EVANGELIO DEL DÍA 22 DE DICIEMBRE DE 2025

FERIA MAYOR DE ADVIENTO,

“O Rex gentium” * “Oh Rey de las naciones”.

¡Oh Rey de las naciones y deseado de los pueblos, piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo, ven y salva al hombre que formaste del barro de la tierra!

Del santo Evangelio según san Lucas 1, 46-56

En aquel tiempo, dijo María: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.

Santo es su nombre, y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen. Ha hecho sentir el poder de su brazo: dispersó a los de corazón altanero, destronó a los potentados y exaltó a los humildes. A los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió sin nada.

Acordándose de su misericordia, vino en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre”.

María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa. Palabra del Señor.

***

El Magníficat no es solo un canto de alabanza personal, sino un manifiesto profético que anuncia el programa del Reino de Dios inaugurado por Jesús. La DSI ve aquí principios fundamentales:

  1. Opción preferencial por los pobres y humildes (vv. 48, 52-53):
    Dios elige a María, una mujer humilde, y anuncia un cambio radical en el orden social: los pobres son elevados, los hambrientos saciados. La DSI insiste en que la justicia social debe priorizar a los más vulnerables.
  2. La crítica a la soberbia y el poder absoluto (v. 51-52):
    La dispersión de los soberbios y el derrocamiento de los poderosos reflejan la advertencia bíblica contra la acumulación de poder y riqueza que oprime. La DSI promueve una autoridad al servicio del bien común, no de intereses egoístas.
  3. La misericordia y fidelidad de Dios (vv. 50, 54-55):
    La acción de Dios está guiada por su misericordia y fidelidad a la Alianza. Para la DSI, esto se traduce en construir una sociedad basada en la solidaridad, la justicia y la caridad, especialmente con los excluidos.
  4. Dimensión transformadora de la fe:
    María proclama un Dios que actúa en la historia para transformar las estructuras injustas. La DSI llama a los cristianos a trabajar por un orden social más justo, inspirado en esta visión de inversión evangélica: los últimos serán los primeros.

En síntesis: El Magníficat es un canto revolucionario de justicia social desde la fe. La DSI lo recoge como inspiración para defender la dignidad de cada persona, especialmente de los pobres, y para promover una sociedad donde la grandeza se mida por el servicio y la humildad, no por el poder o la riqueza.

Deja un comentario