Mateo 4, 1-11
I Domingo de Cuaresma
Lectura del santo evangelio según san Mateo
Mateo 4, 1-11
En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: “Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios”.
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Jesús le contestó: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”.
Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: “Te daré todo esto, si te postras y me adoras”. Pero Jesús le replicó: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás”.
Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.
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Perspectiva de la Doctrina Social de la Iglesia
La DSI ve en este pasaje una advertencia profética sobre las tentaciones que acechan a toda sociedad y a las instituciones humanas:
· Primera Tentación (Piedras en pan) vs. Destino universal de los bienes:
La tentación de reducir todo al pan (a lo material) es la del materialismo práctico y el consumo. Jesús responde: «No solo de pan vive el hombre» (v. 4). La DSI recoge esto afirmando que el ser humano tiene necesidades espirituales y trascendentes que no pueden ser ignoradas por las estructuras económicas. El pan es necesario (destino universal de los bienes), pero no es el único fin de la sociedad.
· Segunda Tentación (El espectáculo) vs. La verdad y la transparencia:
La tentación de usar el poder de Dios para un acto espectacular refleja la tentación del poder que manipula y crea falsas expectativas. En la DSI, esto se relaciona con el principio de verdad y la lucha contra las ideologías que prometen salvación por medios falsos o manipulando la fe para fines políticos.
· Tercera Tentación (El poder político) vs. El bien común y el destino universal:
Esta es la tentación de aceptar la lógica del dominio del mundo («todo esto te daré si postrado me adoras»). Jesús rechaza el camino del poder político entendido como dominación. La DSI propone, en cambio, la lógica del servicio y el bien común. El poder no debe ser adorado ni buscado como fin en sí mismo, sino ejercido como servicio a la dignidad humana, especialmente de los más débiles.
· La opción por los pobres:
Al rechazar el camino del poder fácil, Jesús se alinea con los sin-poder. La DSI ve aquí un modelo para una Iglesia y una sociedad que no buscan el poder por el poder, sino que se ponen del lado de los pobres y excluidos, rechazando las estructuras de pecado que oprimen.
En conclusión, Mateo 4, 1-11 nos muestra a Jesús rechazando los caminos del poder, el tener y el aparentar. Para la DSI, este pasaje es una llamada a construir una sociedad basada en el servicio, la verdad y la apertura a Dios, no en la dominación ni en el materialismo.
