EVANGELIO DEL DÍA 21 DE MAYO DE 2026

📖 Lecturas del Día

Primera Lectura

Del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan 7, 9 – 17

Yo, Juan, vi una mochedumbre tan grande, que nadie podía contarla. Eran individuos de todas las naciones y razas, de todos los pueblos y lenguas. Todos estaban de pie, delante del trono del Cordero; iban vestidos con una túnica blanca y llevaban palmas en las manos.

Uno de los ancianos que estaban junto al trono, me dijo: han lavado y blanqueado su túnica con sangre del cordero. Por eso están ante el trono de Dios y le sirven día y noche en su templo, y el que esta sentado en el trono los protegerá continuamente.

Ya no sufrirán hambre ni sed, no los quemara el sol ni los agobiará el calor. Porque el cordero, que esta en el trono, será su pastor y los conducirá las fuentes del agua de la vida y Dios enjugará de sus ojos toda lágrima»

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Salmo responsorial del salmo 33

R. Nuestra alma se salvó como un ave de la trampa del cazador.

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte cuando los hombres nos asaltaron, nos habría devorado vivos el fuego de la cólera. R.

Las aguas nos hubieran sepultado, un torrente nos hubiera llegado al cuello, un torrente de aguas encrespadas. Bendito sea el señor, porque nos permitió que nos despedazaran con sus dientes. R.

Nuestra vida se escapo como un pájaro de la trampa de los cazadores. La trampa se rompió y nosotros escapamos. Nuestra ayuda nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R.

✝️ EVANGELIO DEL DÍA

Del santo Evangelio según san Juan

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discipulos: » Yo les aseguro que si el grano del trigo sembrado en la tierra no muere, queda infecundo; pero si muere, producira mucho fruto. El que se ama a si mismo, se pierde; el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se asegura para la vida eterna.

El que quiera servirme que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor. El que me sirve será honrado por mi Padre». Palabra del Señor.

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Este Evangelio contiene la ley del fruto social: ninguna entrega personal es estéril. El grano que «muere» es imagen de todo aquel que renuncia a su propio interés egoísta para servir al bien común. La Doctrina Social de la Iglesia nos enseña que la auténtica realización personal no está en acumular poder o bienes, sino en la entrega generosa a los demás, especialmente a los más necesitados.

Esta lógica evangélica se opone directamente al individualismo y al consumismo que nos aíslan. Cuando una persona (o una comunidad) decide «perder su vida» por amor –en el trabajo, en la familia, en la política o en la economía–, genera frutos de justicia, solidaridad y paz que trascienden su propia existencia. Jesús nos invita a «seguirle» allí donde hay cruz, pero también resurrección: en el servicio al enfermo, al migrante, al desempleado, al excluido.

El Padre «honrará» a quien sirve. Esa honra no es fama o poder, sino la dignidad profunda de haber colaborado con Dios en la construcción de un mundo más humano. Por eso, toda obra de misericordia, todo gesto de gratuidad en medio de un mercado que solo valora la utilidad, es ya un anticipo del Reino.

Man in traditional clothing sowing seeds by hand in a plowed field