Marcos 16, 15-20
Fiesta
SAN MARCOS, EVANGELISTA,
[Se omite la Memoria de los BEATOS
ANDRÉS SOLÁ MOLIST,
de JOSÉ TRINIDAD RANGEL MONTAÑO, Presbítero,
y LEONARDO PÉREZ LARIOS,
Laico, Mártires Mexicanos*]
Lectura del santo evangelio según san Marcos
Marcos 16, 15-20
En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado. Éstos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal, no les hará daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos”.
El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían.
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Perspectiva desde la Doctrina Social de la Iglesia
Este pasaje es el fundamento bíblico de la misión evangelizadora de la Iglesia. Desde la DSI, esa misión no es solo espiritual, sino integral:
- Anuncio a toda criatura → la Iglesia tiene una dimensión universal y debe llegar a todas las culturas, pueblos y periferias existenciales (pobres, marginados, excluidos).
- El trabajo del Señor con ellos → la acción evangelizadora va acompañada de signos concretos de liberación y sanación. Para la DSI, eso significa trabajar por la justicia, la paz, la defensa de la vida, el trabajo digno y la promoción humana integral.
- Los signos (expulsar demonios, sanar enfermos) se traducen hoy en luchar contra las estructuras de pecado (pobreza, corrupción, exclusión) y promover la salud, la educación y los derechos humanos.
En una línea: la Iglesia anuncia el Evangelio con palabras y con obras de justicia social, porque la salvación abarca a toda la persona y a toda la sociedad.
