Marcos 1, 14-20
FERIA o
Misa de la I Semana del Tiempo Ordinario
Del santo Evangelio según san Marcos 1, 14-20
Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio”.
Caminaba Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano, Andrés, echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y haré de ustedes pescadores de hombres”. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante, vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en una barca, remendando sus redes. Los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre con los trabajadores, se fueron con Jesús. Palabra del Señor.
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Perspectiva desde la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)
Este pasaje, donde Jesús inicia su predicación y llama a los primeros discípulos, ofrece claves para la misión social del cristiano:
- El Reino de Dios como horizonte social (v. 14-15):
Jesús proclama que «el reino de Dios se ha acercado». La DSI entiende este Reino como una realidad transformadora que debe reflejarse ya en las estructuras humanas. No es solo espiritual, sino que implica justicia, paz y fraternidad concretas en la sociedad. - Conversión y cambio de estructuras (v. 15):
La llamada al arrepentimiento («arrepiéntanse») incluye una conversión personal y comunitaria. La DSI insiste en que la fe exige revisar y transformar los sistemas económicos, políticos y sociales que oprimen al ser humano, orientándolos al bien común. - Llamada a la misión compartida (v. 16-20):
Jesús llama a pescadores para hacerlos «pescadores de hombres». Esto subraya la vocación universal a colaborar en la obra de Dios. La DSI afirma que todos los bautizados, desde su profesión y lugar en la sociedad, están llamados a ser agentes de cambio y solidaridad, transformando su trabajo en servicio. - Desprendimiento y prioridades (v. 18, 20):
Los discípulos «dejaron las redes» y a su familia inmediatamente. La DSI no pide abandono literal de responsabilidades, pero sí una liberación de ataduras —como el afán de posesión, poder o individualismo— que impiden trabajar por la justicia. La opción por el Reino debe marcar el orden de valores personales y sociales.
Conclusión:
La llamada de Jesús en Marcos 1 es una invitación a seguirlo en la construcción activa del Reino de Dios en la historia. Desde la DSI, esto se traduce en un compromiso social urgente, basado en la conversión del corazón y en la acción concreta por un mundo más justo y fraterno, donde cada cristiano aporte desde su propio “lago de Galilea”.
