Mateo 5, 38-42
Feria o
Misa para alejar las tempestades
📖 LECTURA DEL DÍA
Lectura del primer libro de los Reyes
1 Reyes 21, 1-16
Nabot de Yezrael tenía una viña junto al palacio de Ajab, rey de Samaria, y Ajab le dijo a Nabot: “Dame tu viña para plantar ahí una huerta, ya que está pegada a mi casa; yo te doy por ella una viña mejor o si prefieres, te pago con dinero”. Nabot le respondió a Ajab: “Dios me libre de darte la herencia de mis padres”.
Ajab se fue a su casa, triste y enfurecido, porque Nabot le había dicho: “No te daré la herencia de mis padres”. Se acostó en su cama, se volvió de cara a la pared y no quiso comer. Entonces se le acercó su esposa, Jezabel, y le dijo: “¿Por qué estás de mal humor y no quieres comer?” Él respondió: “Es que hablé con Nabot de Yezrael y le dije que me vendiera su viña o que, si prefería, yo se la cambiaría por otra mejor; pero él me respondió que no me daría su viña”.
Su esposa Jezabel, le dijo: “¿No que tú eres el rey poderoso que manda en Israel? Levántate, come y alégrate. Yo te daré la viña de Nabot”.
Entonces ella escribió unas cartas en nombre de Ajab, las selló con el sello del rey y las envió a los ancianos y hombres principales de la ciudad en que vivía Nabot. Las cartas decían: “Promulguen un ayuno, convoquen una asamblea y sienten a Nabot en primera fila. Pongan frente a él a dos malvados que lo acusen, diciendo: ‘Ha maldecido a Dios y al rey’. Luego lo sacan fuera de la ciudad y lo apedrean hasta que muera”.
Los habitantes de la ciudad, los ancianos y los hombres principales que vivían cerca de Nabot, hicieron lo que Jezabel les había mandado, de acuerdo con lo escrito en las cartas que les había remitido. Promulgaron un ayuno y en la asamblea sentaron a Nabot en primera fila. Llegaron los dos malvados, se sentaron frente a él y lo acusaron delante del pueblo, diciendo: “Nabot ha maldecido a Dios y al rey”. Luego lo sacaron fuera de la ciudad y lo apedrearon hasta que murió. En seguida le mandaron avisar a Jezabel que Nabot había muerto apedreado.
Cuando Jezabel supo que Nabot había muerto apedreado, le dijo a Ajab: “Ve a tomar posesión de la viña de Nabot de Yezrael, que no quiso vendértela, pues Nabot ya no vive: ha muerto”. Apenas oyó Ajab que Nabot había muerto, fue a tomar posesión de la viña de Nabot de Yezrael. Palabra de Dios.
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SALMO RESPONSORIAL del salmo 5
R. Señor, atiende a mis gemidos.
Señor, oye mi voz, atiende a mis gemidos, haz caso de mis súplicas, rey y Dios mío. R.
Pues tú no eres un Dios al que pudiera la maldad agradarle, ni el malvado es tu huésped ni ante ti puede estar el arrogante. R.
Al malhechor detestas y destruyes, Señor, al embustero; aborreces al hombre sanguinario y a quien es traicionero. R.
✝️ EVANGELIO DEL DÍA
Lectura del santo evangelio según san Mateo
Mateo 5, 38-42
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda”.
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Perspectiva de Doctrina Social de la Iglesia
Este texto parece alejado de lo social, pero encierra principios profundos:
1. Justicia restaurativa frente a justicia retributiva: Jesús rechaza la venganza legalizada. La DSI, especialmente en la tradición del perdón y la reconciliación social (Juan Pablo II, Francisco), propone que la justicia debe reparar el tejido social, no sólo castigar.
2. Defensa activa de la dignidad humana: «Volver la otra mejilla» no es pasividad, sino una actitud que desarma al agresor devolviéndole su propia inhumanidad. Inspiró la resistencia no violenta (Gandhi, Martin Luther King), que la DSI reconoce como método ético para transformar estructuras injustas.
3. Solidaridad más allá de lo debido: Dar la túnica y el manto, o caminar dos millas, significa asumir voluntariamente más de lo exigido. Esto anticipa el principio de solidaridad: hacerse cargo del otro incluso cuando no hay obligación legal.
4. Destino universal de los bienes: «Da al que te pide» no es un liberalismo ingenuo, sino reconocer que los bienes tienen una función social. La DSI enseña que el derecho a la propiedad privada está subordinado al principio de que los bienes deben servir a todos, especialmente a los pobres.
5. No violencia como construcción del bien común: Lejos de fomentar el caos, Jesús propone romper la espiral de odio. La DSI ve en esta enseñanza el fundamento de una política al servicio de la vida y la fraternidad.
En síntesis, Mateo 5, 38-42 invita a superar la lógica de «justicia vengativa» por una justicia que restaura, perdona y da gratuitamente —un reto para cualquier estructura social, económica o penal.
