Evangelio del 22 de septiembre de 2025

Lucas 8, 16-18

Este texto forma parte del «discurso de la parábola» de Jesús, justo después de haber explicado la parábola del sembrador.

Texto Bíblico (Lucas 8:16-18)

16 «Nadie enciende una lámpara y la tapa con una vasija o la mete debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entren vean la luz. 17 Porque no hay nada oculto que no llegue a descubrirse, ni nada secreto que no llegue a conocerse y a salir a la luz. 18 Mirad, pues, cómo oís; porque al que tiene se le dará, y al que no tiene, aun lo que cree tener se le quitará.»


Análisis desde la Perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia

La DSI se basa en cuatro pilares fundamentales: la dignidad de la persona humana, el bien común, la subsidiaridad y la solidaridad. Este pasaje toca directamente estos principios, especialmente en su llamado a la responsabilidad personal y comunitaria.

  1. La Lámpara como la Fe y la Doctrina Social (v. 16): La Misión de Iluminar

· Interpretación literal: La lámpara es la Palabra de Dios, la Verdad revelada por Jesús. No se esconde, sino que se da a conocer.
· Perspectiva DSI: La fe cristiana, que incluye la DSI, no es un bien privado. No es para guardarse en la intimidad («debajo de la cama») o para un círculo selecto («bajo una vasija»). La DSI es, por esencia, una luz para iluminar las realidades temporales: la economía, la política, la cultura, el trabajo, la ecología.
· Aplicación: El creyente y la comunidad eclesial tienen la misión de «poner en el candelero» los principios del Evangelio y de la DSI. Esto significa:
· Dar testimonio público: Defender la vida, abogar por la justicia, promover la paz y la dignidad de los pobres en los espacios públicos.
· Transparencia: Actuar con honestidad e integridad en todos los ámbitos (negocios, política, administración), siendo «luz» contra la corrupción y la opacidad.

  1. Nada Oculto que no se Descubra (v. 17): Llamado a la Transparencia y la Rendición de Cuentas

· Interpretación literal: Dios conoce todo y al final todo será revelado. Es una advertencia contra la hipocresía.
· Perspectiva DSI: Este versión es un poderoso fundamento para exigir transparencia, justicia y el fin de las estructuras de pecado.
· Aplicación:
· En lo social y político: Las injusticias, las desigualdades estructurales, la explotación laboral, la destrucción del medio ambiente, aunque estén «ocultas» o normalizadas, serán puestas en evidencia. La DSI alienta a los cristianos a ser profetas que denuncian estas realidades ocultas.
· En lo personal y comunitario: Nos desafía a examinar nuestras propias acciones: ¿Nuestro consumo explota a otros? ¿Nuestro silencio permite injusticias? La DSI nos recuerda que somos corresponsables del bien común y seremos juzgados también por nuestras omisiones.

  1. «Mirad, pues, cómo oís» (v. 18a): La Audiencia Activa y la Conversión

· Interpretación literal: La escucha de la Palabra de Dios no puede ser pasiva o superficial. Debe ser una escucha atenta, acogedora y dispuesta a poner en práctica.
· Perspectiva DSI: La «escucha» aquí se entiende como la apertura a la verdad y al grito del otro, especialmente del pobre y marginado. Es la base de la conversión personal y social.
· Aplicación:
· Oír el clamor de los pobres: Es escuchar activamente las necesidades de los más vulnerables, tal como lo promueve el Principio de la Opción Preferencial por los Pobres.
· Discernir: «Cómo oís» implica un discernimiento crítico de la información, las ideologías y las propuestas sociales a la luz del Evangelio. No se acepta pasivamente cualquier discurso, sino que se juzga con la lente de la dignidad humana.

  1. «Al que tiene, se le dará…» (v. 18b): La Responsabilidad y los Talentos

· Interpretación literal: Quien acoge la Palabra con un corazón bueno y la hace fructificar (como la buena tierra en la parábola del sembrador) recibirá más entendimiento y gracia. Quien la rechaza, perderá incluso la poca fe o comprensión que tenía.
· Perspectiva DSI: Este versículo habla de la administración de los bienes y talentos (cf. Parábola de los Talentos, Mt 25:14-30). Lo que «se tiene» no son solo bienes materiales, sino también conocimiento, influencia, capacidades y fe.
· Aplicación:
· Economía de comunión: Los bienes económicos y los talentos personales son dones para poner al servicio del bien común (Destino universal de los bienes). Quien los usa responsablemente, «genera más fruto». Quien los acapara egoístamente («el que no tiene»), termina perdiendo incluso su humanidad.
· Círculo virtuoso: La solidaridad genera más solidaridad. La justicia construye una sociedad más estable y próspera para todos. El egoísmo, en cambio, genera desconfianza, pobreza y ruptura social, haciendo que la comunidad «pierda» incluso lo poco que tiene.

Conclusión Integradora

Lucas 8:16-18, desde la Doctrina Social de la Iglesia, es un llamado urgente a:

  1. Ser luz pública: No tener miedo de aplicar la fe y sus principios morales a la construcción de la sociedad. La DSI es la lámpara que debemos poner en el candelero del mundo.
  2. Actuar con justicia y transparencia: Porque toda acción, personal o estructural, será finalmente juzgada por su coherencia con la verdad y la dignidad humana.
  3. Escuchar y discernir activamente: Estar atentos a la realidad social con oídos de fe, especialmente al clamor de los que sufren.
  4. Ser administradores responsables: Usar nuestros talentos y bienes al servicio de los demás, confiando en que esta es la manera de construir una sociedad verdaderamente próspera y humana.

En esencia, este pasaje subraya que la fe es dinámica y exige una conversión misionera que transforme no solo los corazones, sino también las estructuras sociales, económicas y políticas, iluminándolas con la luz del Evangelio.

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