Mateo 21, 28-32
Del santo Evangelio según san Mateo 21, 28-32
En aquel tiempo, Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: ‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Este le respondió: ‘No quiero ir’, pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” Ellos le respondieron: “El segundo”.
Entonces Jesús les dijo: “Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él”. Palabra del Señor.
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Perspectiva desde la Doctrina Social de la Iglesia
- La primacía de la conversión y las obras sobre las palabras:
La parábola subraya que lo decisivo no es la promesa verbal o la apariencia de obediencia, sino la conversión real que se manifiesta en acciones concretas. La DSI insiste en que la fe debe traducirse en obras de justicia y amor al prójimo (cf. Gaudium et Spes, 43). La justicia social no se construye con buenas intenciones o discursos, sino con compromisos efectivos. - Opción preferencial por los excluidos y la misericordia:
Jesús señala que los marginales (publicanos y prostitutas) preceden en el Reino a los religiosos que se creen justos. La DSI, retomando este principio, promueve una «opción preferencial por los pobres» (Compendio de la DSI, 182). Dios juzga con misericordia a quienes, a pesar de sus faltas pasadas, se abren a la conversión y actúan con justicia. - La justicia y el recto obrar:
El «camino de justicia» que predicó Juan Bautista y que los dirigentes religiosos rechazaron es el mismo camino que la DSI propone: una sociedad basada en la verdad, la justicia y la caridad. La honestidad en el trabajo (simbolizado por la viña) y el cumplimiento de la voluntad de Dios son pilares para una comunidad humana justa. - Llamada a la coherencia y a la responsabilidad social:
La actitud del segundo hijo representa la incoherencia de quien profesa principios pero no los vive. La DSI llama a la coherencia entre fe y vida, especialmente en la participación en la vida pública y económica, para transformar la sociedad según los valores del Evangelio.
En resumen:
Este pasaje, visto desde la DSI, es una llamada urgente a priorizar la conversión auténtica y las obras de justicia sobre la mera apariencia de religiosidad. Recuerda que el Reino de Dios se construye desde la misericordia hacia los arrepentidos y el compromiso efectivo con la voluntad del Padre, que busca el bien integral de todos, especialmente de los más alejados y despreciados.
