Mateo 3, 13-17
Fiesta,
EL BAUTISMO DEL SEÑOR
Lectura del santo evangelio según san Mateo
Mateo 3, 13-17
En aquel tiempo, Jesús llegó de Galilea al río Jordán y le pidió a Juan que lo bautizara. Pero Juan se resistía, diciendo: “Yo soy quien debe ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a que yo te bautice?” Jesús le respondió: “Haz ahora lo que te digo, porque es necesario que así cumplamos todo lo que Dios quiere”. Entonces Juan accedió a bautizarlo.
Al salir Jesús del agua, una vez bautizado, se le abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios, que descendía sobre él en forma de paloma y oyó una voz que decía desde el cielo: “Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias”.
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Perspectiva desde la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)
El bautismo de Jesús no es solo un acontecimiento espiritual, sino que revela fundamentos para la misión social del cristiano:
- Solidaridad y humildad (v. 13-15):
Jesús, sin tener necesidad de conversión, se pone en fila con los pecadores. Esto refleja el principio de la DSI de la solidaridad, que exige identificarse con los que sufren, reconocer la dignidad de cada persona y trabajar por la justicia desde la proximidad, no desde la superioridad. - Cumplir «toda justicia» (v. 15):
Jesús dice que su bautismo es para «cumplir toda justicia». Para la DSI, la justicia no es solo legal, sino una transformación social según el plan de Dios. Implica comprometerse activamente con estructuras más justas, defender los derechos humanos y promover el bien común, como parte integral del Evangelio. - Dignidad humana confirmada (v. 16-17):
La voz del Padre proclama: «Este es mi Hijo amado». En Jesús, toda persona humana recibe una dignidad inviolable por ser creada y amada por Dios. La DSI construye sobre esta base: toda política, economía o sistema social debe respetar y promover esa dignidad, especialmente entre los más excluidos. - Misión con la fuerza del Espíritu (v. 16):
El Espíritu desciende sobre Jesús antes de comenzar su vida pública. La DSI recuerda que la transformación social requiere la acción del Espíritu Santo y que los cristianos están llamados a ser agentes de cambio, no con fuerza propia, sino guiados y fortalecidos por Dios.
Conclusión:
El bautismo de Jesús es un modelo de identificación solidaria con la humanidad y de compromiso con la justicia integral. Desde la DSI, este pasaje inspira a los creyentes a trabajar por una sociedad donde cada persona sea reconocida en su dignidad de hijo amado de Dios, actuando con humildad y movidos por el Espíritu.
