EVANGELIO DEL DÍA 04 DE DICIEMBRE DE 2025

Del santo Evangelio según san Mateo 7, 21. 24-27

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que me diga ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos.

Parabola de los dos cimientos

El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobrearena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente”. Palabra del Señor.

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Desde la Doctrina Social de la Iglesia, este pasaje subraya dos principios fundamentales aplicables a la vida comunitaria:

  1. La fe auténtica se manifiesta en obras: La mera invocación religiosa (el «Señor, Señor») no basta; es necesario poner en práctica la voluntad de Dios, que incluye la justicia, la solidaridad, el amor al prójimo y la opción preferencial por los pobres (cf. Mt 25:31-46). Una fe sin obras es «fe muerta» (Santiago 2:17).
  2. Construir la sociedad sobre cimientos sólidos:
    · La «casa sobre roca» simboliza una sociedad construida sobre los valores del Evangelio: la verdad, la dignidad humana, el bien común y la justicia. Las crisis (tempestades) podrán venir, pero una comunidad fundada en estos principios resistirá y mantendrá su cohesión.
    · La «casa sobre arena» representa una sociedad basada en el individualismo, el materialismo, la indiferencia ante el sufrimiento ajeno o la corrupción. Estas estructuras son frágiles y ante las crisis (económicas, sociales, morales) se derrumban, causando mayor dolor y exclusión.

Conclusión

Para la Iglesia, este pasaje es una llamada a la coherencia y a la responsabilidad social. No se trata solo de creer, sino de actuar conforme al Evangelio, construyendo comunidades y sociedades más justas y solidarias. La verdadera adhesión a Cristo se demuestra en el compromiso concreto por transformar el mundo según la voluntad del Padre, especialmente en la defensa de los más vulnerables. Esta es la «roca» que asegura una vida personal y social con sentido y resiliencia ante las adversidades.

EVANGELIO DEL DÍA 03 DE DICIEMBRE DE 2025

Del santo Evangelio según san Mateo 15, 29-37

En aquel tiempo, llegó Jesús a la orilla del mar de Galilea,

subió al monte y se sentó. Acudió a él mucha gente, que llevaba consigo tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros enfermos. Los tendieron a sus pies y él los curó. La gente se llenó de admiración, al ver que los lisiados estaban curados, que los ciegos veían, que los mudos hablaban y los tullidos caminaban; por lo que glorificaron al Dios de Israel.

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Me da lástima esta gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos en ayunas, porque pueden desmayarse en el camino”. Los discípulos le preguntaron: “¿Dónde vamos a conseguir, en este lugar despoblado, panes suficientes para saciar a tal muchedumbre?” Jesús les preguntó: “¿Cuántos panes tienen?” Ellos contestaron: “Siete, y unos cuantos pescados”.

Después de ordenar a la gente que se sentara en el suelo, Jesús tomó los siete panes y los pescados, y habiendo dado gracias a Dios, los partió y los fue entregando a los discípulos, y los discípulos a la gente. Todos comieron hasta saciarse, y llenaron siete canastos con los pedazos que habían sobrado. Palabra del Señor.

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Este pasaje evangélico ilustra principios centrales de la DSI:

  1. Opción preferencial por los pobres y enfermos: Jesús atiende primero a los más vulnerables (cojos, ciegos, lisiados). La DSI insiste en que la sociedad debe priorizar a quienes sufren necesidades físicas, materiales o sociales.
  2. Compasión y responsabilidad comunitaria: Jesús no solo cura, sino que se preocupa por el hambre de la multitud. La DSI promueve una solidaridad activa que va más allá de la caridad puntual, buscando soluciones estructurales para el bien común.
  3. Destino universal de los bienes: El milagro de la multiplicación muestra que, cuando los recursos se comparten con gratitud y confianza en Dios, hay abundancia para todos. La DSI enseña que los bienes de la creación están destinados a toda la humanidad, y llama a superar la lógica de la acumulación egoísta.
  4. Participación y corresponsabilidad: Jesús involucra a los discípulos en la distribución. La DSI enfatiza que todos deben ser actores en la construcción de una sociedad más justa, promoviendo la participación y la subsidiariedad.
  5. El hambre como urgencia moral: Jesús actúa ante el hambre inmediato. La DSI recuerda que erradicar el hambre es un imperativo moral y una expresión concreta de la justicia social.

En resumen, este texto inspira a la Iglesia a trabajar por una sociedad donde la dignidad de cada persona sea protegida, especialmente mediante la atención a los más necesitados y la promoción de estructuras que aseguren el acceso a los bienes básicos para todos.

EVANGELIO DEL DÍA 02 DE DICIEMBRE DE 2025

Del santo Evangelio según san Lucas 10, 21-24

En aquella misma hora Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias, Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”. Palabra del Señor.

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Este pasaje evangélico, aunque no trata directamente sobre estructuras sociales, ofrece principios que la DSI desarrolla:

  1. Opción preferencial por los pobres y humildes:
    Jesús celebra que la revelación de Dios sea accesible a los “pequeños” (los humildes, los sencillos) antes que a los “sabios e inteligentes” según el mundo. La DSI retoma esta lógica al afirmar que la sociedad debe ser juzgada desde la perspectiva de los más débiles (cf. Sollicitudo rei socialis, 42). La verdadera sabiduría social incluye escuchar a los excluidos.
  2. La gratuidad y el destino universal de los bienes espirituales:
    Lo más valioso (el conocimiento del Padre y del Hijo) se da gratuitamente, no se compra con méritos intelectuales o de poder. La DSI extiende este principio a los bienes materiales: la propiedad privada tiene una función social, y los bienes de la tierra están destinados a todos (cf. Gaudium et spes, 69).
  3. Alegría y esperanza en la misión:
    Jesús muestra alegría en el Espíritu al ver la eficacia de la misión de los discípulos (cf. Lc 10:17-20). La DSI subraya que la transformación social, aunque ardua, es fuente de esperanza cristiana, pues el Reino de Dios ya actúa en la historia (Populorum progressio, 79).
  4. Ver y oír la realidad con los ojos de la fe:
    Jesús llama “dichosos” a quienes ven y oyen la revelación del Reino. La DSI invita a “ver, juzgar y actuar” con una mirada de fe sobre la realidad social, discerniendo los signos de los tiempos a la luz del Evangelio.

En síntesis, este texto revela el estilo de Dios: actúa desde la humildad, la gratuidad y la preferencia por los sencillos. La DSI llama a imitar este estilo en la construcción de una sociedad más justa y fraterna, donde el saber y el poder estén al servicio del bien común, especialmente de los más pequeños.