Juan 10, 1-10
IV DOMINGO DE PASCUA
63ª JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Lectura del santo evangelio según san Juan
Juan 10, 1-10
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: «Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: «Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado.
Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia».
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Perspectiva de Doctrina Social de la Iglesia
Este pasaje ilumina varios principios de la DSI, sobre todo el destino universal de los bienes, la justicia y la autoridad al servicio del bien común:
1. Contra la explotación (los falsos pastores)
Los “ladrones y bandidos” representan estructuras, líderes o sistemas económicos que explotan a las personas (las ovejas). En la DSI, toda actividad económica debe estar al servicio del desarrollo humano integral, no del lucro egoísta o del abuso de poder.
2. Jesús como puerta → acceso a los medios para vivir dignamente
La “puerta” que da “vida en abundancia” recuerda el derecho de todos a participar de los bienes necesarios (trabajo, alimento, vivienda, salud). La Iglesia enseña que los bienes de la tierra están destinados a todos, y la autoridad debe garantizar este acceso justo.
3. Participación y libertad responsable
Las ovejas “entran y salen y encuentran pastos”: implica que la organización social debe permitir a las personas desarrollarse, participar en las decisiones y tener movilidad social, sin encierros injustos (esclavitud, marginación, pobreza extrema).
4. El verdadero liderazgo es servicio
Jesús no es un dueño autoritario, sino una puerta que da vida. En la DSI, toda autoridad (política, económica, eclesial) está llamada a proteger, cuidar y promover la dignidad de los más débiles (las ovejas más indefensas).
En resumen: Juan 10,1-10 invita a construir una sociedad donde todas las personas tengan acceso real a una vida digna (vida abundante), protegidas de falsos líderes o sistemas que las usan o excluyen. La “puerta” es Cristo, pero también simboliza estructuras justas que permiten a todos vivir como hijos de Dios.
