EVANGELIO DEL DÍA 07 DE MAYO DE 2026

Lectura del santo evangelio según san Juan 

Juan 15, 9-11

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Como el Padre me ama, así los amo yo. Permanezcan en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecen en mi amor; lo mismo que yo cumplo los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Les he dicho esto para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena”.

+++

1. El amor como principio fundante de la vida social
La DSI parte del amor como núcleo de toda convivencia justa. Juan 15 muestra que ese amor no es un sentimiento vago, sino una permanencia en Cristo que se traduce en mandamientos concretos: amar al prójimo, especialmente al necesitado (cf. Caritas in Veritate, n. 2).

2. La alegría plena como fruto del bien común
La «alegría plena» no es individualista. Según la DSI, el bien común genera gozo auténtico cuando se respeta la dignidad de cada persona y se construyen relaciones fraternas. Jesús promete esa alegría precisamente a quienes permanecen en su amor viviendo los mandamientos (que son, en esencia, amar a Dios y al prójimo).

3. El mandamiento nuevo como ley social fundamental
«Permanezcan en mi amor» implica, desde la DSI, optar por estructuras sociales que reflejen el amor de Cristo: justicia, solidaridad, opción preferencial por los pobres. Si el Padre amó a Jesús así, y Jesús nos ama así, nuestra vida social debe ser testimonio de ese amor recibido y donado.

4. Conclusión práctica breve
La alegría cristiana no se aparta del compromiso social. Al contrario: permanecer en el amor de Jesús lleva a trabajar por una sociedad donde ese amor se haga justicia, paz y cuidado de los más débiles. Así la alegría de Cristo se vuelve plena en la historia humana.

    En resumen: Juan 15,9-11 fundamenta la DSI en el amor trinitario que exige permanencia fiel y se convierte en alegría compartida en comunidad.

    A man in biblical-style clothing speaking to a group of seated men outdoors