EVANGELIO DEL DÍA 18 DE ABRIL DE 2026

Lectura del santo evangelio según san Juan 

Juan 6, 16-21

Al atardecer del día de la multiplicación de los panes, los discípulos de Jesús bajaron al lago, se embarcaron y empezaron a atravesar hacia Cafarnaúm. Ya había caído la noche y Jesús todavía no los había alcanzado. Soplaba un viento fuerte y las aguas del lago se iban encrespando.

Cuando habían avanzado unos cinco o seis kilómetros, vieron a Jesús caminando sobre las aguas, acercándose a la barca, y se asustaron. Pero él les dijo: “Soy yo, no tengan miedo”. Ellos quisieron recogerlo a bordo y rápidamente la barca tocó tierra en el lugar a donde se dirigían.

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  1. Dimensión comunitaria del miedo
    La barca representa a la Iglesia y a la sociedad. Los discípulos reman solos, con viento contrario (injusticias, crisis, exclusión). La DSI recuerda que los problemas sociales no se resuelven solo con esfuerzo humano, sino abriendo espacio a Cristo, quien da dirección y paz.
  2. Principio de la solidaridad
    Jesús no se queda en la orilla; entra en la barca en medio de la tormenta. Esto refleja la opción por los pobres y el acompañamiento a quienes sufren. La solidaridad, según la DSI, es «la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común».
  3. El «no temáis» como base de la esperanza social
    El miedo paraliza y divide. La DSI invita a superar el temor con la confianza en Cristo presente en la historia. La esperanza cristiana impulsa a transformar las estructuras injustas sin caer en desánimo.
  4. Llegar a la orilla: destino común
    Al recibir a Jesús, la barca alcanza la meta. Esto sugiere que el desarrollo auténtico y la justicia social solo son plenamente posibles cuando se reconoce a Cristo como fundamento de la dignidad humana y del bien común.

En síntesis: La tormenta social no tiene la última palabra; Cristo camina hacia nosotros y, si lo acogemos, llegamos juntos a puerto seguro.

A man in robe walking on water at night near a boat with people and a lantern under a full moon

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