Juan 19, 25 – 27
Feria de Cuaresma o NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
Del santo Evangelio según san Juan
Juan 19, 25-27
En aquel tiempo, estaban junto a la cruz de Jesús, su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás y Maria Magdalena.
Al ver a la madre y junto a ella al discípulo a quien tanto quería. Jesús dijo a su madre : <<Mujer, ahí tienes a tu hijo>> Luego dijo al discípulo: << Ahí está tu madre.>> Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él. Palabra del Señor.
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Perspectiva de Doctrina Social de la Iglesia
La Doctrina Social de la Iglesia encuentra en este pasaje el fundamento de la familia como célula básica de la sociedad, el principio de la solidaridad y la constitución de una nueva comunidad fraterna que nace del costado de Cristo.
A. La familia como comunidad de vida y amor
En el momento supremo de su entrega, Jesús no confía bienes materiales ni estructuras de poder, sino que cuida de su madre y del discípulo. Establece un vínculo familiar que trasciende la sangre.
· Perspectiva DSI: La Iglesia enseña que la familia fundada en el matrimonio es el santuario de la vida y la primera escuela de humanización. Este pasaje muestra que la familia no se reduce a un contrato social, sino que es un lugar de cuidado recíproco (el Hijo que cuida a la Madre, la Madre que acoge al discípulo). La Doctrina Social defiende a la familia como sujeto de derechos y como célula primordial de la sociedad, porque es en ella donde se aprende la solidaridad que luego se extiende a toda la comunidad.
B. El principio de solidaridad hecho carne
La palabra “ahí tienes” expresa una entrega mutua. Jesús no deja a María sola ni abandona al discípulo sin vínculos. Crea una red de pertenencia.
· Perspectiva DSI: La solidaridad es uno de los principios fundamentales de la DSI (San Juan Pablo II, Sollicitudo Rei Socialis). Consiste en asumir la responsabilidad por el otro como propio. En una sociedad marcada por el individualismo y la indiferencia (lo que Francisco llama “cultura del descarte”), este pasaje recuerda que la comunidad cristiana se reconoce porque sus miembros “se reciben unos a otros en su casa”. El discípulo no es un espectador del sufrimiento ajeno; lo acoge como propio.
C. Los pobres y vulnerables: María como figura de los que sufren
María está al pie de la cruz. No está en el centro del poder, sino en el lugar del sufrimiento y la fidelidad silenciosa. Jesús la pone en el centro de la nueva comunidad.
· Perspectiva DSI: María es figura de los pobres y los que sufren que permanecen fieles junto a los crucificados de la historia. La Doctrina Social de la Iglesia, especialmente en la tradición latinoamericana (Medellín, Aparecida), subraya que desde los pobres se construye la nueva sociedad. La “opción preferencial por los pobres” no es una estrategia política, sino la respuesta a un Dios que, desde la cruz, pone a los sufrientes en el corazón de la comunidad.
D. La comunidad como familia extendida (principio de subsidiariedad y fraternidad)
El discípulo recibe a María “en su casa”. Lo privado (la casa) se convierte en espacio de acogida de la misión. No es una institución anónima la que cuida de la madre de Jesús, sino una persona concreta.
· Perspectiva DSI: Este pasaje ilumina los principios de subsidiariedad (las estructuras grandes no deben suplantar la responsabilidad personal y comunitaria) y de fraternidad. La respuesta a la vulnerabilidad no viene primero del Estado o de las grandes instituciones, sino del vínculo personal y comunitario. La Doctrina Social promueve una sociedad donde las personas y las comunidades intermedias (familia, parroquia, vecindario) asuman su responsabilidad en el cuidado de los más débiles.
E. La “mujer” y la dignidad del cuidado
Jesús llama a María “Mujer”, no “madre” en sentido biológico exclusivo. La eleva como símbolo de la nueva Eva, madre de los vivientes. Ella recibe la misión de ser madre de la comunidad creyente.
· Perspectiva DSI: La Iglesia reconoce el genio femenino como insustituible en la construcción de una sociedad más humana. El cuidado, la ternura y la capacidad de permanecer junto al sufrimiento son valores que la Doctrina Social considera esenciales para la economía, la política y la vida social. María al pie de la cruz es el modelo de una humanidad que no abandona, que acoge y que genera comunidad allí donde la violencia pretende desintegrar todo vínculo.
Conclusión breve
Juan 19, 25-27 es el momento en que Jesús, desde la cruz, constituye una nueva familia: la comunidad de los discípulos unida bajo el cuidado materno de María. Desde la Doctrina Social de la Iglesia, este pasaje fundamenta la familia como célula social irreemplazable, el principio de solidaridad que transforma la indiferencia en acogida, la opción por los pobres (María al pie de la cruz) y la subsidiariedad que se expresa en el cuidado concreto de persona a persona. En una sociedad que tiende a descartar a los débiles, las palabras “ahí tienes a tu madre” y “ahí tienes a tu hijo” instituyen una cultura del cuidado y la fraternidad que es el corazón de la doctrina social cristiana.
