EVANGELIO DEL DÍA 25 DE DICIEMBRE 2025 Misa de la Aurora

MISA DE LA AURORA

Del santo Evangelio según san Lucas 2, 15-20

Cuando los ángeles los dejaron para volver al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: “Vayamos hasta Belén, para ver eso que el Señor nos ha anunciado”.

Se fueron, pues, a toda prisa y encontraron a María, a José y al niño, recostado en el pesebre. Después de verlo, contaron lo que se les había dicho de aquel niño, y cuantos los oían quedaban maravillados.

María, por su parte, guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. Los pastores se volvieron a sus campos, alabando y glorificando a Dios por todo cuanto habían visto y oído, según lo que se les había anunciado. Palabra del Señor.

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  1. Opción preferencial por los pobres y humildes:
    La primera revelación del nacimiento del Mesías no es a los poderosos, sino a pastores, considerados marginados en la sociedad de su tiempo. Esto refleja el principio de la DSI que llama a poner atención especial a los más vulnerables. Dios se manifiesta en la pobreza (Belén, el pesebre), dignificando a quienes viven en condiciones sencillas.
  2. La verdad y el anuncio gozoso:
    Los pastores, después de encontrar al Niño, “contaron lo que se les había dicho”. La DSI valora la comunicación de la verdad y el testimonio como formas de construir comunidad y esperanza. No guardaron la experiencia para sí, sino que la compartieron, contribuyendo al bien común a través del anuncio de la alegría del Evangelio.
  3. María “guardaba y meditaba”:
    El papel de María muestra la importancia de la reflexión serena y profunda ante los acontecimientos. La DSI invita a no quedarse en la superficie de los hechos sociales, sino a discernir con profundidad, integrando fe y vida, para actuar con sabiduría y compasión.
  4. Acción y contemplación unidas:
    Los pastores “regresaron glorificando y alabando a Dios”. Su encuentro con Jesús los transforma en agentes de alabanza y acción agradecida. La DSI promueve una espiritualidad encarnada, donde la experiencia de Dios motiva un compromiso activo en la sociedad, desde la gratitud y la justicia.

Conclusión:
Este pasaje, leído desde la DSI, subraya que la Encarnación de Jesús santifica la realidad humana y social, especialmente la de los excluidos, invitándonos a ser testigos activos de la esperanza, a reflexionar con profundidad sobre los acontecimientos y a transformar la sociedad desde el amor y la alabanza a Dios.

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