EVANGELIO DEL DÍA 29 DE NOVIEMBRE DE 2025

Del santo Evangelio según san Lucas 21, 34-36

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.

Velen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre”. Palabra del Señor.

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El mensaje de Jesús en este pasaje, que exhorta a la vigilancia y a la sobriedad espiritual, encuentra un eco profundo en los principios de la DSI. La advertencia contra el entorpecimiento del corazón («juergas, borracheras y preocupaciones de la vida») se puede interpretar en clave social como una crítica a dos extremos dañinos:

  1. El Hedonismo y el Consumismo: La «juerga» y la «borrachera» simbolizan una búsqueda desordenada del placer y el consumo, que caracteriza a las sociedades materialistas. La DSI advierte que este estilo de vida no solo daña al individuo, sino que genera estructuras de pecado que explotan los recursos, crean desigualdades y olvidan a los más pobres. La sobriedad que pide el Evangelio se traduce, a nivel social, en la llamada a un estilo de vida sencillo y solidario, en el ejercicio de la moderación en el consumo y en la opción preferencial por los pobres.
  2. La Ansiedad Material y la Idolatría del Trabajo: Las «preocupaciones de la vida» pueden entenderse como la ansiedad excesiva por el bienestar material y la seguridad económica. Cuando esta preocupación se convierte en el centro de la vida personal y social, se cae en una idolatría que cierra el corazón a Dios y al prójimo. La DSI promueve un concepto de trabajo y economía que esté al servicio de la persona y de la familia, no que los esclavice. Fomenta sistemas económicos donde la búsqueda del bien común prevalezca sobre la ansiedad individualista.

El Llamado a la Vigilia Activa: «Estad, pues, despiertos» es el núcleo del mensaje. Para la DSI, esta vigilia no es pasiva, sino una llamada a la conversión personal y a la acción social transformadora. Estar despiertos significa:

· Ser conscientes de las injusticias en el mundo.
· Trabajar activamente por la justicia, la paz y la integridad de la creación.
· Construir una sociedad cuyos fundamentos sean la dignidad humana, la solidaridad y el bien común, a la espera de la venida del Señor.

En resumen, Lucas 21, 34-36, desde la DSI, es una invitación a construir una sociedad más justa y humana, libre de la intoxicación del consumismo y de la ansiedad material, basada en la vigilancia ética y la esperanza activa en la venida de Cristo.

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