Lucas 10, 1-9
Memoria de San Cirilo, monje y san Metodio, obispo
Lectura del santo evangelio según san Lucas
Lucas 10, 1-9
En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.
Perspectiva de Doctrina Social de la Iglesia
Desde la óptica de la DSI, este pasaje es una radiografía del anuncio del Evangelio encarnado en la realidad social. Podemos destacar tres principios:
- El principio del destino universal de los bienes (vs. 5-8)
Jesús ordena a los discípulos vivir de la hospitalidad: «coman y beban de lo que tengan». Esto refleja que los bienes de la tierra están destinados a todos. El misionero no acumula ni impone condiciones económicas; confía en la providencia que actúa a través de la comunidad. La DSI subraya que los bienes deben circular y ser compartidos, y que el trabajador (en este caso, el apóstol) tiene derecho a recibir su sustento de su labor (v. 7: «el obrero merece su salario»). - El principio de subsidiariedad y cercanía (vs. 1, 8-9)
Jesús no centraliza la misión, sino que descentraliza enviando a los discípulos a las periferias existenciales (los pueblos). Les piede una inmersión total en la cultura local: «coman lo que les sirvan». La DSI llama a respetar las culturas y las capacidades de las comunidades locales, ayudándolas desde dentro («curad a los enfermos») sin suplantarlas, justo como hace el misionero que no lleva nada propio, sino que entra en la lógica del lugar. - El principio de la promoción integral (vs. 9)
La misión no es solo espiritual, es integral. El anuncio («el Reino está cerca») va acompañado de un signo social: la curación de los enfermos. Para la DSI, la salvación cristiana incluye la liberación de todo aquello que oprime a la persona. La acción social (curar, alimentar, dar paz) no es un añadido, sino parte constitutiva de la llegada del Reino.
En resumen, Lucas 10 muestra que la evangelización auténtica implica construir la paz (saludo), defender la dignidad del trabajo (el obrero merece su salario) y restaurar la salud de las personas (curación) como signos visibles del amor de Dios.
