JUAN 3, 31-36
«El que viene de arriba está sobre todos. El que es de la tierra es terreno y habla de cosas terrenas. El que viene del cielo está sobre todos. Él da testimonio de lo que ha visto y oído, y nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio certifica que Dios es veraz. Porque aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, porque Dios no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todas las cosas en sus manos. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que desobedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él» .
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Perspectiva de Doctrina Social de la Iglesia
Este pasaje subraya la centralidad de Jesucristo como revelador de la verdad y fuente de vida. Desde la óptica de la Doctrina Social de la Iglesia, esta verdad tiene dos implicancias profundas:
1. La Verdad como Fundamento de la Justicia Social: El texto afirma que Jesús «habla las palabras de Dios» y es testigo de la verdad . La doctrina social sostiene que la verdad es el pilar sobre el cual se edifica la convivencia humana. Sin verdad, no hay justicia auténtica, ya que las relaciones humanas y las estructuras sociales se desvirtúan . Creer en el Hijo implica alinear la vida personal y colectiva con esa Verdad que es Cristo, promoviendo una sociedad basada en la transparencia y el respeto a la dignidad humana.
2. El Destino Universal de los Bienes y la Jerarquía de Valores: El versículo 35 afirma que el Padre «ha puesto todas las cosas en sus manos» . Esto significa que Cristo es el centro de todo el universo, tanto del orden espiritual como del material. Por lo tanto, los bienes de la tierra (económicos, políticos, culturales) no son un fin en sí mismos, sino medios para acercarnos a Dios y servir a los demás. La doctrina social, al hablar del destino universal de los bienes, enseña que estos deben distribuirse y administrarse reconociendo que su dueño último es Dios y su finalidad es el bien común y la salvación de las personas.
En esencia, este Evangelio invita a construir la sociedad no desde una lógica puramente «terrena» o materialista, sino desde la «altura» de la fe, donde Cristo es el eje que ordena la jerarquía de bienes y la búsqueda de la verdadera justicia .
Si deseas profundizar en algún aspecto de la relación entre la fe y la realidad social, puedo ampliar la información.
