Evangelio del día 12 de septiembre de 2025

Lucas 6, 39-42

Texto Bíblico: Lucas 6:39-42 (NVI)

39 También les puso esta parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? 40 El discípulo no está por encima de su maestro, pero todo el que se prepare cabalmente será como su maestro.

**41»¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que tienes en el tuyo? 42 ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame sacarte la astilla del ojo”, si tú no ves la viga que tienes en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.


Análisis con Interpretación Social

Jesús acaba de establecer los principios radicales de la nueva comunidad (amor al enemigo, no juzgar, dar gratuitamente). Ahora, con estas parábolas, advierte sobre los obstáculos internos que pueden destruir este proyecto desde adentro: el liderazgo ciego y la crítica destructiva que nace de la propia ceguera.

  1. La Parábola de los Ciegos (v. 39): Una Crítica a los Líderes Corruptos

Esta no es una parábola general sobre la incompetencia. En el contexto social del siglo I, es una denuncia directa contra las élites religiosas y políticas que guiaban al pueblo.

· «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?»: Los fariseos, los escribas, los sacerdotes del Templo e incluso los clientes de Herodes se presentaban como «guías» del pueblo. Pero Jesús los declara ciegos. ¿Por qué?
· Ceguera espiritual: No reconocieron al Mesías en Jesús (Lc 7:30).
· Ceguera social: Justificaban un sistema religioso que oprimía con cargas pesadas (Lc 11:46) y uno económico que explotaba a los pobres. Eran «ciegos» a la injusticia que su privilegio perpetuaba.
· «¿No caerán ambos en el hoyo?»: La advertencia es grave. La consecuencia de un liderazgo corrupto no es solo su propia perdición, sino la de toda la nación que los sigue. La «caída en el hoyo» puede interpretarse como la ruina social, económica y espiritual que culminaría en la destrucción de Jerusalén (año 70 d.C.). Jesús advierte que seguir a líderes ciegos conduce al desastre colectivo.

  1. El Discípulo y el Maestro (v. 40): El Llamado a un Nuevo Tipo de Liderazgo

Este versículo es la clave de solución a la parábola anterior.

· «El discípulo no está por encima de su maestro»: Nadie puede dar lo que no tiene. Si los «maestros» (las actuales élites) son ciegos, sus discípulos (el pueblo que los sigue) también lo serán.
· «Pero todo el que se prepare cabalmente será como su maestro»: Jesús está presentándose a sí mismo como el nuevo y verdadero Maestro. Él no es un ciego que guía a ciegos; es la luz del mundo (Jn 8:12). El llamado es a prepararse («ser instruido cabalmente») bajo su enseñanza para llegar a ser como él.
· Interpretación social: La nueva comunidad del Reino necesita un nuevo tipo de líder, formado en la escuela de Jesús. Líderes que vean con claridad, que no estén cegados por el poder, el dinero o el privilegio religioso, y que puedan guiar al pueblo hacia la justicia y la liberación del Reino, no hacia el hoyo de la opresión.

  1. La Viga y la Astilla (v. 41-42): La Crítica Hipócrita dentro de la Comunidad

Este es quizás el punto más crucial para la vida interna de la comunidad que Jesús está formando.

· La «viga» y la «astilla»: La diferencia de tamaño es grotesca y deliberada. La viga representa una falla masiva, una ceguera estructural. La astilla representa una falta menor, un error individual.
· Interpretación social: La «viga» no es solo un pecado personal. Es la ceguera sistémica que uno ha internalizado. Por ejemplo:
· Un discípulo que, habiendo sido oprimido, ahora critica con dureza los pequeños errores de un hermano (la astilla), mientras es ciego a la «viga» de su propio espíritu de juicio, exclusión o falta de compasión, replicando así la dinámica de los opresores de los que fue víctima.
· La tendencia a señalar y condenar las fallas de los demás (especialmente de los más débiles) para sentirse justificado, mientras se ignora la propia complicidad con sistemas injustos o la propia falta de amor radical.
· «¡Hipócrita!»: Jesús usa la palabra más fuerte. Un hipócrita es un actor, alguien que representa un papel. En este caso, representa el papel de juez justo, pero en realidad está ciego a su propia injusticia. Es la misma acusación que Jesús lanza contra los fariseos (Lc 12:1).
· «Saca primero la viga de tu propio ojo…»: El proceso no es para dejar de ayudar al otro, sino para poder hacerlo bien. El orden es crucial: primero, autoexamen crítico y desmantelamiento de la propia ceguera internalizada. Luego, podrás ver con claridad para ayudar a tu hermano de una manera que sea restaurativa y no condenatoria, que sane y no que hiera.

Conclusión: Llamado a la Autocrítica Comunitaria

Desde una perspectiva social, Lucas 6:39-42 es un llamado a la vigilancia y la autocrítica dentro del movimiento de Jesús.

  1. Advierte contra seguir ideologías ciegas (económicas, políticas, religiosas) que prometen guía pero solo conducen a la ruina colectiva.
  2. Propone a Jesús como el único maestro cuyo modelo de liderazgo servicial y compasivo debe ser imitado.
  3. Insta a la comunidad a purificarse internamente de los mecanismos de juicio y exclusión que replica del mundo exterior. Antes de intentar «cambiar el mundo» o de señalar las fallas de los demás, la comunidad debe realizar un profundo trabajo de introspección y desaprendizaje de las lógicas opresoras («las vigas») que lleva dentro.

Este pasaje es esencial para que la comunidad que practica el amor al enemigo (vv. 27-38) no se destruya a sí misma desde adentro con la hipocresía, la crítica fratricida y los liderazgos no transformados. Es la base para una práctica revolucionaria auténtica y humilde.

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