EVANGELIO DEL DÍA 25 DE NOVIEMBRE DE 2025

Del santo Evangelio según san Lucas 21, 5-11

En aquel tiempo, como algunos ponderaban la solidez de la construcción del templo y la belleza de las ofrendas votivas que lo adornaban, Jesús dijo: “Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto que están admirando; todo será destruido”.

Entonces le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo va a ocurrir esto y cuál será la señal de que ya está a punto de suceder?”

Él les respondió: “Cuídense de que nadie los engañe, porque muchos vendrán usurpando mi nombre y dirán: ‘Yo soy el Mesías. El tiempo ha llegado’. Pero no les hagan caso. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones, que no los domine el pánico, porque eso tiene que acontecer, pero todavía no es el fin”.

Luego les dijo: “Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. En diferentes lugares habrá grandes terremotos, epidemias y hambre, y aparecerán en el cielo señales prodigiosas y terribles”. Palabra del Señor.

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Este pasaje evangélico, conocido como el «discurso escatológico», presenta un mensaje de advertencia contra la idolatría de las seguridades humanas (como el Templo, símbolo de poder y estabilidad) y anuncia un tiempo de crisis donde lo aparentemente sólido se derrumba.
Desde la Doctrina Social de la Iglesia, esto se puede interpretar en clave actual:

  1. Relatividad de las estructuras humanas:
    La DSI recuerda que toda institución política, económica o social es temporal y debe estar al servicio de la persona y del bien común, nunca convertirse en un ídolo (cf. Centesimus Annus, 41). La advertencia de Jesús sobre el Templo destruido invita a no absolutizar ningún sistema terrenal.
  2. Discernimiento ante las ideologías y falsos mesianismos:
    Jesús alerta sobre los que vendrán «en mi nombre» proclamando soluciones fáciles. La DSI rechaza las ideologías totalitarias y los mesianismos políticos que prometen paraísos en la tierra pero olvidan la dignidad trascendente del ser humano (cf. Populorum Progressio, 11-13).
  3. Solidaridad en medio de las crisis:
    Las guerras, hambres y pestes mencionadas reflejan los «signos de los tiempos» que interpelan a la humanidad. La DSI ve en estas realidades una llamada a la conversión social, la cooperación internacional y la opción preferencial por los pobres, especialmente ante catástrofes que afectan a los más vulnerables (cf. Caritas in Veritate, 67).
  4. Esperanza activa, no pasividad:
    Aunque el texto habla de calamidades, Jesús pide «no alarmarse». Para la DSI, esto no significa indiferencia, sino confianza en Dios y compromiso con la construcción de un mundo más justo, aun en medio de la fragilidad histórica. La esperanza cristiana impulsa a trabajar por la paz y la justicia, sabiendo que la última palabra es de Dios.

En resumen, Lucas 21, 5-11 interpela a no poner la seguridad en lo material o institucional, a discernir con fe las realidades sociales y a responder a las crisis con caridad y esperanza, pilares de la Doctrina Social de la Iglesia.

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