Evangelio del día 13 de septiembre de 2025

Lucas 6, 43-49

Texto Bíblico: Lucas 6:43-49 (NVI)

**43»No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno. 44 Cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni se cosechan uvas de las zarzas. 45 El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca.

**46»¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo? 47 Les voy a decir a quién se parece todo el que viene a mí, y oye mis palabras y las pone en práctica: 48 Se parece a un hombre que, al construir una casa, cavó hondo y echó los cimientos sobre la roca. Vino una inundación, y el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no pudo derribarla porque estaba cimentada sobre la roca. 49 Pero el que oye mis palabras y no las pone en práctica se parece a un hombre que construyó su casa sobre la tierra, sin cimientos. El río dio con ímpetu contra ella, y en seguida se derrumbó, y fue grande la ruina de esa casa.»


Análisis con Perspectiva Social

Jesús ha expuesto la teoría del Reino (bienaventuranzas, amor al enemigo, no juzgar). Ahora exige una práctica coherente. El discipulado no es una etiqueta, sino una construcción social tangible.

  1. Los Frutos y el Árbol: Los Sistemas se Juzgan por sus Resultados (v. 43-45)

Esta metáfora trasciende la moral individual. Es un análisis crítico de los sistemas sociales y religiosos vigentes.

· «Cada árbol se reconoce por su fruto»: En el contexto social, los «árboles» son los sistemas de poder: el Imperio Romano, el sistema religioso del Templo, la economía de Herodes. Jesús invita a juzgarlos no por sus discursos (su apariencia de «árbol»), sino por sus frutos concretos en la vida de la gente.
· ¿Cuál es el fruto del sistema romano? Opresión, violencia, impuestos asfixiantes, crucifixiones.
· ¿Cuál es el fruto del sistema religioso corrupto? Cargas pesadas, exclusión de pecadores y pobres, hipocresía (Lc 11:37-52).
· Estos son «árboles malos» que no pueden dar «frutos buenos» de justicia, paz e inclusión.
· «De lo que abunda en el corazón habla la boca»: El «corazón» de un sistema es su ideología y sus valores fundamentales. Un sistema cuyo corazón es la codicia (como el económico de Herodes) producirá discursos que justifiquen la explotación y acciones («frutos») de opresión. La nueva comunidad debe tener un «corazón» transformado por las palabras de Jesús, para que de él broten naturalmente los frutos del amor, la gratuidad y la compasión.

  1. La Coherencia: El Peligro de la Confesión Vacía (v. 46)

Este versículo es el centro del pasaje y una acusación directa.

· «¿Por qué me llaman ustedes ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que les digo?»: Llamar «Señor» (Kyrios) a Jesús era un acto político radical, ya que ese mismo título se usaba para el Emperador Romano (César era el Kyrios). La comunidad de Jesús se define en oposición al señorío de César.
· Interpretación social: Pero es hipocresía (y autoengaño) confesar a Jesús como «Señor» con la boca y luego vivir según los valores del «Señor» César: acumular bienes, buscar el poder sobre los demás, excluir, juzgar, devolver mal por mal. Jesús exige coherencia entre la profesión de fe y la práctica económica, social y relacional. De lo contrario, la confesión es vacía y no tiene poder para transformar nada.

  1. Los Dos Cimientos: La Prueba de Fuego de la Crisis (v. 47-49)

La parábola final es una advertencia sobre la sostenibilidad de los proyectos de vida, tanto personales como comunitarios.

· La casa sobre la roca: Representa a la persona o comunidad que pone en práctica las palabras de Jesús. «Cavar hondo» implica un trabajo difícil, intencional y costoso. Los «cimientos sobre la roca» son la práctica radical del amor al enemigo, la generosidad, el no juzgar y la opción por los pobres.
· «La inundación»: Representa las crisis inevitables: la persecución (v. 22), la presión social para conformarse, las dificultades económicas, la tentación de volver a la lógica del mundo. La casa (la comunidad) que se basa en la práctica solidaria y la mutualidad sobrevivirá a la crisis. Se sostendrá porque sus relaciones están construidas sobre la base sólida de la gratuidad, no del interés frágil.
· La casa sobre la tierra: Representa a quienes oyen las palabras pero no las practican. Es la religión de la confesión sin compromiso (el «Señor, Señor» del v. 46). Es construir la vida personal o comunitaria sobre los cimientos inestables del mundo: el dinero, el prestigio, el poder.
· «Fue grande la ruina de esa casa»: La advertencia es grave. Cuando sobreviene la crisis (la persecución, la pobreza), este proyecto se derrumba estrepitosamente porque sus bases son débiles. La «gran ruina» sugiere que el colapso no es solo individual, sino que afecta a toda la comunidad que dependía de esa falsa seguridad.

Conclusión: La Praxis como Fundamento del Reino

Lucas 6:43-49, desde una perspectiva social, es un llamado urgente a la praxis—la práctica reflexiva y constante—como único fundamento válido para la nueva sociedad.

  1. Desenmascara los sistemas opresores al juzgarlos por sus frutos, no por sus promesas o su apariencia.
  2. Exige coherencia radical a su comunidad: no pueden invocar al Dios de la vida mientras viven según las reglas de los sistemas de muerte.
  3. Advierte que la mera teoría o confesión religiosa es insuficiente para sobrevivir a las crisis. Solo la práctica constante de la justicia, el amor y la misericordia crea una comunidad resiliente y capaz de resistir las «inundaciones» del Imperio y de la historia.

El Sermón del Llano no termina con una idea, sino con un desafío de construcción. Jesús no funda una escuela de filosofía, sino un movimiento social alternativo cuyo éxito o fracaso no se medirá por su ortodoxia, sino por su ortopraxis—por los frutos concretos que dé en la transformación real de las relaciones humanas.