Lucas 2, 16-21
Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios
Lectura del santo evangelio según san Lucas 2, 16-21
En aquel tiempo, los pastores fueron a toda prisa hacia Belén y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño, y cuantos los oían quedaban maravillados. María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón.
Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado.
Cumplidos los ocho días, circuncidaron al niño y le pusieron el nombre de Jesús, aquel mismo que había dicho el ángel, antes de que el niño fuera concebido.
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Perspectiva desde la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)
- Los pastores como protagonistas:
La DSI subraya la opción preferencial por los pobres. Los primeros en recibir el anuncio y reconocer al Mesías son pastores, un grupo marginado social y religiosamente en su tiempo. Esto revela que la salvación llega primero a los humildes y que Dios valora la dignidad de toda persona, independientemente de su estatus social. - María medita en su corazón (v. 19):
La centralidad de la familia como núcleo fundamental de la sociedad se refleja en la actitud de María, que acoge, cuida y reflexiona sobre el misterio de la vida. La DSI promueve una cultura del acogimiento y la reflexión serena, frente a la lógica del consumo y el descarte. - Nombre y pertenencia (v. 21):
Al imponerle el nombre “Jesús” (“Dios salva”), se afirma su identidad y misión. La DSI recuerda que toda persona tiene una dignidad inviolable y una vocación, y que el derecho a la identidad (nombre, pertenencia familiar, cultura) es fundamental para el desarrollo humano integral. - Regocijo y testimonio comunitario (v. 20):
Los pastores glorifican a Dios y comparten la buena noticia, mostrando la dimensión comunitaria y misionera de la fe. La DSI insiste en que la transformación social comienza con testigos de esperanza que, desde su experiencia, trabajan por el bien común.
En síntesis:
Este pasaje, visto desde la DSI, muestra cómo la Encarnación dignifica a los excluidos, exalta el valor de la familia, afirma la identidad de cada persona y convoca a una misión de alegría y servicio en la sociedad.





























