¤ EVANGELIO DEL DÍA 2 DE OCTUBRE DE 2026

📖 LECTURA DEL DÍA

Lectura del libro del Éxodo 

Éxodo 23, 20-23

Esto dice el Señor: «»Voy a enviar a un ángel que vaya delante de ti, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que te he preparado. Respétalo y obedécelo. No te rebeles, porque lleva mi nombre, y no perdonará tu rebeldía. Si lo obedeces fielmente y haces lo que yo te diga, tus enemigos serán mis enemigos, y tus adversarios, mis adversarios. Mi ángel irá delante de ti»». Palabra de Dios.

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SALMO RESPONSORIAL Salmo 90
R. Mandará a sus ángeles ante ti para que te protejan en tus caminos.
Tú, que vives al amparo del Altísimo y descansas a la sombra del Todopoderoso, dile al Señor: «Tú eres mi refugio y fortaleza; tú eres mi Dios y en ti confío». R.
«Puesto que tú me conoces y me amas, dice el Señor, yo te libraré y te pondré a salvo. Cuanto tú me invoques, yo te escucharé y en tus angustias estaré contigo». R.

«A quien se acoge a mí, dice el Señor, yo lo defenderé y colmaré de honores; lo haré distrutar de larga vida y haré que pueda ver mi salvación». R.

✝️ EVANGELIO DEL DÍA

Lectura del santo evangelio según san Mateo

En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: «»¿Quién es más grande en el Reino de los cielos?»»

Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: «»Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí.

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, pues yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo». Palabra del Señor.

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El hecho de que Jesús pusiera a un «niño» entre sus discípulos no solo apunta a la humildad, sino también a una inversión fundamental de valores: en la sociedad de aquella época, los niños no tenían estatus, ni voz, ni «productividad», y dependían completamente de los demás. Pero Jesús usó a esta persona, aparentemente sin posición social, como medida del Reino de los Cielos, advirtiendo específicamente: «No desprecien a uno de estos pequeños».

Esta perspectiva refleja directamente el principio central de la Doctrina Social de la Iglesia: la dignidad humana no depende de la función social ni del rendimiento económico. La doctrina social de la Iglesia subraya repetidamente que el valor de una persona reside en su identidad como imagen de Dios, no en sus habilidades, riqueza o «contribución» a la sociedad. Cuando la sociedad mide el valor humano por la eficiencia, el beneficio o la productividad, quienes más fácilmente son «despreciados» son precisamente aquellos considerados «inútiles»: los débiles, los ancianos, los enfermos, los niños por nacer y quienes no pueden trabajar.

La doctrina social de la Iglesia está llamada a alzar la voz ante estos «pequeños despreciados»: no a ofrecer soluciones técnicas, sino a defender un principio fundamental: que toda persona, por el simple hecho de ser humana, posee una dignidad inviolable, y la Iglesia no puede permanecer en silencio ante ninguna estructura que la instrumentalice.

Ilustración de Jesús con un niño y discípulos; texto: «Jesús dijo: “Si no cambiáis y os hacéis como niños, no entraréis en el actis el Reino de los Cielos.”» Mateo 18, 1-5.10