Mateo 11, 2-11
III DOMINGO DE ADVIENTO o “GAUDETE” [Se omite la Memoria de SAN JUAN DE LA CRUZ, Presbítero y Doctor de la Iglesia]
Del santo Evangelio según san Mateo 11, 2-11
En aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído hablar de las obras de Cristo, le mandó preguntar por medio de dos discípulos: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”
Jesús les respondió: “Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mí”.
Cuando se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan: “¿Qué fueron ustedes a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un hombre lujosamente vestido? No, ya que los que visten con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron, pues? ¿A ver a un profeta? Sí, yo se los aseguro; y a uno que es todavía más que profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero para que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él”. Palabra del Señor.
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Perspectiva desde la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)
- La opción preferencial por los pobres (v. 5):
La respuesta de Jesús a Juan no es abstracta, sino que se concreta en signos de liberación integral: los ciegos ven, los cojos andan, los pobres son evangelizados. La DSI subraya que el Reino de Dios se manifiesta en acciones que restauran la dignidad de los más vulnerables. La «Buena Nueva» implica una transformación real de las condiciones de vida, no solo un anuncio espiritual. - La dignidad de la persona humana y el bien común:
Los milagros de Jesús son signos de la dignidad restaurada. La DSI insiste en que toda estructura social debe favorecer el desarrollo integral de la persona. Jesús muestra que la fe se traduce en hechos que promueven la vida, la salud y la inclusión, principios que la Iglesia aplica al defender sistemas de salud, educación y justicia accesibles a todos. - El diálogo entre fe y razón (v. 6):
Jesús invita a Juan —y a todos— a discernir los signos de los tiempos sin escandalizarse. La DSI fomenta una fe que no teme enfrentar las realidades complejas, buscando respuestas concretas a los desafíos sociales desde la razón iluminada por el Evangelio. - El papel de los profetas en la sociedad (vv. 7-10):
Juan el Bautista es elogiado como profeta que prepara el camino, incluso desde la cárcel (lugar de persecución por la verdad). La DSI valora el deber profético de la Iglesia de denunciar las injusticias y anunciar la esperanza, aunque eso conlleve incomprensión o persecución. - El Reino de Dios y la transformación social (v. 11):
Jesús contrasta la grandeza de Juan con la novedad del Reino, donde «el más pequeño» es grande. La DSI ve aquí una inspiración para construir una sociedad donde el servicio y la humildad sean valores centrales, superando lógicas de poder y exclusión.
Conclusión:
El pasaje revela que el Mesías se identifica por acciones que liberan y dignifican al ser humano, especialmente a los pobres. La DSI recoge este mensaje para inspirar un compromiso cristiano que una fe y justicia, promoviendo estructuras sociales más humanas, siempre a la luz del Reino de Dios.
