EVANGELIO DEL DÍA 24 DE DICIEMBRE DE 2025 Misa matutina

Del santo Evangelio según san Lucas 1, 67-79

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: “Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador en la casa de David, su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo, por boca de sus santos profetas: que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres y acordarse de su santa alianza.

El Señor juró a nuestro padre Abraham concedernos que, libres ya de nuestros enemigos, lo sirvamos sin temor, en santidad y justicia delante de él, todos los días de nuestra vida.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos y a anunciar a su pueblo la salvación, mediante el perdón de los pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz”. Palabra del Señor.

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Este cántico profético, que anuncia la venida de Jesucristo y el papel precursor de Juan el Bautista, contiene elementos profundos que conectan con los principios de la Doctrina Social de la Iglesia:

  1. La salvación es integral: La liberación que Dios trae no es solo espiritual, sino que implica liberación de los enemigos y de todo odio (v. 71,74). La DSI subraya que la redención abarca toda la persona y sus condiciones sociales, promoviendo una verdadera liberación de todas las opresiones.
  2. Servir con santidad y justicia: El objetivo de la salvación es que el pueblo pueda servir a Dios “con santidad y justicia” (v. 75). La DSI insiste en que la justicia social es parte esencial del seguimiento cristiano; la búsqueda del bien común y la equidad son formas de servir a Dios en la vida pública.
  3. Camino de paz: El pasaje concluye anunciando que la misión del Mesías guiará los pasos “por el camino de la paz” (v. 79). Para la DSI, la paz no es solo ausencia de guerra, sino fruto de la justicia (Pacem in terris), un orden social donde la dignidad de cada persona es respetada y los derechos humanos son protegidos.
  4. Opción preferencial por los pobres: La imagen de “iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte” (v. 79) evoca la prioridad evangélica hacia quienes sufren injusticia, pobreza o exclusión, principio central en la enseñanza social católica.
  5. Misericordia y perdón como bases sociales: La salvación llega “por la entrañable misericordia de nuestro Dios” (v. 78). La DSI recuerda que las estructuras sociales deben reflejar misericordia y solidaridad, no solo la justicia legal, para construir una civilización del amor.

En resumen: El Benedictus proclama un Dios que actúa en la historia para redimir y transformar la realidad humana. La Doctrina Social de la Iglesia ve en este anuncio un impulso para trabajar por un mundo donde la justicia, la paz y la dignidad humana reflejen la llegada del Reino de Dios.