¤ EVANGELIO DEL DÍA 5 DE OCTUBRE DE 2026

📖 LECTURA DEL DÍA

Gálatas 1, 6-12

Hermanos: Me extraña mucho que tan fácilmente hayan abandonado ustedes a Dios Padre, quien los llamó a vivir en la gracia de Cristo, y que sigan otro Evangelio. No es que exista otro Evangelio; lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes, tratando de cambiar el Evangelio de Cristo.

Pero, sépanlo bien: si alguien, yo mismo o un ángel enviado del cielo, les predicara un Evangelio distinto del que les hemos predicado, que sea maldito. Se lo acabo de decir, pero se lo repito: si alguno les predica un Evangelio distinto del que ustedes han recibido, que sea maldito.

¿A quién creen que trato de agradar con lo que acabo de decir? ¿A Dios o a los hombres? ¿Acaso es ésta la manera de congraciarse con los hombres? Si estuviera buscando agradarles a ustedes no sería servidor de Cristo.

Quiero que sepan, hermanos, que el Evangelio predicado por mí no es un invento humano, pues no lo he recibido ni aprendido de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Palabra de Dios.

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SALMO RESPONSORIAL del salmo 110
R.Alabemos al Señor de todo corazón.
Quiero alabar a Dios, de corazón, en las reuniones de los justos. Grandiosas son las obras del Señor y para todo fiel, dignas de estudio. R.
Justas y verdaderas son sus obras, son dignos de confianza sus mandatos, pues nunca pierden su valor y exigen ser fielmente ejecutados. R.
Él redimió a su pueblo y estableció su alianza para siempre. Dios es santo y terrible y su gloria perdura eternamente. R.

✝️ EVANGELIO DEL DÍA

En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?” El doctor de la ley contestó: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”.

El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.

¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?’’ El doctor de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”. Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”. Palabra del Señor.

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La unidad de la caridad y la justicia: Esta parábola es uno de los pilares de la doctrina social de la Iglesia. Las acciones del samaritano demuestran que la caridad no es una emoción abstracta, sino una forma de cuidado concreta, costosa e institucionalizada: vendó al herido, pagó sus gastos médicos y le confió sus necesidades. La doctrina social de la Iglesia considera que la caridad está incompleta sin la dimensión de la justicia. Ante los «heridos» de la sociedad actual —los pobres, los inmigrantes y los marginados—, los fieles no pueden simplemente ignorarlos como lo hicieron los sacerdotes y los levitas, sino que deben promover estructuras de justicia que brinden una protección tangible a la dignidad humana.

Una misión universal: Judíos y samaritanos fueron históricamente enemigos, pero Jesús eligió específicamente a los samaritanos como ejemplo, derribando las barreras raciales y religiosas entre «prójimos». La doctrina social de la Iglesia introduce así el principio de «la humanidad como una sola familia»: los recursos, las oportunidades y la atención no deben estar limitados por la nacionalidad, la raza o la condición social. En el mundo globalizado de hoy, esta perspectiva exige que los creyentes se opongan a la xenofobia y apoyen la integración de los inmigrantes y los derechos humanos universales.

A traveler bandages an injured man beside a road, with a donkey nearby.