jesús—. (4) Entró en la casa de Dios y, tomando los panes consagrados a Dios, comió de ellos y les dio a sus compañeros, though sólo a los sacerdotes se les permitía comerlos. (5) Y añadió: —El Hijo del Hombre es Señor del sábado.


Análisis con Perspectiva Social

  1. El Acto de los Discípulos: Supervivencia vs. Legalismo (v. 1)

Los discípulos no están robando por avaricia; están realizando un acto permitido por la ley judía para aliviar el hambre momentánea (Deuteronomio 23:25). Sin embargo, lo hacen en sábado, el día de descanso absoluto donde hasta recoger espigas se consideraba «cosechar», un trabajo prohibido.

· Perspectiva Social: Los fariseos representan un sistema donde la observancia religiosa se ha convertido en un fin en sí mismo, por encima del bienestar humano. La ley, destinada a proteger a las personas (el descanso del sábado era liberador), se ha convertido en un instrumento de control y opresión. En lugar de ver el hambre de los discípulos, ven sólo la transgresión de una norma.
· Hoy: Esto refleja cómo las normas, leyes o tradiciones (eclesiales, políticas o sociales) pueden volverse rígidas y olvidar su propósito original: servir a las personas. Por ejemplo, cuando la burocracia impide ayudar a un migrante, o cuando una norma eclesial excluye a alguien en lugar de acogerlo.

  1. La Acusación Farisaica: Preservación del Poder (v. 2)

La pregunta de los fariseos no busca entender, sino acusar y marginar. Su autoridad social y religiosa dependía de la estricta vigilancia de la ley. Al señalar la falta, se colocan en una posición superior moralmente.

· Perspectiva Social: El legalismo es una herramienta para mantener el statu quo y el poder de una élite. Quienes controlan la interpretación de las normas, controlan quién es considerado «puro» o «impuro», «digno» o «indigno».
· Hoy: Podemos verlo en sociedades donde se estigmatiza a los pobres por «no cumplir ciertas normas», en instituciones que priorizan la doctrina sobre la pastoral, o en cualquier sistema donde «seguir las reglas» se usa para justificar la falta de compasión.

  1. La Respuesta de Jesús: La Prioridad de la Necesidad Humana (vv. 3-4)

Jesús no debate la teología del sábado. Cambia el terreno por completo al citar el ejemplo de David (1 Samuel 21:1-6), un héroe nacional indiscutible, quien quebrantó una ley ritual (comer los panes de la proposición, reservados a los sacerdotes) por una necesidad humana urgente: el hambre.

· Perspectiva Social: Jesús establece un principio fundamental: las leyes y estructuras religiosas deben estar al servicio de la vida y la dignidad de las personas. Cuando una ley contradice este principio, debe ser cuestionada. La necesidad humana (el hambre) tiene prioridad sobre el ritual religioso.
· Hoy: Es un llamado a practicar una ética de la compasión por encima de una ética del cumplimiento. ¿Nuestras políticas, leyes y normas de la Iglesia alivian el sufrimiento humano o lo aumentan? ¿Damos de comer al hambriento aunque «rompa las reglas» del sistema?

  1. La Afirmación Final: La Autoridad al Servicio de la Liberación (v. 5)

La declaración «El Hijo del Hombre es Señor del sábado» es revolucionaria. Significa que la autoridad última no reside en la ley, sino en la persona de Jesús, cuyo ministerio se caracteriza por la liberación y la restauración de la vida.

· Perspectiva Social: Jesús no abole la ley, pero la subordina a una autoridad mayor: el bien del ser humano. Descentra la institución (el sábado) y centra a la persona. Esto es profundamente subversivo para cualquier sistema que idolatre sus propias reglas.
· Hoy: Invita a cuestionar toda autoridad (política, económica, religiosa) que se ponga por encima de la dignidad de las personas. La verdadera autoridad, según el modelo de Jesús, es la que se ejerce para servir y liberar.


Conclusión: Implicaciones Sociales Actuales

Este breve pasaje es una bomba de relojería para cualquier sistema opresivo. Desde una perspectiva social, nos desafía a:

  1. Evaluar Nuestras Propias Leyes y Normas: ¿A quién benefician? ¿Protegen a los poderosos o defienden a los vulnerables? ¿Las aplicamos con compasión o con rigidez?
  2. Priorizar la Dignidad Humana sobre el Cumplimiento Ciego: La necesidad de alimentarse, tener techo, ser acogido o recibir atención médica debe estar por encima de cualquier normativa burocrática o doctrinal.
  3. Desafiar las Estructuras de Poder: Como Jesús, debemos tener el valor de señalar la hipocresía de sistemas que oprimen en nombre de Dios, la tradición o la ley.
  4. Recuperar el Espíritu Liberador de la Ley: Toda ley o tradición debe ser juzgada por su fruto: ¿da vida o quita vida? ¿Libera o oprime?

Jesús no estaba en contra de la religión, sino contra la religión que se vuelve instrumento de opresión en lugar de vía de liberación. Este pasaje es un llamado permanente a elegir la compasión sobre el control, y a las personas sobre las reglas.