EVANGELIO DEL DÍA 11 DE MARZO DE 2026

Mateo 5, 17-19

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley. 

Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos».

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La doctrina social de la Iglesia (DSI) recoge precisamente esta visión de Jesús, aplicando la verdad del Evangelio a la vida en sociedad. Desde esta perspectiva, Mateo 5, 17-19 nos ayuda a entender que:

  1. La justicia social es parte integral del Reino: Si Jesús no abolió la Ley, sino que la perfeccionó, los cristianos no pueden desentenderse de las estructuras y normas que buscan una convivencia justa. La DSI afirma que la búsqueda del bien común, la justicia y la paz no son añadidos opcionales, sino exigencias del mandamiento del amor . Las «aspiraciones de todos los pueblos de fraternidad y solidaridad» encuentran su pleno sentido en Cristo .
  2. Coherencia entre la fe y la vida social: El pasaje subraya la importancia de «cumplir y enseñar» los mandamientos . La DSI lleva esto al ámbito público, recordando que no se puede separar la fe de la vida. Los cristianos están llamados a ser «sal de la tierra y luz del mundo» (tema que sigue a este pasaje en Mateo 5), transformando la sociedad no con imposiciones, sino con el testimonio de una vida coherente con el Evangelio y con el anuncio de la dignidad de toda persona .
  3. La ley positiva y la ley moral: La advertencia de Jesús sobre la validez de «la más pequeña letra de la Ley» fundamenta el respeto cristiano por la ley justa. La DSI distingue entre la ley civil y la ley moral, pero insiste en que toda legislación humana debe estar orientada al bien integral de la persona, reflejando en última instancia la ley natural inscrita por Dios en el corazón humano . El «sentido más profundo y pleno de sus enseñanzas» ilumina así el horizonte hacia el que debe tender toda sociedad: el amor, la libertad y la caridad .

En resumen, Mateo 5, 17-19 nos invita a ver que la ley de Dios no es una carga, sino un don que nos guía hacia la verdadera felicidad . La doctrina social de la Iglesia, fiel a esta enseñanza, nos impulsa a construir una sociedad que refleje esa plenitud de vida y amor que Jesús vino a traer.