EVANGELIO DEL DÍA 12 DE OCTUBRE DE 2025

En aquel tiempo, cuando Jesús iba de camino a Jerusalén, pasó entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo lejos y a gritos le decían: “Jesús, maestro, ten compasión de nosotros”.

Al verlos, Jesús les dijo: “Vayan a presentarse a los sacerdotes”. Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra.

Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresó, alabando a Dios en voz alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias. Ese era un samaritano. Entonces dijo Jesús: “¿No eran diez los que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?” Después le dijo al samaritano: “Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”.

Perspectiva desde la Doctrina Social de la Iglesia (Breve)

  1. La Dignidad de la Persona Enferma y Excluida

· Los leprosos representan a los excluidos sociales y económicos de toda época (enfermos, pobres, migrantes, indocumentados). La lepra no solo era una enfermedad física, sino una exclusión religiosa, social y económica (vivían fuera de las ciudades).
· La DSI ve aquí un principio fundamental: la dignidad de la persona es anterior a su condición social, salud o nacionalidad. Jesús los atiende y cura, reafirmando su dignidad.

  1. El Grito de los Pobres por Justicia

· Los leprosos «se pararon a distancia y alzaron la voz». Este es el «grito de los pobres» que clama por justicia y compasión, un grito que, según la DSI, debe ser la prioridad de la acción social de la Iglesia.
· La sociedad (y a veces la propia Iglesia) tiende a mantener a los marginados «a distancia». El evangelio pide escuchar ese grito y acercarse, como hizo Jesús.

  1. El Extranjero como Modelo: Cuestionando Nuestros Prejuicios

· El héroe de la historia es un samaritano, un extranjero despreciado por los judíos. Este es un golpe maestro de Lucas contra toda forma de xenofobia y nacionalismo excluyente.
· Para la DSI: La opción preferencial por los pobres incluye muchas veces a los forasteros y migrantes. Con frecuencia, los que están fuera de nuestras estructuras (el samaritano) nos dan lecciones de fe, gratitud y humanidad. La salvación y la verdadera fe no son patrimonio de un solo pueblo o grupo.

  1. Gratitud y Justicia Social

· Los nueve curados representan la ingratitud y la apropiación de los bienes. Recibieron un don inmenso (la salud, que implicaba la reintegración social y económica) y no lo agradecieron, dándolo por sentado.
· La DSI promueve una sociedad basada en la gratitud y la justicia, no en el mero derecho o interés. La gratitud es la base de la responsabilidad social. Quien es agradecido con Dios, se vuelve responsable de su hermano. La sociedad de consumo, en cambio, fomenta la insatisfacción y la ingratitud.

  1. La Salvación Integral: «Tu fe te ha salvado»

· Jesús no dice «tu fe te ha curado». A los diez les dio la curación física (un bien parcial). Al samaritano agradecido le da la salvación (un bien integral que incluye la paz con Dios, la reconciliación y un sentido de la vida).
· Para la DSI: El desarrollo humano auténtico no es solo socioeconómico (como la curación de los diez). El verdadero desarrollo es integral (salvación): debe incluir la dimensión espiritual, moral y comunitaria. Un progreso material que olvida a Dios y al prójimo es incompleto y estéril.


Conclusión Breve

Lucas 17, 11-19 es una poderosa lección de DSI: Nos recuerda que nuestra acción social debe:

  1. Escuchar el grito de los excluidos.
  2. Cuestionar los prejuicios que marginan al «extranjero».
  3. Promover una gratitud activa que se traduzca en justicia.
  4. Buscar siempre un desarrollo humano integral, no solo material.

El samaritano agradecido es el modelo del ciudadano y creyente socialmente responsable: reconoce el don recibido, alaba a Dios y se reconcilia con su prójimo.