Marcos 6, 7-13
Memoria de Santa Águeda, virgen y mártir
Lectura del santo evangelio según san Marcos
Marcos 6, 7-13
En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce, los envió de dos en dos y les dio poder sobre los espíritus inmundos. Les mandó que no llevaran nada para el camino: ni pan, ni mochila, ni dinero en el cinto, sino únicamente un bastón, sandalias y una sola túnica.
Y les dijo: «Cuando entren en una casa, quédense en ella hasta que se vayan de ese lugar. Si en alguna parte no los reciben ni los escuchan, al abandonar ese lugar, sacúdanse el polvo de los pies, como una advertencia para ellos».
Los discípulos se fueron a predicar el arrepentimiento. Expulsaban a los demonios, ungían con aceite a los enfermos y los curaban.
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Perspectiva desde la Doctrina Social de la Iglesia (DSI)
Este pasaje evangélico, más allá de su sentido espiritual inmediato, ofrece principios que la DSI ha desarrollado para la misión de los cristianos en el mundo:
- Opción preferencial por los pobres y confianza en la Providencia:
Jesús envía a sus discípulos sin provisiones materiales, dependiendo de la hospitalidad de la comunidad. Esto refleja una confianza radical en que Dios proveerá a través de la solidaridad humana. La DSI ve aquí un llamado a la simplicidad de vida, al desapego de los bienes materiales y a construir una sociedad donde la hospitalidad y el apoyo mutuo sean centrales. - La misión es comunitaria y compartida:
El envío «de dos en dos» subraya que el anuncio del Reino no es una tarea individualista, sino comunitaria. La DSI enfatiza la importancia de la subsidiaridad y la participación, donde las personas trabajan juntas por el bien común, apoyándose mutuamente en la transformación social. - Anuncio y sanación integral:
Los discípulos no solo predican, sino que también curan enfermos y liberan de espíritus impuros. La DSI ve aquí un modelo de promoción humana integral, que une la proclamación de la verdad con la acción concreta para aliviar el sufrimiento, defender la dignidad humana y luchar contra las «estructuras de pecado» que oprimen a las personas. - Testimonio y coherencia:
La instrucción de «sacudir el polvo de los pies» ante el rechazo no es una condena, sino un llamado a la libertad interior y a la coherencia. La DSI invita a los creyentes a ser testigos firmes de la justicia y la paz, incluso cuando encuentren indiferencia u oposición, sin imponer, pero dando testimonio claro. - Centralidad de la persona y su dignidad:
La misión se dirige a personas concretas, acogiéndose en sus casas, curando sus enfermedades. La DSI insiste en que toda acción social debe tener como fin la dignidad de la persona, creada a imagen de Dios, y no ideologías o sistemas abstractos.
Conclusión breve:
Marcos 6, 7-13 es un modelo de misión cristiana que combina anuncio profético y acción transformadora, con pobreza evangélica y confianza en la comunidad. La DSI retoma estos principios para inspirar un compromiso social que busque no solo el bien espiritual, sino la justicia, la sanación y la fraternidad en las realidades temporales.
