Marcos 4, 26-34
Feria de SAN DAVID GALVÁN BERMÚDEZ,
Mártir Mexicano
Del santo Evangelio según san Marcos 4, 26-34
En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud: “El Reino de Dios se parece a lo que sucede cuando un hombre siembra la semilla en la tierra; que pasan las noches y los días, y sin que él sepa cómo, la semilla germina y crece; y la tierra, por si sola, va produciendo el fruto: primero los tallos, luego las espigas y después los granos en las espigas. Y cuando ya están maduros los granos, el hombre echa mano de la hoz, pues ha llegado el tiempo de cosecha”.
Les dijo también: “¿Con que compararemos el reino de Dios? ¿Con que parábola lo podremos representar? Es como una semilla de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de las semillas; pero una vez sembrada, crece y se convierte en el mayor de los arbustos y hecha ramas tan grandes, que los pájaros pueden anidar a su sombra”.
Y con otras muchas parábolas semejantes les estuvo exponiendo su mensaje, de acuerdo con lo que ellos podían entender. Y no les hablaba sino en parábolas; pero a sus discípulos les explicaba todo en privado. Palabra del Señor.
Perspectiva desde la Doctrina Social de la Iglesia
Estas parábolas ofrecen dos principios fundamentales para la DSI:
- El Reino de Dios como proceso transformador (vv. 26-29):
La semilla que crece «por sí sola» recuerda que la transformación social no es únicamente obra humana, sino que requiere confianza en la acción de Dios (la Providencia) y en la dinámica intrínseca del bien. La DSI insiste en que nuestro compromiso por la justicia debe ser perseverante y humilde, sabiendo que el fruto completo llega en su momento y que no todo depende de nuestro control. Esto se vincula con la esperanza cristiana y la búsqueda del bien común, trabajando con paciencia y constancia. - Lo pequeño que se hace grande (vv. 30-32):
El grano de mostaza simboliza que las iniciativas más humildes, si están inspiradas en el Evangelio, pueden generar un impacto enorme en la sociedad. La DSI valora el principio de subsidiariedad: los cambios auténticos a menudo surgen desde lo pequeño (la familia, la comunidad local, las pequeñas asociaciones). Además, la imagen del árbol que da cobijo a los pájaros evoca la destinación universal de los bienes y la vocación de la sociedad a ser un espacio acogedor para todos, especialmente los más débiles.
En resumen, estas parábolas invitan a trabajar con esperanza y humildad por un mundo más justo, confiando en que Dios hace fecundas nuestras acciones, por pequeñas que parezcan, para construir una sociedad donde todos encuentren un lugar.
